viernes, 15 de octubre de 2021

De policía a jardinero virtual: juegos NFT ganan adeptos en Venezuela

De 32 años, Zacary juega Plant Vs. Undead, en el que cultiva plantas virtuales que puede vender, tras una inversión inicial que produce ganancias si se cumplen todas las instrucciones del programa.| La Nación

De 32 años, Zacary juega Plant Vs. Undead, en el que cultiva plantas virtuales que puede vender, tras una inversión inicial que produce ganancias si se cumplen todas las instrucciones del programa.| La Nación

Zacary Egea se despierta alterado en medio de la noche. “¡La planta!”, exclama antes de lanzarse al computador y confirmar que todo está bien: es uno de tantos venezolanos adeptos a los videojuegos NFT para hacer dinero.

De 32 años, Zacary juega Plant Vs. Undead, en el que cultiva plantas virtuales que puede vender, tras una inversión inicial que produce ganancias si se cumplen todas las instrucciones del programa.

Estos videojuegos se basan en NFT (‘tokens no fungibles’ por sus siglas en inglés), activos digitales canjeables por dinero corriente en plataformas de tecnología ‘blockchain’, las mismas que se usan con las criptomonedas.

Fue policía por nueve años, pero colgó el uniforme debido al bajo salario que ganaba, en un país que transita su octavo año en recesión y cuarto con hiperinflación, y donde se hicieron añicos la moneda local y la capacidad de ahorro.

“¿Qué quiero yo con esto? Reunir para tener una casa propia para tener a mi familia”, dice a la AFP este hombre que vive con su madre en un complejo de apartamentos de un sector popular de Caracas. “Es una proyección a largo plazo”.

Con unos 300 dólares que ahorró trabajando como mototaxista y repartidor de una aplicación de entrega a domicilio -su trabajo actual- mejoró su computador y empezó a jugar.

Antes, abrió una billetera digital para procesar los NFT, de forma de cambiar sus ganancias por dinero real.

Su primera inversión: 80 dólares para un girasol y unos repollitos digitales, que eventualmente le permitirán adquirir una semilla para “plantar” un árbol, que puede luego vender por 2.000 dólares cuando crezca.

En un cuaderno escolar lleva el detalle del comportamiento de su operación, con datos del mercado como todo un corredor de bolsa.

“A las 6:00 de la mañana estoy parado pendiente del juego. Después que salgo a trabajar en la calle estoy pendiente (en el celular) de regar la planta, que no haya un cuervo” que la dañe, explica.

“Una noche estaba durmiendo y me levanté exaltado… ‘¡la planta!’ Y salí a conectarme. Pero todo bien”, recuerda entre risas.

Las “becas”

Cada vez es más común escuchar de juegos NFT en las calles, sobre todo en barrios de clase trabajadora de Caracas.

El encargado de un abasto salta e interrumpe a un grupo que conversa sobre el tema. “¡¿Están hablando de ‘Plant’?!”, pregunta emocionado. “Yo quiero meterme”.

Una muestra de la atracción que generan estos juegos, es que entre los 50 sitios web más visitados en Venezuela, según el índice Alexa de Amazon, figuran Plant Vs. Undead en el lugar 18, y en la posición 35 está Axie Infinity, otro juego NFT en el que el usuario lucha con criaturas llamadas “axies” que se digitalizan también como tokens canjeables por dinero.

El juego Axie Infinity requiere una inversión mucho más alta, de unos 1.000 dólares, para poder participar.

“Estas plataformas de juego que remuneran a sus participantes se han convertido, en países hiperinflacionarios como Venezuela, en opciones de generación de ingresos adicionales al trabajo formal, jugando una hora, tres, cuatro al día”, explica Aaron Olmos, economista e investigador universitario en el área de criptoactivos.

Olmos advierte que los juegos “crean su propia economía”. Los NFT “salen con un precio base que comienza a crecer en la medida que los jugadores se entusiasman”, pero también pueden caer de valor, enfatiza.

Una modalidad que cobra fuerza son las “becas”: un inversionista paga el acceso al juego y contrata a un jugador, muchas veces adolescente, para generar ingresos y rentabilizar su inversión.

“Una cuenta de Axie (…) puede dar en promedio 500, 400 dólares al mes con una beca”, y eso alcanza “para sostener a una familia”, explica Yerson Rivero, que invierte en criptoactivos y juega NFT.

La canasta alimentaria es de 220 dólares en Venezuela, según estimaciones privadas. Y un sueldo mínimo equivale a 2,5 dólares mensuales.

Yerson instaló con Jesús Almerida y otros amigos una discreta oficina en el fondo de un taller mecánico para invertir en criptoactivos. Tienen tres computadoras y que pasan los días regando plantas virtuales.

“La criptomoneda es un negocio a futuro”, afirma de su lado Jesús. “Decidí que en lo que tuviera un buen capital iba a (…) crearle una criptobilletera a cada uno de mis hijos (…) para pagar su universidad”.

¡Mantente informado uniéndote al canal de WhatsApp o Telegram del Correo del Caroní!

Hazlo a través de los siguientes links https://chat.whatsapp.com/Gk9ekJ3cLHT6eHXvCIjFBZ | https://t.me/NoticiasCorreldelCaroni

Más del autor

Aumentan asesinatos de mujeres acusadas de brujería en el Congo

Nelly Adidja, de la Asociación de Mujeres de los Medios de Kivu del Sur, informó que han registrado 324 acusaciones de brujería entre junio y septiembre de 2021.

De policía a jardinero virtual: juegos NFT ganan adeptos en Venezuela

De 32 años, Zacary juega Plant Vs. Undead, en el que cultiva plantas virtuales que puede vender, tras una inversión inicial que produce ganancias si se cumplen todas las instrucciones del programa.| La Nación

Adolescente de 16 años de edad dirigía ingreso ilegal de personas a Venezuela

El gobierno de Nicolás Maduro ha denunciado en reiteradas ocasiones el paso de ‘trocheros’ sin realizar los protocolos sanitarios correspondientes para autorizar su ingreso.

Agricultura en emergencia: en los páramos andinos no tienen cómo sacar, ni atender las cosechas

La falta de gasolina para movilizar en vehículos las cosechas de las montañas, el cierre de la frontera para comprar los insumos, y algunos ferieros que se llevan la mercancía y luego no pagan, son los tres problemas básicos que ponen en riesgo la agricultura en la región andina.

¡Síguenos!

Notas relacionadas

El virador de empanadas, por Miro Popić

No podemos atribuirnos la invención de la empanada, no, para nada. Pero sí podemos reivindicar ciertas propiedades de las empanadas venezolanas que las hacen únicas, exclusivas, irrepetibles fuera de nuestra geografía.

La Gran Victoria recibirá mención de honor como el Libro de Niños en Español Más Inspirador

La obra de la escritora puertorriqueña Verónica De La Cruz, recibirá el reconocimiento en la vigesimotercera edición de los International Latino Book Awards, que se celebrará el fin de semana.

“El militarismo y el mesianismo son las grandes enfermedades de Venezuela”

Su feminismo y la disertación histórica fueron las herramientas utilizadas por la escritora Michelle Roche para crear Malasangre, una historia a la que dedicó 15 años de su vida y por la que fue finalista del premio Celsius. | Foto Emilio Kabchi

Orquesta Sinfónica de Ciudad Guayana será reubicada por instalación de Hospital Clínico de CVG

El director de la institución informó que todavía no hay un espacio definido para los estudiantes de música. A la espera de reubicación están al menos 150 músicos activos, entre niños y adolescentes. | Foto Laura Clisánchez

Presentan ruta para celebrar centenario de la Virgen del Valle como patrona del suroriente venezolano

Desde el Valle del Espíritu Santo ofrecieron una rueda de prensa virtual para celebrar los 100 años de la declaración de monseñor Sixto Sosa, de la Virgen del Valle como patrona de la Diócesis de Santo Tomás de Guayana. | Foto cortesía

“El escritor se venga de las inconsistencias y la maldad que lo rodean con la palabra”

Francisco Arévalo, escritor guayanés, prefiere nunca irse de bruces. Con el desparpajo que lo caracteriza, sentencia que él y sus congéneres “somos un lugar común en el universo. Siempre lo hemos sido: por eso nos vivimos equivocando y hacemos el papel de tontos”. | Foto Andrés Camacaro