lunes, 18 de octubre de 2021

Y ahora el indulto

Frente a las dictaduras no hay que resignarse nunca. En el caso Venezuela, sin embargo, a veces hay que admitir que algo de razón tiene aquellos que advierten que no se puede hacer por los venezolanos lo que ellos no son capaces de hacer por sí mismos.

En más de una oportunidad hemos criticado y censurado la conducta de muchos gobiernos y líderes políticos y sociales que se hacen los distraídos con respecto a lo que pasa en Venezuela. Se desentienden.

Pero a veces, ciertamente, como que a uno lo atrapa la desilusión y se le aflojan las ganas de denunciar la dictadura chavista-militar. Si no fuera por lo que padecen los venezolanos quizás más de uno ya, cansado, hubiera tirado la toalla.

Es un hecho que desde hace 22 años, desde el comandante Hugo Chávez y hasta ahora con el dictador testaferro Nicolás Maduro, el mayor aliado del chavismo ha sido la oposición venezolana. Una oposición dividida e infestada de oportunistas y debilitada en su accionar y en su credibilidad por la presencia de “funcionales” cuyo proceder siempre deriva en la legitimación del régimen.

Hay que reconocerle al chavismo cierta habilidad para minar las filas de la oposición, para generarle confusión, ponerle picas y alimentar las disidencias y ambiciones internas y con ello facilitar la tarea de los “funcionales” a la dictadura.

Han pasado tantos años de represión, de persecuciones, muertes, tortura y calabozo, ¿cómo es posible que la oposición venezolana no haya aprendido nada?

Parecía que sí. Que se había logrado la unidad contra Maduro, la que notoriamente día a día iba debilitando a la dictadura. Pero, aparentemente, no esté tan así. La dictadura tiene recursos y aún colea. ¡Qué pena!

Maduro acaba de indultar a 110 presos políticos (diputados, exiliados, dirigentes opositores, actores sociales, periodistas). A instancias del Gobierno de Turquía. ¡Es de locos!

¡Qué bueno es Maduro! Y que se sepa: si se requieren nuevos indultos, no hay problema. Se realiza una redada, para lo cual están muy prácticos, y a los pocos días Maduro los indulta.

Por supuesto la medida fue saludada por el argentino Alberto Fernández y otros socios -españoles, del Vaticano, el exiliado Evo Morales, Ortega, el mexicano AMLO- que si no aparecieron ya aparecerán con su aplauso. Esto es: son los que apoyan a Venezuela y dicen que no es una dictadura, y ahora sin ningún tipo de reparo señalan como un acto noble, casi, que se libere o indulte a presos y exiliados políticos.

¿Pero cómo, no es una dictadura pero hay presos políticos? Es ocioso insistir en ello y señalarle los hechos. Son todos de la misma tribu.

Lo que sí llama la atención es que esta nueva maniobra de la dictadura chavista resquebraje la oposición y aparezcan grietas. ¿Otra vez las ambiciones personales? ¿Otra vez los oportunistas? ¿Otra vez los “funcionales”, los cómplices disimulados?

Maduro indulta presos políticos y opositores cuestionan a Juan Guaidó. ¡Es de locos!

Toma fuerza el diálogo y la tesis de no desechar la “oportunidad” electoral. Oportunidad que les ofrece Maduro con una Corte Electoral títere y con los partidos opositores intervenidos. Hay que ser muy “funcional” para someterse a ello.

Chávez fue un invento para arrasar con la clase política y lo que hizo fue arrasar con Venezuela, con sus libertades, con sus riquezas.

Con tamaño dato uno pensaba que la clase política había aprendido. Quizás buena parte sí, pero no ha extirpado aún aquellas partes infectadas.

Frente a las dictaduras no hay que resignarse nunca. En el caso Venezuela, sin embargo, a veces hay que admitir que algo de razón tiene aquellos que advierten que no se puede hacer por los venezolanos lo que ellos no son capaces de hacer por sí mismos.

¡Mantente informado uniéndote al canal de WhatsApp o Telegram del Correo del Caroní!

Hazlo a través de los siguientes links https://chat.whatsapp.com/Gk9ekJ3cLHT6eHXvCIjFBZ | https://t.me/NoticiasCorreldelCaroni

Más del autor

La naturaleza humana

La tarea no es chica. Estos premios deben ser útiles, por sobre todo, para que cada uno reflexione. Para que surja claro que no puede hablarse de democracia si no se sabe, ni hay plena información sobre a quién y qué se va a elegir.

Dictador, soberbio y además muy ordinario

Habla de unas elecciones, que él ganará de antemano. Pero, por cualquier eventualidad, ha puesto preso a una cincuentena de críticos y opositores y a todos los candidatos a la presidencia que le podían vencer y que sin duda lo vencerían en unas elecciones libres, lo que, para el caso sí se trata de ciencia ficción.

Patente de corso

Estamos todos locos o hay mucho “inútil dañino” que busca algún elemento para disimular su cobardía, desvergüenza y complicidad. Maduro cuando está muy “rodeado” busca el diálogo para ganar tiempo y ese es su juego. | Foto EFE

¿Cínico yo?

Le aconsejó al dictador nicaragüense que no “abandone la democracia” y “la libertad de expresión”. Parece que más allá de la crítica y recomendaciones, cree que en Nicaragua restan algunas pizcas de “democracia” y “libertad de prensa”. | Foto ZUMA Press

¡Síguenos!

Notas relacionadas

La irrepetible Angela Merkel

Angela Merkel, una irrepetible política, no apostó por experimentos, fue draconiana cuando la situación lo exigió y tomó duras decisiones que le granjearon el rechazo de millones.

Definición de objetivo y rumbo

Si el objetivo primario es ponerle punto final al cese de la usurpación, el esfuerzo integral debe concentrarse en la salida de Nicolás Maduro.

Salvajismo a la orden del día

Me queda la pregunta de por qué la señora Rodríguez no pidió la llave a la Dirección de Cultura. Pero es una tontería hacerse esa pregunta: como los talibanes, el salvajismo en Venezuela está a la orden del día. | Foto cortesía

La capitulación mexicana de occidente

El emisario del dictador Nicolás Maduro, psiquiatra Jorge Rodríguez, lo dice sin ambages: “Ya sabemos en qué no estamos de acuerdo y de qué manera tan distinta vemos nuestras vidas y vislumbramos el futuro”.

“Yo te quiero con limón y sal”

La estabilidad del caos es fascinante. Si nos ceñimos a las personas a quienes no les gusta ni sufrir ni mortificarse, la canción limón y sal duda sobre la vida. | Foto Facebook Julieta Venegas

12 de octubre ¿Juicio a los muertos de ayer o cárcel segura para los asesinos de hoy?

Josep Borrell, con su guerra de micrófonos, bufa, a todas luces, a objeto de hacernos creer que enviará una supuesta veeduría electoral, ceñuda, respondona, imparcial, solo que hasta los menos informados saben que semejantes veedores vienen nada más que a santificar el megafraude del 21 de noviembre.