martes, 19 de octubre de 2021

Sigmund Freud ilustra el debate de la Guayana nueva

Lo medular de las ideas y del planteamiento está allí, en el tapete para la “apropiación debida” de los guayaneses. En un marco mil veces descrito de desmantelamiento de la población venezolana en todos los sentidos.

El individuo en el contexto de los procesos sociales es vertiente que con el uso del psicoanálisis encuentra el lector en enfoques a partir del estudio jurídico. Por esos ángulos reflexivos hacemos un recorrido cargado de interpretaciones, normas y derechos. Hipnótico (si se quiere) para el esfuerzo activo de redescubrir una sociedad demolida como la que transitamos en Venezuela. Al intentar profundizar sobre la corriente del señor Freud, casualmente topamos con la fecha del aniversario de su muerte: 80 años se cumplieron el pasado lunes 23 de septiembre, y su asociación con el estado Bolívar (que directamente, por cierto, la tuvo Alexander Von Humboldt el genio de las ciencias naturales que cumple 250 años de su nacimiento en el presente calendario), la hace por estos días el padre Arturo Peraza, s.j., vicerrector de la UCAB Guayana (innegable referencia intelectual hoy por hoy de la región) en una exposición que no hace concesiones al análisis conservador y se nos antoja de gran utilidad para el debate auténtico sobre el porvenir del país, pero con estricto énfasis en esta importante región, siempre en la mira de piratas y corsarios de todos los colores.

“La crisis en Venezuela (…) como pasar del extractivismo hacia la sociedad productiva” apunta el padre Peraza ilustrando conceptos y apreciaciones que otorgan un marco de crudos señalamientos, que seguramente moverán el piso a esas posturas ancladas en la comodidad y en los enfoques oxidados; manifestaciones que en nada contribuyen a los requerimientos de transformación del estado Bolívar, como ejemplo del modelo nacional rentista- depredador.

Las tres fases del desarrollo humano de Sigmund Freud son la referencia que emplea el vicerrector para situarnos en la caracterización del venezolano en históricas relaciones de producción, derivados de conceptos de la visión marxista. Las imágenes comparativas se desprenden de las etapas: oral, anal y erótica del psicoanálisis.

Cambiar la discusión para cambiar el modelo

Como colectivo nacional no hemos salido de la etapa oral, que es aquella donde el niño demanda y está pidiendo siempre. La fase anal, es la que corresponde -en el modelo humano de Freud- a la obtención de normas y control, y la erótica, aquella de la relación adulta y abierta hacia el otro. En el paralelismo social venezolano, como bien lo enfoca el jesuita, la sociedad solo demanda. Se acostumbró a vivir (“a conectarse”, dice) de la renta petrolera que no le significa esfuerzo de creación: Solo por eso “somos ricos” y no por lo que somos capaces de producir. Destaca, palabras más, palabras menos.

Lo medular de las ideas y del planteamiento está allí, en el tapete para la “apropiación debida” de los guayaneses. En un marco mil veces descrito de desmantelamiento de la población venezolana en todos los sentidos. De dificultades objetivas para la organización de actividades que procuren la difusión plena de lo que se sucede más allá de lo fácilmente visible. En nuestra vasta región con kilómetros de distancia entre pueblos y ciudades, que conspira contra el estímulo de la organización popular en los acontecimientos que le son propios y en los cuales está obligada a opinar y decidir. Con tales parámetros acrecentados por la conducta totalitaria de las autoridades locales, desde el manto nacional de la dictadura revolucionaria; claramente dedicada solo a la persecución del reclamo y las ideas. No puede ser sencillo implementar la rigurosidad de un debate sobre el futuro de Guayana. Sin embargo esto no invalida la obligación de acometerlo y son por estas mismas dificultades que las premisas y los enfoques no pueden representar un acartonado esquema simplicista. No pueden ser los honrados pero añejos miramientos del análisis o rígidas revisiones que sirven de trampolín a la inercia de un modelo industrial, en lo que pareciera que nada más debe corregirse la corrupción escandalosa para que el “éxito” esté garantizado sin que se preste atención a otras significativas consideraciones. Ese es el gran aporte de la reflexión de la UCAB Guayana en muchos temas, y del padre Peraza sobre el punto que tratamos en particular.

Organizaciones habilitadas para el futuro

El tejido social y político en Guayana se encuentra deshecho. Presenta la misma imagen de las empresas básicas en la actualidad: paralizadas y “canibalizadas”. Paradójicamente, la población, intereses e identidades (urbana, minera, agrícola, indígena, etc.), han sufrido cambios profundos en su mentalidad, crecimiento de habitantes en los municipios (aún con la migración que tiene cifras significativas en la región), lo que impone un reto urgente para enfrentar con certezas las distorsiones que va dejando la revolución bolivariana.

Los partidos políticos en Bolívar son franquicias sin representatividad que arrastran los vicios del pasado; es la percepción mayoritaria. Han decapitado la vocación por el debate y la formación. Pretenden, como en los viejos tiempos, controlar toda manifestación de la sociedad civil, la que no valoran en su esencia ciudadana inherente al ejercicio democrático. A menos que le sirva como fachadas de su interpretación proselitista. De allí la necesidad de “airear” (que no “blanquear”), recrear e impulsar la participación de los guayaneses en el debate público sobre el futuro. La experiencia de las actividades del Plan País regionalmente fue un capítulo intrascendente para cuantos intentaron hacer oír sus inquietudes. El G4, el G20 o sabe Dios cuántas G se usaron para camuflar las harto gastadas dirigencias, se apoderaron de esos eventos hasta convertirlos en propaganda de sus aspiraciones y del reparto de cargos que calculan posible. Otros se aislaron en sus trincheritas con plan propio.

Creer en la gente es la clave para la creación diferenciadora en esta región en escombros. Es obligación concretar la presencia en la dinámica compleja y negadora del burocratismo, que se expresa en las comunidades y sectores sociales. Desde el área del derecho, puntualiza este autor: “Sin noticias sobre la filosofía podrás ser un técnico en la resolución de conflictos, un procurador eficiente, un abogado triunfal en controversias, pero jamás te convertirás en un jurista o un reformador del sistema jurídico; un ser reflexivo que atienda a los parámetros de lo justo y al máximo proceso de abstracción, para encontrar el mejor orden normativo. Al contrario, sin las herramientas adecuadas puede que te conviertas en factor que obstaculice los cambios”. La humanización del derecho: una misión de la filosofía ante los retos del siglo XXI -2019- Tulio Álvarez. Desde frases de Sigmund Freud -enfoque que el vicerrector ucabista realizó- la conclusión es humanamente más sencilla: “La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas”. El desafío en la vorágine actual de penurias y maniobras de la dictadura es lograr el uso de la reflexión exigente y de la palabra ciudadana.

Trocitos…

El retorno de los diputados pesuvistas a las sesiones de la Asamblea Nacional es un punto fortalecedor de la acción política e institucional, por sobre gritos destemplados, el oportunismo y el cálculo de la dictadura roja. Un episodio que mueve las opciones en los tableros, aunque no anula a ninguna de manera definitiva.

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