lunes, 20 de septiembre de 2021 | 9:56 AM

Sicilia dal mio cuore

Sicilia huele a mar. Sicilia huele a azahares de sus naranjas almibaradas. Sicilia huele a tierra fértil, esa tierra hija del volcán Etna. Sicilia huele a pan.

@cjaimesb

Este diciembre pudimos concretar ¡por fin! un sueño de muchos años: conocer Sicilia. Amo Italia. He tenido la fortuna de conocerla extensamente, pero me faltaba la isla más grande del Mediterráneo. Y más fortuna todavía fue conocerla de la mano de sicilianos. Modicanos, para ser más precisa. Entramos por Pozzallo en ferry desde Malta, donde nos esperaban Grazia y Giovanni Napolitano, nuestros queridos amigos. Sentí que llegaba a un lugar conocido, pues Giovanni, a través de sus maravillosos escritos ya me había paseado por él. Modica es una de las ciudades barrocas icónicas de Italia. Las iglesias (Modica es la ciudad de las ciento una iglesias), a cual más bella. Las de San Jorge y San Pedro, majestuosas. Y hasta una iglesia de templarios tiene. El Palacio de los Condes y la Torre del Reloj dominan la ciudad. Las casas están construidas en montañas empinadas, con colores de la tierra. Los muros son de piedra, que tocamos tratando de conocer los secretos que guardan. Los olivares y la campiña. Los almendros y los algarrobos. La gente. En Modica el pasado es presente y futuro. En Modica la tradición y la esperanza se dan la mano.

Visitamos la casa donde nació Giovanni, con el puente que construyó su abuelo. Vimos el lugar donde estaban la huerta, la zona donde vivían las cabras y el taller de carpintería de su padre. También la casa de Grazia, que ahora es parte de una iglesia. Fuimos a un concierto en la iglesia de San Pedro y a otro en el teatro Garibaldi. Pasamos por el lugar donde masacraron a los judíos. Comimos en restaurantes de comida siciliana. Estuvimos en la panadería de Giovanni Cappello, una empresa moderna que mantiene la tradición ancestral.

Pietro Cappello, primo de Grazia, y su esposa Maria, fueron guías de excepción. Pietro vivió en Venezuela -como tantos italianos- y tiene los recuerdos de nuestro país a flor de memoria, a pesar de que se marchó de aquí hace más de treinta años. Es una enciclopedia ambulante y de Modica y sus alrededores conoce las historias grandes y las menudas.

Sicilia es verde, amplia, hermosa. Es la pasión hecha lugar. Teresa, la hermana de Giovanni, nos abrió su casa para pasar la Navidad con su familia. Una mesa llena de exquisiteces, que pasan de generación en generación, en un ambiente de acogida amable, sin pretensiones y a la vez sublime. De igual manera y con el mismo cariño, el Año Nuevo lo recibimos con Pietro y Maria.

Visitamos la espléndida ciudad de Noto, la maravillosa Siracusa con sus teatros griego y romano y su isla de Ortigia. Scicli y su catedral. Taormina mágica, la reina de las alturas desde donde charla con el mar. Palermo, impresionante. El Palacio Real con su Capilla Palatina, un lugar que hay que visitar al menos una vez en la vida. El Teatro Massimo, uno de los más grandes e impresionantes de Europa. Monreale y su alucinante catedral normanda-mozárabe-bizantina. Segesta con su teatro griego y su anfiteatro. Agrigento y su valle de los templos. Los mosaicos de la Villa Romana de Piazza Armerina, que había visto en fotos muchas veces cuando estudiaba arte, me impresionaron como si jamás los hubiera visto. La cerámica de Caltagirone, su puente desde donde se pueden ver a la vez el mar Jónico y el Mediterráneo. Su escalinata que lleva a la iglesia de San Jorge. Ragusa, un ensueño. El último día nos despidió tan claro que pudimos ver el Etna desde la distancia. Al llegar a Catania lo saludamos de frente y nos respondió con una fumarola.

El cielo de Sicilia es azul intenso. En un solo día tuvimos sol, lluvia, granizo, lluvia congelada y nieve en cuestión de pocas horas, como un muestrario de lo que el clima de la isla es capaz. Otra tarde, en la campiña, tomamos leche de vaca recién ordeñada, dulce y tibia como Sicilia. Comimos ricota y almendras en todas sus formas, cacciocavallo y embutidos artesanales, pane cunzato, cannoli, casatta y tomamos Nero D’Avola.

Sicilia huele a mar. Sicilia huele a azahares de sus naranjas almibaradas. Sicilia huele a tierra fértil, esa tierra hija del volcán Etna. Sicilia huele a pan.

Nos despedimos con ganas de quedarnos. Y regresaremos, porque desde ya nos sentimos sicilianos.

¡Mantente informado uniéndote al canal de WhatsApp o Telegram del Correo del Caroní!

Hazlo a través de los siguientes links https://chat.whatsapp.com/Gk9ekJ3cLHT6eHXvCIjFBZ | https://t.me/NoticiasCorreldelCaroni

Más del autor

USBistas… ¡a defender su universidad!

Mi llamado es a la comunidad USBista en general: tienen que hacer escuchar su voz y plantarse ante esta nueva ignominia con la que el régimen pretende rematar con una estocada mortal a la Universidad Simón Bolívar. | Foto cortesía

Venezuela en blanco y negro

La industria y el comercio viven su peor momento de nuestra historia republicana. Peor que en el siglo XIX, básicamente porque en el siglo XIX los corruptos estaban solo en la cúpula gubernamental. No es esta historia de hoy donde hay corruptos en todas partes. Y no solamente dentro del régimen. Los testaferros, aguantadores y cómplices están a lo largo y ancho de toda nuestra geografía.

¿Cómo debe ser un ministro de Educación?

Un ministro de Educación debe saber organizar, administrar y sistematizar. Debe conocer a fondo qué es lo que está organizando, administrando y sistematizando. | Foto Prensa Presidencial

“Matrimonio”: ¿por amor o arreglado?

Hay que seguir presionando con las herramientas que tenemos. Y aunque suene trillado, tener paciencia. Comportémonos como en un matrimonio arreglado: sin expectativas, para que sepamos reconocer las ganancias. | Foto cortesía

¡Síguenos!

Notas relacionadas

Venezuela en tiempos de Biden: una aproximación

El pragmatismo geopolítico del presidente de los Estados Unidos ante las amenazas internas y externas de su país, aunados a la creciente influencia de China el mundo y los intereses de Rusia, dibujan un nuevo ajedrez político global donde Venezuela no deja de ser preocupación.

Aunque me digan comeflor       

Nadie dice que vivir en Venezuela sea fácil. Sin embargo, hay elementos que animan, acciones que iluminan, pasos lentos que son pasos que abren en pequeño brechas. | Foto William Urdaneta

México: ¿Negociación o capitulación?

En buena hora y enhorabuena, sobre la marcha de los acontecimientos, los jefes parlamentarios más importantes de Occidente, desde afuera, le han dado su respaldo a la Plataforma Unitaria e intimado a Maduro.

“El Coqui” pa’ México

Y si el hombre de la comida pútrida no se presenta por inasistencia muy justificada, digamos su próxima gira por los juzgados del sureste de Miami, seguro que le envían a “El Coqui” de primer suplente. Porque esas oportunidades no se presentan todos los días.

Punto crucial de no retorno

No es casual el éxodo de más de seis millones de compatriotas en pocos años, la dispersión familiar y el crecimiento, dentro del territorio, del crimen organizado y la atomización del bandidaje en todo el país.

Dictador, soberbio y además muy ordinario

Habla de unas elecciones, que él ganará de antemano. Pero, por cualquier eventualidad, ha puesto preso a una cincuentena de críticos y opositores y a todos los candidatos a la presidencia que le podían vencer y que sin duda lo vencerían en unas elecciones libres, lo que, para el caso sí se trata de ciencia ficción.