sábado, 18 de septiembre de 2021 | 6:06 AM

Rómulo Gallegos: presencia y vigencia

Un eterno legado que la barbarie contemporánea no podrá destruir porque el maestro don Rómulo Gallegos vive en el corazón de Venezuela y América Latina.

“El mal es temporal, la verdad y la justicia imperan siempre”.
Rómulo Gallegos

[email protected]

Este año de 2019 se están cumpliendo dos fechas emblemáticas relacionadas con la figura del escritor y maestro don Rómulo Gallegos: 50 años de su desaparición física y 90 años de la primera edición de su novela cumbre Doña Bárbara. El nombre y la figura de Gallegos están igualmente ligados de forma muy estrecha a las luchas por los ideales de la democracia, la justicia y la libertad, tanto en su país natal, Venezuela, como de todo el continente americano.

La novela Doña Bárbara representa una Venezuela dominada por la crueldad política, la traición, el despotismo, el abuso de poder, la corrupción y la ley del más fuerte, asimismo, todo su contenido se contextualiza con ingredientes socioculturales que envuelven la falta de libertades, el latifundismo, la injusticia, la brujería como arma de dominación y alienación. Frente a esa Venezuela encarnada en el personaje de Doña Bárbara se encuentra la otra Venezuela, la decente, la honesta, la que cree y lucha por el imperio de la razón, las leyes, la moral y la justicia, representada por Santos Luzardo.

Noventa años después, en pleno siglo XXI, dentro de un marco situacional que parece marcado por el eterno retorno, Venezuela padece, con otros actores, escenarios y guiones, un proceso regresivo a la barbarie de Doña Bárbara y sus secuaces.

El maestro Gallegos, llamado así por su constante preocupación por impulsar la educación como herramienta eficaz para desterrar la ignorancia y formar una ciudadanía consciente de sus deberes y derechos, se comprometió como ciudadano a impulsar el establecimiento de la democracia fundada en la justicia y la paz. En tal sentido adquirió un compromiso con la política, asumiendo a ésta como un compromiso moral.

De esta forma, en su discurso de toma de posesión a la primera magistratura nacional el 15 de febrero de 1948, luego de haber sido electo mayoritariamente en los comicios de 1947, don Rómulo Gallegos dijo: “No me han movido hacia estas alturas ni personales apetencias de mando, ni codicia de bienes materiales, sino la convicción de que tanto se pertenece uno a sí mismo cuanto más tenga su pensamiento y su voluntad al servicio del ideal colectivo y este es el espíritu que me anima cuando me dispongo a asumir la gran responsabilidad que sobre mí ha recaído”.

Durante esa misma alocución, una cátedra de convivencia civilista, Gallegos habló de la inclusión política en los planes de su gobierno: “Se me verá siempre solicitar la cooperación de cuantos venezolanos sean cifras auténticas y de honestidad para el eficaz y recto desempeño de las funciones públicas”. Era la respuesta a la intolerancia y al sectarismo político generadores de exclusión.

Como un hombre elegido por sus conciudadanos manifestó su disposición para administrar con pulcritud y decencia la república: “Yo comprometo mi honor. Que no es solamente el de mediano pasar que pueden haberme dado los actos de mi conducta privada y pública, sino el grande, el magnífico honor a que me ha conducido la suerte amiga: la confianza de mi pueblo puesta en mí. ¿En qué lugar de la patria habría para mí refugio donde no pudiese sino hundir la frente entre las manos, si falto al honor de esa confianza? Yo sabré sucumbir antes que traicionarla”.

Supo realmente hacer honor a su palabra y en tal sentido don Rómulo Gallegos, ante las presiones y amenazas del militarismo golpista y de los sectores civiles que lo secundaban, prefirió enfrentarse al derrocamiento por la fuerza de su gobierno legítimo que a violentar los mandatos de su conciencia. En consecuencia, optó por el exilio, primero a Cuba y luego a México, donde fue ampliamente reconocido.

En 1960, como presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió sobre los gobiernos antidemocráticos que “se implantan e imponen con alarmante facilidad, con el apoyo que les prestan los intereses acomodados a las prácticas violatorias de la libertad, la tranquilidad y la dignidad humanas”. En ese mismo discurso, planteó lo que sigue: “En nuestros pueblos las cosas pasan, bajo el parámetro de las instituciones jurídicas y políticas, como si en todos ellos la persona humana tuviese suficientemente garantizadas su libertad y su tranquilidad, su dignidad -su felicidad, en suma-, pero no es cierto que así ocurra siempre y en todas partes”.

Para don Rómulo Gallegos, ayer como hoy, el acatamiento a los derechos humanos entra en el marco de “las altas esferas del espíritu, donde se mueve el pensamiento conductor de la experiencia humana hacia las realizaciones de la fraternidad universal, por encima de las aspiraciones mezquinas, de los egoísmos intransigentes y más aún de las apetencias del zarpazo y la dentellada que todavía puedan estar permitiendo que el hombre sea lobo para el hombre”. Por eso abogó por la vigencia de las instituciones democráticas como garantes de “un régimen de libertad y justicia social fundado en el respeto a los derechos del hombre”. Un eterno legado que la barbarie contemporánea no podrá destruir porque el maestro don Rómulo Gallegos vive en el corazón de Venezuela y América Latina.

¡Mantente informado uniéndote al canal de WhatsApp o Telegram del Correo del Caroní!

Hazlo a través de los siguientes links https://chat.whatsapp.com/Gk9ekJ3cLHT6eHXvCIjFBZ | https://t.me/NoticiasCorreldelCaroni

Más del autor

Covid-19: crisis y oportunidad

Pocos días antes de que el final lo sorprendiera de pronto y lejos, Diego Márquez Castro, columnista de tradición en Correo del Caroní, pensaba el mundo y su devenir a partir de esta pandemia. Esas ideas las plasmó en esta, su última columna, que compartimos con nuestros lectores para honrar una vida que nos acompañó desde sus aportes a la civilidad.

McLuhan y la política 2.0

La política y sus prácticas en este siglo XXI, en lo que va del mismo, se encuentra inmersa en procesos de transformación como producto del desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación.

¿Ciudadanos o votantes?

Muchos ciudadanos, decepcionados de tanta promesa incumplida, le están dando la espalda a los líderes y sus partidos y se han replegado a sus propios intereses personales y profesionales, marginándose de los mecanismos de la participación ciudadana.

La política como show

En diversos países de nuestra América, la política se ha transformado en un gran negocio, dentro de cuyos marcos los partidos políticos han dejado de tener una base en las distintas ideologías para tornarse en franquicias a través de las cuales se gestionan los procesos electorales.

¡Síguenos!

Notas relacionadas

Venezuela en tiempos de Biden: una aproximación

El pragmatismo geopolítico del presidente de los Estados Unidos ante las amenazas internas y externas de su país, aunados a la creciente influencia de China el mundo y los intereses de Rusia, dibujan un nuevo ajedrez político global donde Venezuela no deja de ser preocupación.

Aunque me digan comeflor       

Nadie dice que vivir en Venezuela sea fácil. Sin embargo, hay elementos que animan, acciones que iluminan, pasos lentos que son pasos que abren en pequeño brechas. | Foto William Urdaneta

¿Es la nueva geometría del poder el fin del madurismo?

Los gobiernos locales son, al igual que el Gobierno nacional, gobiernos con autonomías reconocidas por la Constitución; situación que los pone al frente de las estrategias de luchas civiles y políticas en todo el país. | Foto William Urdaneta

La triste mirada de los niños de la calle

Muchos de aquellos niños que hicieron brotar las promesas de los revolucionarios en 1999 fueron a parar a las ergástulas socialistas, los asesinaron por estas calles, o por la exclusión y el hambre huyeron de este territorio hostil. | Foto Archivo Correo del Caroní

¿Qué sigue en el caso de Alex Saab?

Nunca habíamos visto una danza de tantos millones de dólares, en procura de la libertad, de quien ni es un mártir por la humanidad, ni luminaria del rock, estrella del deporte, ni un Bill Gates o Jeff Bezos, sino el supuesto testaferro de un corrupto muy desvergonzado.

México: ¿Negociación o capitulación?

En buena hora y enhorabuena, sobre la marcha de los acontecimientos, los jefes parlamentarios más importantes de Occidente, desde afuera, le han dado su respaldo a la Plataforma Unitaria e intimado a Maduro.