domingo, 19 de septiembre de 2021 | 12:36 AM

Respirar en $

Nuestra moneda y sus cíclicas reconversiones han sido aparte de un estrepitoso fracaso, una burla de dimensiones cínicas.

Por estos días, los inventos para que el bolívar sea el escudo de nuestra economía es gamelote para engordar chivos.

Nuestra moneda y sus cíclicas reconversiones han sido aparte de un estrepitoso fracaso, una burla de dimensiones cínicas.

Nos hemos acostumbrado a que nos vean la cara de poceta plástica. Nada de lo que inventan en las esferas del poder tiene algo de verdad, de cierto, de veraz. Todo está fundamentado en la gran mentira del siglo XXI, el fracaso de un modelo agarrado de los pelos para justificar el saqueo continuado de una de las naciones con más potenciales del planeta.

El dólar es la divisa que subterráneamente mueve nuestros movimientos. Vivimos un país sin economía, sin competencia, sin nada que dé respaldo al progreso. Nos contraemos en este aplastamiento social continuado cuya salida es emprender políticas serías de inclusión social con el trabajo productivo como escudo. Eso es muy difícil pero con decencia y la certeza por delante se puede lograr. Ya estamos claros en que el populismo es nuestra estrepitosa derrota como sociedad.

Es de dimensiones dramáticas el empobrecimiento social. Poco a poco nos hemos ido acostumbrando peligrosamente a la depauperación de la vida. Han venido surgiendo de la oscuridad una nueva nomenclatura económica que se mueve y respira con la moneda norteamericana. Ya casi nada se tasa en bolívares: todo es trasladado a otras monedas como medida de respaldo y por supuesto de especulación.

En esta jugada, el bachaquerismo de altura en todas sus vertientes está haciendo estragos por su alto contenido de asalto en los más desposeídos.

Estamos sumidos en la peor tragedia como nación. Ni las guerras vandálicas de la federación en el siglo XIX le han causado tanto daño a la nación.

Los ciudadanos, los que nos hemos negado a retroceder a las cavernas, estamos siendo desplazados con mucha sutileza por la gran crisis económica y de valores que nos arropa.

Ya no es la consecución diaria de la subsistencia, es existencial con toda la amplitud posible.

No contamos con energía o fuente, no contamos con agua, no contamos con empleos saludables, no contamos con seguridad, no contamos con educación de calidad y no contamos con salud pública medianamente aceptable.

Pero sobre todo no contamos con moneda de curso legal porque el dólar la aplasta a la hora de tratar de negociar en el intrincado comercio de la oscuridad en lo que se ha convertido nuestra nación.

Hemos levantado toda la miseria posible en busca de la sobrevivencia y sin que quede duda, esa es una política de Estado.

Respirar en $ es la consigna.

¡Mantente informado uniéndote al canal de WhatsApp o Telegram del Correo del Caroní!

Hazlo a través de los siguientes links https://chat.whatsapp.com/Gk9ekJ3cLHT6eHXvCIjFBZ | https://t.me/NoticiasCorreldelCaroni

Más del autor

Respirar en $

Nuestra moneda y sus cíclicas reconversiones han sido aparte de un estrepitoso fracaso, una burla de dimensiones cínicas.

Mujer

Cuando un país tiene los campos de las artes saludables, tiene su memoria resguardada. Nuestro país posee una lectura creativa femenina vigorosa. Eso no lo van a destruir los bárbaros: eso está allí, en espera.

El dinero del poder

En cuestiones de Estado y de administración del poder es difícil hablar de moralidad y ética. Hay que tener en cuenta que para que los trámites de la vida pública funcionen no hay que hablar de honestidad de la boca para afuera.

Literatura y espiritualidad

Allí sigue vigente el pensamiento y la obra del gran Juan Liscano, quien me decía que a pesar de que los políticos nos subestimaban, por encima de todo la literatura es una relación tormentosa con la vida pero tiene que ser parte de la conciencia crítica.

¡Síguenos!

Notas relacionadas

Venezuela en tiempos de Biden: una aproximación

El pragmatismo geopolítico del presidente de los Estados Unidos ante las amenazas internas y externas de su país, aunados a la creciente influencia de China el mundo y los intereses de Rusia, dibujan un nuevo ajedrez político global donde Venezuela no deja de ser preocupación.

Aunque me digan comeflor       

Nadie dice que vivir en Venezuela sea fácil. Sin embargo, hay elementos que animan, acciones que iluminan, pasos lentos que son pasos que abren en pequeño brechas. | Foto William Urdaneta

¿Es la nueva geometría del poder el fin del madurismo?

Los gobiernos locales son, al igual que el Gobierno nacional, gobiernos con autonomías reconocidas por la Constitución; situación que los pone al frente de las estrategias de luchas civiles y políticas en todo el país. | Foto William Urdaneta

La triste mirada de los niños de la calle

Muchos de aquellos niños que hicieron brotar las promesas de los revolucionarios en 1999 fueron a parar a las ergástulas socialistas, los asesinaron por estas calles, o por la exclusión y el hambre huyeron de este territorio hostil. | Foto Archivo Correo del Caroní

México: ¿Negociación o capitulación?

En buena hora y enhorabuena, sobre la marcha de los acontecimientos, los jefes parlamentarios más importantes de Occidente, desde afuera, le han dado su respaldo a la Plataforma Unitaria e intimado a Maduro.

¿Qué sigue en el caso de Alex Saab?

Nunca habíamos visto una danza de tantos millones de dólares, en procura de la libertad, de quien ni es un mártir por la humanidad, ni luminaria del rock, estrella del deporte, ni un Bill Gates o Jeff Bezos, sino el supuesto testaferro de un corrupto muy desvergonzado.