jueves, 27 de enero de 2022

¡Por pendejos!

Demás está decir que las elecciones del 21 de noviembre tienen dos enemigos mortales: la abstención y la división de la oposición. ¿Será posible que alguien sea tan ingenuo de pensar que si van divididos tienen la más mínima posibilidad de ganar?

Demás está decir que las elecciones del 21 de noviembre tienen dos enemigos mortales: la abstención y la división de la oposición. ¿Será posible que alguien sea tan ingenuo de pensar que si van divididos tienen la más mínima posibilidad de ganar?

@cjaimesb

Escribo este artículo la noche del sábado 6 de noviembre, a punto de vencerse el plazo para que en Miranda -y en tantos otros lugares del país- se presenten candidaturas unitarias. No sé cuál será el resultado, pero si no se ponen de acuerdo, el madurismo ganará sin necesidad de hacer trampa.

Cuando yo era una niña, era bastante tremenda y arriesgada. Mi mamá decía que yo “inventaba mucho”. Ciertamente, más de una vez que no le hice caso, lo que más me dolía no era el castigo, sino que me dijera “te lo advertí”, “te lo dije”, “por desobediente”… Pero lo que más me chocaba era cuando me decía “por necia”. Mi mamá jamás dijo una grosería, pero si la hubiera dicho, quizás también hubiera incluido “por pendeja”.

Demás está decir que las elecciones del 21 de noviembre tienen dos enemigos mortales: la abstención y la división de la oposición. ¿Será posible que alguien sea tan ingenuo de pensar que si van divididos -hay lugares donde participan hasta cuatro candidatos opositores- tienen la más mínima posibilidad de ganar? ¡Lo que están logrando es que el castigo a su soberbia sea que la gente no vaya a votar! ¡Caramba, y se lo merecen! Quienes no nos lo merecemos somos los ciudadanos, que encima de todo lo que hemos pasado, nos vayan a asegurar por su arrogancia, cuatro años más de chavismo en alcaldías y gobernaciones.

Roberto Patiño es una rara avis en esta contienda. El retiro de su candidatura fue un acto de patriotismo, de humildad, de hidalguía, de solvencia moral, que en el futuro le traerá enormes réditos en el ámbito político. No así a quienes no se retiraron a tiempo.

En el fútbol, cuando los partidos terminan empatados después de la prórroga, van a penaltis. No es el desenlace ideal, pero es la mejor manera de conseguir el desempate. No siempre gana quien jugó mejor, sino quien haya tenido la suerte de chutar dentro de la potería, o de que su arquero se haya lanzado del lado correcto. Recordemos que en el Mundial de Fútbol de USA de 1994, en la final contra Brasil, Roberto Baggio, jugador de la squadra azzurra italiana, uno de los mejores futbolistas de la historia, falló el penalti y ganó Brasil. Baggio, que había anotado 5 de los 6 goles que llevaron a Italia a la final, era el responsable de su derrota. Hubiera dado lo mismo lanzar una moneda y apostar a cara o sello.

Esas cosas pasan en el fútbol y en la política también. Y la verdad es que yo, como venezolana opositora, hubiera preferido que los candidatos múltiples para un solo cargo, se hubieran sorteado quién iba de candidato, hasta con un periquito que sacara el nombre del candidato de un bol, y no insistir tercamente en que iban a participar, pasara lo que pasara.

Y cuando pase lo que pase, tendrán que asumir su responsabilidad frente a su electorado. Y encima, calarse que un mar de compatriotas les reclame, con toda razón: “eso les pasó ¡por pendejos!”.

Más del autor

La magia de los 100 años de Mago

Luis Beltrán Mago ha triunfado sobre la vejez porque su mente y su corazón son jóvenes.

¡Pobre mundo!

QAnon es una teoría de amplio alcance y completamente infundada que dice que el expresidente Trump está librando una guerra secreta contra una supuesta elite de pedófilos que adoran a Satanás, tanto en el gobierno como en las empresas y los medios.

El vestido de novia

¿De qué “traje de novia”, aunque sea hecho con la tela de un paracaídas que no sirve ya, echaremos mano para levantar el vuelo sobre esta enojosa situación que vivimos todos los días en nuestra adolorida Venezuela?

Yiyo de los milagros: una vivencia

Gumersindo Serrano era poseedor de una sabiduría ancestral. Pero en mi casa nadie se asombraba por las cosas que él hacía. Eran parte de nuestras vidas, como lo era el mismo Yiyo.

¡Síguenos!

Notas relacionadas

El difícil arte de hacer artículos de opinión

Esta columna sobre literatura alcanza su entrega número 100 y lo único que tengo claro, después de tantas palabras, es que escribir artículos de opinión es un arte que roba tiempo, que exige constancia, sacrificio, oídos atentos a los lectores y ojos abiertos a la novedad, sin perder de vista a la tradición.

Cara o sello

Ya la Asamblea Nacional y el pueblo han descalificado al personaje, por tanto es necesario buscar una fórmula coherente y seria que nos ayude a escaparnos de estos cancerberos.

Historias del agua y de un corral de gallinas

¿Es posible generar la confianza que no existe con esos señores dirigentes que esconden sus ganancias grupales sin ningún tipo de desprendimiento con la gente destrozada por la dinámica de sangre del Arco Minero, en el estado Bolívar?

Cuidar a los educadores para tener educación    

Nos estamos quedando sin maestros. Las autoridades y la sociedad en general tienen que cuidarlos. Es su remuneración, el reconocimiento, el agradecimiento.

La olvidable Latinoamérica

Definitivamente será un factor decisivo y por ello, será muy importante quien asuma la presidencia el año próximo. Si Bolsonaro o si Lula. Todos dicen que Lula; ¿todos quiénes? Pero no es lo importante, Lula será de izquierda y Bolsonaro de derecha, pero antes que eso ambos son brasileños.

De vendepatria a “libertador” de Ucrania

Venezuela, subcolonia de Cuba, y ésta, a su vez colonia de Rusia y, él, de redomado vendepatria a supuesto “libertador” de Ucrania y alrededores. Mucha tela que cortar para Freud o Adler, incluida la fantasía tropical de la multiplicación de los miembros viriles.