lunes, 18 de octubre de 2021

Podría ser esta vez

¿Y por qué esta vez sí confiar en un diálogo con la dictadura? Porque el régimen está muy acorralado. Sus mentiras y excusas han perdido fuerza y credibilidad. El informe Bachelet fue el golpe de gracia.

El gobierno chavista de Nicolás Maduro no es confiable. No hace falta probarlo; ¿qué más pruebas se pueden pedir?

Hecha la aclaración, parecería que esta vez hay elementos que justificarían apostar o ser algo más optimista con relación al diálogo venezolano en Barbados, con la gestión de Noruega.

Se trata, por lo menos, de la quinta instancia de diálogo. Este ha sido el instrumento que ha utilizado el régimen chavista para permanecer en el poder y para ello ha contado con la complicidad de sus amigos el papa Francisco, José Luis Rodríguez Zapatero, Lula cuando aún circulaba, el presidente uruguayo Tabaré Vázquez, el presidente mexicano Manuel López Obrador. Todos han ido prestos a darle una mano a Maduro, cada vez que la necesito para “hacer tiempo”. Éste, mientras tanto reprimía, torturaba, perseguía y metía preso a disidentes y opositores políticos y condenaba al hambre al pueblo venezolano. Eso sí, siempre muy bien dispuesto y abierto al diálogo.

Lo mismo pasa con Ortega en Nicaragua. Son dialoguistas en la medida que ellos continúen en el gobierno al que han accedido ilegalmente. Como contrapartida y prueba de su buena voluntad y disposición al diálogo ofrecen liberar un determinado número de presos políticos y eventualmente investigar algunos crímenes cometidos por sus grupos de choque paramilitares. Y si se necesitan más muestras hacen una redada y al día siguiente aumentan el número de liberaciones. Es de locos.

Y volviendo al diálogo en Barbados una serie de circunstancias llevan a pensar que están dadas las condiciones para que esta vez pueda prosperar. Es decir, sobre la base del urgente llamado a elecciones.

Los hechos dicen que otras formas para sacar a Maduro como la intervención militar no están en la agenda de nadie, más allá de los clamores y denuncias de Maduro, Diosdado Cabello y cómplices. El golpe militar interno como etapa previa a un llamado a elecciones no aparece como muy viable. La rebelión popular es absolutamente indeseable.

¿Y por qué esta vez sí confiar en un diálogo con la dictadura? Porque el régimen está muy acorralado. Sus mentiras y excusas han perdido fuerza y credibilidad. El informe Bachelet fue el golpe de gracia, que confirmó todo lo denunciado por la OEA, por el Grupo de Lima, por las organizaciones de DD HH y que justifica las sanciones económicas de EE UU y las que anuncia la CE. A los propios amigos de la dictadura se les hace difícil seguir apoyándola y abrazados a la bandera. Para los acreedores puede serles “incómoda” una caída de Maduro que ponga en duda la legitimidad de sus “decisiones soberanas” respecto a compromisos contraídos con otras naciones (deudas y acuerdo de intercambio). A Cuba, mismo, cada vez se le hace menos interesante el tema, por cuanto Venezuela ya le da poco jugo.

Además, si esta vez fracasa el diálogo y el llamado a elecciones, se la va a hacer difícil a la ONU no intervenir, en aplicación de más de un convenio internacional.

En el marco de este clima hay algún síntoma más de que ahora sí la salida está encaminada. No es un buen dato, empero: han comenzado a aparecer algunas disputas, diferencias de enfoques, suspicacias en la oposición. Como que la ven cerca. Sería lamentable que esta tendencia se afirmara y más que creciera.

El pasado enseña que las divisiones y los oportunismos en la oposición política venezolana fueron el sustento mayor del chavismo desde el mismo momento en que surgió.

El futuro, en tanto, reclama unidad, humildad, desprendimiento y altura de miras. Se sabe que en una salida negociada los granujas no solo se salvarán de recibir el castigo que se merecen, sino que además mantendrán sus derechos políticos. No sea cosa entonces que mañana se llame a elecciones y se le facilite el campo al chavismo, que decididamente va a estar unido. 

¡Mantente informado uniéndote al canal de WhatsApp o Telegram del Correo del Caroní!

Hazlo a través de los siguientes links https://chat.whatsapp.com/Gk9ekJ3cLHT6eHXvCIjFBZ | https://t.me/NoticiasCorreldelCaroni

Más del autor

La naturaleza humana

La tarea no es chica. Estos premios deben ser útiles, por sobre todo, para que cada uno reflexione. Para que surja claro que no puede hablarse de democracia si no se sabe, ni hay plena información sobre a quién y qué se va a elegir.

Dictador, soberbio y además muy ordinario

Habla de unas elecciones, que él ganará de antemano. Pero, por cualquier eventualidad, ha puesto preso a una cincuentena de críticos y opositores y a todos los candidatos a la presidencia que le podían vencer y que sin duda lo vencerían en unas elecciones libres, lo que, para el caso sí se trata de ciencia ficción.

Patente de corso

Estamos todos locos o hay mucho “inútil dañino” que busca algún elemento para disimular su cobardía, desvergüenza y complicidad. Maduro cuando está muy “rodeado” busca el diálogo para ganar tiempo y ese es su juego. | Foto EFE

¿Cínico yo?

Le aconsejó al dictador nicaragüense que no “abandone la democracia” y “la libertad de expresión”. Parece que más allá de la crítica y recomendaciones, cree que en Nicaragua restan algunas pizcas de “democracia” y “libertad de prensa”. | Foto ZUMA Press

¡Síguenos!

Notas relacionadas

La irrepetible Angela Merkel

Angela Merkel, una irrepetible política, no apostó por experimentos, fue draconiana cuando la situación lo exigió y tomó duras decisiones que le granjearon el rechazo de millones.

La capitulación mexicana de occidente

El emisario del dictador Nicolás Maduro, psiquiatra Jorge Rodríguez, lo dice sin ambages: “Ya sabemos en qué no estamos de acuerdo y de qué manera tan distinta vemos nuestras vidas y vislumbramos el futuro”.

Definición de objetivo y rumbo

Si el objetivo primario es ponerle punto final al cese de la usurpación, el esfuerzo integral debe concentrarse en la salida de Nicolás Maduro.

Salvajismo a la orden del día

Me queda la pregunta de por qué la señora Rodríguez no pidió la llave a la Dirección de Cultura. Pero es una tontería hacerse esa pregunta: como los talibanes, el salvajismo en Venezuela está a la orden del día. | Foto cortesía

“Yo te quiero con limón y sal”

La estabilidad del caos es fascinante. Si nos ceñimos a las personas a quienes no les gusta ni sufrir ni mortificarse, la canción limón y sal duda sobre la vida. | Foto Facebook Julieta Venegas

12 de octubre ¿Juicio a los muertos de ayer o cárcel segura para los asesinos de hoy?

Josep Borrell, con su guerra de micrófonos, bufa, a todas luces, a objeto de hacernos creer que enviará una supuesta veeduría electoral, ceñuda, respondona, imparcial, solo que hasta los menos informados saben que semejantes veedores vienen nada más que a santificar el megafraude del 21 de noviembre.