domingo, 16 de enero de 2022

Notas sobre lo mismo

Llegamos al momento más difícil de los últimos veinte años. O avanzan ellos o avanzamos los demócratas. El tiempo está jugando un papel muy importante. A estas alturas no valen las medias tintas.

[email protected]

Vuelvo a escribir sobre lo mismo. Lo hago a conciencia por la necesidad que tenemos en esta Venezuela nuestra de reaccionar definitivamente para hacer realidad el cambio necesario. Nadie en el mundo tiene dudas acerca de la dictadura, de la restricción de los derechos humanos fundamentales, empezando por la libertad y la seguridad personal y jurídica de la gente y, en consecuencia, del peligro existente sobre la existencia misma.

El masivo éxodo de compatriotas, más de cuatro millones, hacia distintas partes del planeta, especialmente buscando lo que han perdido especialmente en países vecinos al nuestro, es un reflejo fiel de lo afirmado. A los que seguimos aquí en esta sufrida patria y a quienes están en el exterior, sólo nos queda tomar actuar sin vacilaciones para enrumbar hacia lo positivo todo lo negativo del presente. Si queremos conservar lo mucho o poco que nos queda, tenemos que despertar definitivamente e integrarnos a la lucha que por la liberación nacional se desarrolla dentro y fuera de nuestro territorio.

Se puede morir en vida. Cuando alguien pierde sus anhelos y sueños, deja el camino abierto a la muerte aunque permanezca con los ojos abiertos. Nicolás Maduro Moros tiene que ver la inutilidad de sus esfuerzos para mantenerse en la posición usurpada. Cada día dice más disparates y pareciera actuar en consecuencia. Ahora ataca a gente cercana a él, pero que no son incondicionales sirvientes. Se está agotando la paciencia de todos. Como he dicho en otras ocasiones, especialmente de aquellos que sin haber sido sus cómplices tampoco eran sus enemigos.

El abuso de poder no ha tenido límites. Recomiendo leer el artículo de Miguel Henrique Otero en la edición web de El Nacional del domingo. Hace un riguroso inventario de lo que estamos viviendo. En especial con relación a los medios de comunicación y la libertad de expresión. Pero, en definitiva, el tipo parece un náufrago sediento y delirante, con el sol en la frente. Está delirando, enloqueciendo. Ya no distingue entre él y quien usa sus ropajes.

Llegamos al momento más difícil de los últimos veinte años. O avanzan ellos o avanzamos los demócratas. El tiempo está jugando un papel muy importante. A estas alturas no valen las medias tintas. Recordemos que la “imparcialidad” es frecuentemente el disfraz tramposo de los oportunistas.

Ha sido propuesta una consulta popular, suerte de plebiscito nacional, para que no queden dudas sobre la decisión de la gente. Sería al margen de los instrumentos oficialistas conocidos y con activa participación internacional. No es difícil prever el resultado por lo que los usurpadores se opondrán con todo. Pero con consulta o sin ella, saldremos adelante para poner punto final al más terrible fracaso de que tenga memoria el continente americano.

Más del autor

El renacer de la esperanza

Las reflexiones de fin de año también son indispensables en el mundo opositor. Para que la esperanza renazca con fuerza indetenible es necesaria la unidad de sectores distintos y personalidades diversas dejando de lado cuanto pueda perjudicar ese anhelo de unidad.

Extrañas navidades

2022 será un año definitivo para lograr el cambio. El país lo necesita y la comunidad internacional ha abierto una expectativa favorable en espera de lo que debemos hacer nosotros. De la usurpación hay que salir por las buenas o por las malas.

Refundación vía constituyente

A conciencia de ser repetitivo, diremos que es indispensable el cese de la usurpación, es decir, la salida de Nicolás Maduro y el combo que lo rodea, de las posiciones que detentan.

En la cercanía de la natividad

Esto es válido especialmente para los venezolanos que vivimos dentro de nuestro territorio y para quienes se han visto en la necesidad de emigrar por el continente y el mundo en busca de mejores oportunidades de vida. Venezuela está en su gente.

¡Síguenos!

Notas relacionadas

La transición constitucional, un sindicato de quiebra

La vigencia del Estatuto original logra sostenerse con su primera reforma de 2020. Cosa distinta es, como se constata, la aprobación de la segunda reforma de 2022. Desde su versión inicial luego modificada, da lugar a un nuevo y distinto Estatuto para la Transición.

El buscón más buscado

Tiempo mal invertido, desde el poder, incitar al odio público por el solo hecho de disentir.

¿Dónde estaba el “Superbigote” a las 3:00 am, el primero de enero?

El gentío carece de los recursos elementales para sobrevivir, pero he aquí a semejante lisiado, mental y moral, tirando el dinero por el desaguadero de comics mal hechos, de peor gusto, en los que se auto se promueva, como ¡salvador! de la Patria.

Ruleta rusa

El pueblo, si es inteligente y vivo, recibirá los regalos y votará según su conveniencia futura; y se alzará airadamente contra el fraude o manipulación de cualquier matiz.

La manada sin brújula

No es sabio dejarse llevar por una manada a ciegas, por la razón que fuese. Y hay manadas que se dejan arrastrar por esa ilusión de conocimientos que da la modernidad.

Un ente rojo rojito

Hay un grupete ominoso y atroz, pero existe una pandilla aborrecible y repugnante. Algunos siguen aterrajados, otros cambian de enchufe en ese enroque de los mismos en diferentes minpopos.