jueves, 21 de octubre de 2021

México: ¿Negociación o capitulación?

En buena hora y enhorabuena, sobre la marcha de los acontecimientos, los jefes parlamentarios más importantes de Occidente, desde afuera, le han dado su respaldo a la Plataforma Unitaria e intimado a Maduro.

En buena hora y enhorabuena, sobre la marcha de los acontecimientos, los jefes parlamentarios más importantes de Occidente, desde afuera, le han dado su respaldo a la Plataforma Unitaria e intimado a Maduro.

El Memorándum de Entendimiento suscrito entre el régimen dictatorial de Nicolás Maduro y la constituida Plataforma Unitaria de Venezuela, da inicio -se afirma- a un proceso de diálogo y negociaciones con el propósito, entre otros, “de poner el bienestar del pueblo venezolano en el centro de la atención”. Se sabe que se encuentra afectado por una severa crisis humanitaria además de haber sufrido un daño antropológico profundo con su diáspora, casi un tercio de la población. Tendrá como objeto, también, “acordar las condiciones necesarias para que se lleven a cabo los procesos electorales consagrados en la Constitución, con todas las garantías”.

Lo así firmado predica, de suyo, que los venezolanos hoy no gozan de bienestar y padecen la ausencia de garantías democráticas. Es el reconocimiento palmario del fracaso social del régimen y de su desembozado talante dictatorial.

Se constata que, en la misma medida en que el régimen de Maduro se hace acompañar de una potencia geopolíticamente comprometida con sus intereses, la Federación de Rusia y encuentra como sede a otro régimen que le defiende: México, en contrapartida veta la composición de su contraparte; casi que le impone integrarse con actores a quienes mantuvo bajo prisión política hasta el día anterior y sin que cuente con un apoyo internacional formal y visible en la mesa, que la reequilibre en su factual debilidad.

En buena hora y enhorabuena, sobre la marcha de los acontecimientos, los jefes parlamentarios más importantes de Occidente (EE. UU., Reino Unido, Alemania, Parlamento Europeo, Lituania, Letonia, Estonia, República Checa, Polonia y Dinamarca), desde afuera le han dado su respaldo a la Plataforma Unitaria e intimado a Maduro. El logro de condiciones para la realización de elecciones presidenciales y parlamentarias con garantías, la liberación de los presos políticos, desde ya las fijan como premisas para que puedan aliviarse las sanciones que pesan sobre los miembros de la dictadura. Ciertamente, ni las partes en la mesa mexicana ni sus acompañantes ruso y holandés, menos el mediador noruego, tienen capacidad alguna para disponer respecto de estas.

Maduro denuncia ahora que tales declaraciones buscan implosionar el diálogo. Pero el caso es, justamente, que ni él ni sus mandantes ruso-cubanos negocian. Ni siquiera buscan fijar los términos de una capitulación honrosa para su contraparte. Usan de México para purificar sus maldades -los jefes parlamentarios citados, no por azar traen a colación el tema de los crímenes de lesa humanidad por los que se juzgan a Maduro y sus colaboradores inmediatos- y al objeto de hacer cesar la presión internacional. Creen, acaso sin faltarles algo de razón, que los gobiernos democráticos del mundo están fastidiados con la cuestión venezolana.

Tan evidente es lo anterior que la Misión Permanente del régimen dictatorial ante la Oficina de la ONU en Ginebra, de entrada, ya ha descalificado a la Plataforma Unitaria. La muestra como “un sector de la oposición”, de la “oposición más extremista”, al que no le atribuye “igualdad de representación ni de legitimidad” según el texto que ha hecho circular entre los Estados; si bien los parlamentos occidentales mencionados, han sostenido su público reconocimiento a Juan Guaidó como presidente interino y líder de los opositores sentados en Ciudad de México.

Guaidó, obligado como se encuentra por el Estatuto Constitucional para la Transición, ha explicado el encuentro de México por la falta de condiciones institucionales y electorales susceptibles de asegurar una elección democrática, justa, e internacionalmente observable en Venezuela. Lo mismo señala su embajador en Washington, Carlos Vecchio, cuya presencia dentro de la Plataforma fue vetada por Maduro.

Así las cosas, sólo el chantaje o el igual secuestro al que se encuentra sometido el pueblo venezolano, explica y no justifica que “un sector de la oposición” -aquí sí vale la afirmación del régimen- haya decidido participar sin condiciones en las espurias elecciones regionales organizadas por este, sin que hayan avanzado los diálogos mexicanos. De donde no huelga referir lo escabrosa y miserable que es y resulta la conseja, del propio régimen y de quienes con él cohabitan, a cuyo tenor el desastroso resultado electoral previsible para noviembre será el producto de la división opositora.

La división en Venezuela opera por arriba, pero no por la base del país. Este permanece unido en el sufrimiento -única razón que justificaría lo de México- y en la convicción de encontrarse traicionado en sus mandatos soberanos, como cuando votó SI por el cese de la usurpación y la realización de elecciones presidenciales y parlamentarias libres, justas y verificables en la Consulta Popular del pasado diciembre.

El simulacro de negociaciones en México, con una contraparte a la que el régimen descalifica y le atribuye falta de “representación” y “legitimidad”, tiene para este, por ende, un único motivo: que “sean levantadas las sanciones” dictadas contra sus miembros por crímenes de lesa humanidad y graves actos de corrupción. Y acceder, sin reservas, al circuito global que le permita obtener dineros frescos y lavar sus dineros sucios.

En fin, salvo que tantos entuertos logren morigerarse sobre la mesa -lo espero, sanamente- si media el activismo de la comunidad democrática de Occidente y no nos deja abandonados a nuestra suerte a los venezolanos, como ocurriera en Afganistán, ningún valor podrá otorgársele a los documentos que se expidan desde México, ni siquiera el político. Si, como lo sostiene oficialmente la dictadura, su contraparte carece de entidad como tal, mal podrán esta y aquella, entonces, acordar, menos disponer, acerca de las cuestiones muy graves que ocurren en Venezuela y que, al paso, son obra y culpa del propio Maduro y sus cofrades, de su arbitrario hacer y deshacer criminal.

[email protected]

Más del autor

La capitulación mexicana de occidente (Parte II)

Occidente, en paralelo a la experiencia venezolana de México, por ende, se sienta ahora en otra mesa con el terrorismo internacional deslocalizado, en Afganistán, para ayudarle a formar gobierno.

La capitulación mexicana de occidente

El emisario del dictador Nicolás Maduro, psiquiatra Jorge Rodríguez, lo dice sin ambages: “Ya sabemos en qué no estamos de acuerdo y de qué manera tan distinta vemos nuestras vidas y vislumbramos el futuro”.

Los principios de la democracia: un libro de IDEA

“Los principios de la democracia representativa que fundan el sistema interamericano incluyen la obligación de evitar que una persona se perpetúe en el poder”. Ese es el desiderátum de la decisión consultiva adoptada, que comenta el libro de IDEA.

México y la CELAC, un fracaso nada ingenuo

Concluye la CELAC con su renovada adhesión a Naciones Unidas, no a la OEA, pero lo hace en el marco de la Agenda 2030 que en buena hora para ella obvia los debates acerca de la democracia y el Estado de Derecho.

¡Síguenos!

Notas relacionadas

Salvajismo a la orden del día

Me queda la pregunta de por qué la señora Rodríguez no pidió la llave a la Dirección de Cultura. Pero es una tontería hacerse esa pregunta: como los talibanes, el salvajismo en Venezuela está a la orden del día. | Foto cortesía

La naturaleza humana

La tarea no es chica. Estos premios deben ser útiles, por sobre todo, para que cada uno reflexione. Para que surja claro que no puede hablarse de democracia si no se sabe, ni hay plena información sobre a quién y qué se va a elegir.

12 de octubre ¿Juicio a los muertos de ayer o cárcel segura para los asesinos de hoy?

Josep Borrell, con su guerra de micrófonos, bufa, a todas luces, a objeto de hacernos creer que enviará una supuesta veeduría electoral, ceñuda, respondona, imparcial, solo que hasta los menos informados saben que semejantes veedores vienen nada más que a santificar el megafraude del 21 de noviembre.

La capitulación mexicana de occidente (Parte II)

Occidente, en paralelo a la experiencia venezolana de México, por ende, se sienta ahora en otra mesa con el terrorismo internacional deslocalizado, en Afganistán, para ayudarle a formar gobierno.

Guayaneses por la democracia

La democracia debe dejar de ser la clásica narración de excelentes protagonistas o de los rufianes que nos llevaron a las tragedias actuales que marcan las buenas intenciones del débil discurso de luchas que se les ofrece a las comunidades. | Foto William Urdaneta

Definición de objetivo y rumbo

Si el objetivo primario es ponerle punto final al cese de la usurpación, el esfuerzo integral debe concentrarse en la salida de Nicolás Maduro.