lunes, 17 de mayo de 2021 | 3:37 PM

La no violencia, invitación para valientes

La no violencia puede tener consecuencias y se requiere mucho valor para hacerse oír para tener autoridad e influencia con procedimientos pacíficos.

@luisaconpaz

Es fácil para el grandote del salón de clases intimidar a los más pequeños porque tiene tamaño. No se requiere mucha valentía. Es fácil intimidar en la comunidad cuando se porta un arma, ya sea porque se es funcionario o porque que se es de los violentos, pero para tener autoridad ante los demás sólo con la palabra, se necesita ser muy valiente.

Promover la no violencia como actitud, como postura para el trabajo político, para acciones ciudadanas, no es una invitación para cobardes; todo lo contrario, es para valientes.

Desde 1964 se celebra el Día de la no violencia escolar cada 30 de enero, cuando se conmemora el asesinato de Gandhi, en 1948. Y si algo no se puede decir del líder de la India es que fue un cobarde. Jamás insultó ni descalificó a sus oponentes, jamás utilizó un arma ni impulsó acciones violentas en las multitudinarias protestas que lideró.

Dicen los biógrafos de Gandhi, que era abogado, que cuando se enfrentaba a los jueces al defender a indios pobres en Suráfrica -donde vivió un tiempo después de terminar sus estudios de derecho en Inglaterra- se relacionaba de tal manera con esos jueces, que perdiera o ganara el juicio, los funcionarios lo miraban con respeto y hasta simpatía. ¡Hay que ver el valor que se necesitaría: estar en desventaja en un país que no era el suyo y, aun así, ganarse el respeto de los que detentaban el poder! Gandhi, entre otras cosas, decía que no había que apagar la luz del otro para que brillara la propia. Por eso no descalificaba al otro, sólo defendía sus posturas, que consideraba justas.

Hay la equivocada creencia de que la no violencia fomenta una actitud pasiva, algo así como “aguantar y aguantar sin hacer nada”. Eso no fue lo que propuso Gandhi en sus luchas. Ser pacífico lo que supone es saber resolver los conflictos con procedimientos no violentos; por ejemplo, negarse a cumplir una ley cuando se considerara injusta, o hacer protestas sentándose en la calle y no moverse.

Ya en Venezuela tenemos ejemplos de protesta pacífica, como las que realizan Las Piloneras o Dale Letra, por mencionar dos grupos muy activos. De paso, la protesta pacífica está contemplada como Derecho en la CRVB: el artículo 68 señala que tenemos derecho a protestar pacíficamente y sin armas. Incluso en la Lopnna, está establecido como derecho para niños, niñas y adolescentes (artículo 83).

Hace falta valor y creatividad, para expresar lo que consideramos justo y necesario decir o defender. La no-violencia puede traer consecuencias también. Eso lo recordaba Gandhi cuando proponía alguna acción.

La violencia siempre trae más violencia. Pruebe usted en pequeño: si alguien le grita y usted le contesta con otro grito, vendrán gritos más fuertes; en cambio cómo desarma al violento que se le responda suavemente pero con firmeza. Yo lo practico, y me resulta. Igual la maestra en el aula: tratar de calmar a los alumnos subiendo la voz sólo provocará más gritos en el salón.

Una vez, en una unidad de transporte en Caracas, subí y fui a pagar mi pasaje, y el chofer, de mala manera, me gritó: “Se paga al bajar”. Yo, suavecita, le dije: “No me grite, ponga un aviso con esa indicación y yo pagaré al bajar, pero no me grite”. El chofer no respondió, y yo vi el rostro y los gestos de los usuarios asintiendo, aprobando mi reclamo pacífico. El chofer no dijo más nada.

“Una victoria obtenida por métodos violentos, será efímera, porque para mantenerla se necesitará más violencia”, decía Gandhi. Y así es. Los padres violentos, si solo se hacen obedecer por sus hijos con gritos y golpes, es porque han perdido autoridad y tendrán que subir el tono de la violencia, será el miedo el que mande y no la autoridad, y cuando cese la amenaza, volverá la conducta inadecuada. En cambio, cuando resuelven los problemas con el diálogo, con “firmeza y cariño”, como decía San Juan Bosco, obtendrán el respeto de sus hijos. Una mamá castiga con golpes cuando ya no tiene autoridad.

La sociedad, los dirigentes políticos, del lado que sea, tienen mucho que aprender de la no violencia. Piénsese que líderes que se ganaron el respeto de sus países y del mundo, como Martin Luther King, Monseñor Romero, Nelson Mandela y la joven Malala, por mencionar algunos, mostraron valentía, no empuñaron un arma y su autoridad trascendió los límites de sus países -y en el caso de Malala hay que hablar en presente.

Recordemos, por solo dar un ejemplo, que Mandela pudo parar una guerra civil en su país, que arrastraba décadas de resentimiento por la política del apartheid, y entendió que su papel era llegar a acuerdos, resolver pacíficamente los problemas acumulados. Nadie dice que sea fácil, pero si posible.

“Dicen que soy un héroe, yo, débil y tímido, casi insignificante. Si yo siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos”, decía Gandhi. Una invitación a la unidad de los pacíficos.

Más del autor

Curso abreviado de resolución pacífica de conflictos   

El 16 de mayo se celebra el Día Internacional de la Convivencia en Paz. Para convivir en paz, hay que saber resolver los conflictos de manera pacífica. Hay manera de hacerlo. | Foto cortesía

Madres que son comadres

El domingo es Día de las Madres. Las madres son algo grande, y si se les da herramientas, son capaces de muchas cosas.

José Gregorio: estudio, ciencia, trabajo y bondad

Su vida debe servir de inspiración para todos los venezolanos, chicos y grandes. Sobre José Gregorio como fuente de inspiración escribimos: su amor al estudio, a educarse y a educar, a la ciencia, su responsabilidad y su gran bondad.

Escuchar a todos

En Venezuela seguimos necesitando espacios de encuentro, de diálogo, de negociación, necesitamos resolver los pequeños y los grandes problemas, necesitamos reducir el sufrimiento de muchos. | Foto William Urdaneta

¡Síguenos!

Notas relacionadas

Destrucción y chatarra

Vista la devastación no hay que ser muy avispado para concluir que el poderoso es en esencia un chatarrero, graduado con honores en la universidad de la horrura y la escoria. | Foto cortesía

Un agitador cultural llamado Willy McKey

Se definía como un agitador cultural, y lo justificaba así: “El artista debe ser agenciador y generar proyectos sostenibles en el tiempo”.

Educación ambiental: una necesidad que se multiplica

San Francisco de Asís es el patrono de los ecologistas. Es buena oportunidad para hablar sobre la importancia de la educación ambiental en un país en donde el ambiente se está deteriorando de manera acelerada, con poca reacción de la sociedad.

Sobre la China

Los chinos están haciendo un esfuerzo por convertirse en un poder del discurso. Pero no sé si alguna vez su periodismo podrá producir un debate abierto.

Siempre hubo algo que leer…

Estoy triste. Triste porque termina una fuente de trabajo más. Triste por la tristeza de mis amigos. Triste porque un país que no lee está condenado a no levantar cabeza. | Foto cortesía

Gustavo Dudamel

Sólo le pediré a Dudamel algo que sí puede dar, que no esté ninguneando a ningún arpista, ni a ningún pianista de los muy hermosos que hay en esta tierra, y que restaure para mí la fuerza extraordinaria del Concierto en la Llanura. | Foto cortesía Fundamusical Bolívar