domingo, 19 de septiembre de 2021 | 8:10 PM

Hay fuego en “Tazón”

El martes pasado fue saqueado un transporte de cerveza que transitaba por la llamada “Bajada de Tazón”, puerta de entrada y salida occidental de nuestra amada, Caracas. La gandola, perdió los frenos, en su carrera loca terminó por volcarse y su preciada carga, esparcida por la vía pública. | Foto cortesía

El martes pasado fue saqueado un transporte de cerveza que transitaba por la llamada “Bajada de Tazón”, puerta de entrada y salida occidental de nuestra amada, Caracas. La gandola, perdió los frenos, en su carrera loca terminó por volcarse y su preciada carga, esparcida por la vía pública. | Foto cortesía

@omarestacio

Reportan los portales informativos que, el martes pasado, fue saqueado un transporte de cerveza que transitaba por la llamada “Bajada de Tazón”, puerta de entrada y salida occidental de nuestra amada, Caracas. La gandola, perdió los frenos, en su carrera loca terminó por volcarse y su preciada carga, esparcida por la vía pública, sirvió para que los circundantes se entregasen a la rapiña.

Eso, en realidad, no es noticia. Noticia habría sido, si en lugar del pillaje, los parroquianos se hubiesen dedicado a socorrer y trasladar a los heridos al hospital más cercano. Presuponemos que no faltará quienes nos cuestionen el envilecimiento de ciertas conductas: ¿Saqueos? ¿Rapiña? ¿Desvalijamientos? ¡Si eso se ha erigido en una muy legítima, redistribución roboLucionaria de la “riqueza”!

Afirmar que la corrupción, en Venezuela, llegó a nuestro mundo, aparejada de las narcotiranías que hemos padecido en los últimos 22 años, sería desmesura en la que no vamos a incurrir. El soborno, el peculado, el enriquecimiento ilícito, ha sido el segundo oficio más antiguo del país.

Ya existía cuando desembarcó Cristóbal Colón en Macuro y así, viva, pero artesanal y hasta rudimentaria, la corrupción administrativa persistió durante toda la Colonia e inicios de la Independencia. Estudiosos de la materia aseguran que el primero en industrializarla, como verdadero antecesor de, Henry Ford, fue, Pedro Obregón Puyarena.

Amigote de los Monagas, en particular de “Goyito”, el menor y más ladrón de los hermanos, Obregón, ganó merecida fama de guisador. No existía, entonces, la Internet ni el Netfix, pero aún así, don Pedro era celebridad nacional a causa de sus escandalosos negociados a la sombra del Poder.

Consta en los autos del respectivo expediente judicial que se conserva, aún, en el Registro Principal correspondiente que, en cierta ocasión, acusaron en Punta de Mulatos, jurisdicción del hoy estado Vargas, a un modestísimo labriego, afrovenezolano, analfabeta, pobre de solemnidad, muy mohíno:

-¿Y por qué no se llevan preso, en mi lugar, a don Pedro Obregón; que desbancó la Aduana de La Guaira; que es contrabandista reconocido; traficante de esclavos y manumisos hacia Puerto Rico, pese a la Abolición de 1854; que fue incriminado ante el Congreso Nacional por peculado, en 1851, de lo que fue exonerado, porque en Venezuela la ley, es na’ má, pa’ los negros pendejos como este servidor? -tal fue lo más medular de su alegato de descargo.

A partir de Obregón, continuó, la corrupción más organizada, pero con relativo equilibrio y ponderación. Hasta que llegó la narcorrobolución, que no digamos la desequilibró y exacerbó, sino que hizo tierra arrasada de los Erarios, Públicos y privados; que turboalimentó el latrocinio a economías de escala y a calzón quitao, en el ámbito nacional y universal, en su carácter integrante del crimen internacional e intergaláctico, organizado -y del desorganizado, también- horizontal, vertical y transversal.

Informa la prensa independiente, porque la gobiernera es anafiláctica a la realidad, que la rebatiña de “La Bajada de Tazón” se desarrolló bajo la mirada complaciente de la “Guardia Nacional Bolivariana”. La GNB, “El honor no se divisa”, no se mezcla en los festines de la chusma. Lo de suyo, es el narco, duro y puro. Se reportaron, riñas tumultuarias, pero en paz roboLucionaria, lesionados graves, también en paz roboLucionaria, para, finalmente, dirimir quién o quiénes se llevarían la parte del león del botín.

El narcodesgobierno, es así, holgazán, inepto, criminal, ladrón, represor, pero complaciente, cuando le viene en gana. Su única ley, es que no hay ley. Tolera y hasta incita que los venezolanos de a pie nos robemos, entre sí; que drenemos iras, a palo limpio, por unas pocas latas de cerveza, pero amenaza y constriñe, DD HH, a todo aquel que ose denunciar o protestar, por la indefensión sanitaria a que estamos expuestos. No hay que perturbar al Narcotirano, mientras cuenta con sus dedotes, porque no sabe ni puede, de otra forma, lo que le va a tocar, con el negociado de las vacunas cubanas contra la COVID-19, que ni son vacunas ni generan anticuerpo alguno, a no ser en los bolsillos de los depredadores del Patrimonio Público.

La RoboLución, roba para vivir y vive para robar. Y la pandemia no le iba a pasar lisa.

¡Mantente informado uniéndote al canal de WhatsApp o Telegram del Correo del Caroní!

Hazlo a través de los siguientes links https://chat.whatsapp.com/Gk9ekJ3cLHT6eHXvCIjFBZ | https://t.me/NoticiasCorreldelCaroni

Más del autor

“El Coqui” pa’ México

Y si el hombre de la comida pútrida no se presenta por inasistencia muy justificada, digamos su próxima gira por los juzgados del sureste de Miami, seguro que le envían a “El Coqui” de primer suplente. Porque esas oportunidades no se presentan todos los días.

¿Qué sigue en el caso de Alex Saab?

Nunca habíamos visto una danza de tantos millones de dólares, en procura de la libertad, de quien ni es un mártir por la humanidad, ni luminaria del rock, estrella del deporte, ni un Bill Gates o Jeff Bezos, sino el supuesto testaferro de un corrupto muy desvergonzado.

Museo del Deshonor Nacional

Inmortalizar la épica de la chapuza que autoseatribuyó el remoquete de Revolución Bolivariana, no exige ni el esfuerzo, ni la genialidad de obras como la referida. Una cosa fue la sublevación, que condujo a nuestra emancipación y otra, el detritus de unos chafarotes.

A los narcochavistas, no los jubila el fracaso

Lo comprobamos con el pretendido “enroque” ministerial de la semana pasada, en Venezuela. Las mismas caras, con diferentes botines.

¡Síguenos!

Notas relacionadas

Venezuela en tiempos de Biden: una aproximación

El pragmatismo geopolítico del presidente de los Estados Unidos ante las amenazas internas y externas de su país, aunados a la creciente influencia de China el mundo y los intereses de Rusia, dibujan un nuevo ajedrez político global donde Venezuela no deja de ser preocupación.

Aunque me digan comeflor       

Nadie dice que vivir en Venezuela sea fácil. Sin embargo, hay elementos que animan, acciones que iluminan, pasos lentos que son pasos que abren en pequeño brechas. | Foto William Urdaneta

¿Es la nueva geometría del poder el fin del madurismo?

Los gobiernos locales son, al igual que el Gobierno nacional, gobiernos con autonomías reconocidas por la Constitución; situación que los pone al frente de las estrategias de luchas civiles y políticas en todo el país. | Foto William Urdaneta

La triste mirada de los niños de la calle

Muchos de aquellos niños que hicieron brotar las promesas de los revolucionarios en 1999 fueron a parar a las ergástulas socialistas, los asesinaron por estas calles, o por la exclusión y el hambre huyeron de este territorio hostil. | Foto Archivo Correo del Caroní

México: ¿Negociación o capitulación?

En buena hora y enhorabuena, sobre la marcha de los acontecimientos, los jefes parlamentarios más importantes de Occidente, desde afuera, le han dado su respaldo a la Plataforma Unitaria e intimado a Maduro.

Punto crucial de no retorno

No es casual el éxodo de más de seis millones de compatriotas en pocos años, la dispersión familiar y el crecimiento, dentro del territorio, del crimen organizado y la atomización del bandidaje en todo el país.