sábado, 18 de septiembre de 2021 | 2:53 PM

El sustento de la esperanza

Algunos llamados expertos sostienen que las “dificultades” están en las “estrategias prácticas”, como si la lucha política contra una hegemonía despótica, depredadora y corrupta, fuera una cuestión técnica, más o menos como de tecnología electoral. Craso error.

Es conocido que en la lucha política, la esperanza necesita un sustento para existir, para no quedarse reducida a “vapores de la fantasía”, como se dijo alguna vez, ya lejana. El sustento puede ser de variada índole: una ideología, una causa política, un partido político, un líder con fuerza o un conjunto de líderes, en fin, se trata de una enumeración abierta. Pero la esencia del sustento es la creencia, el asentimiento, la conformidad con alguna cosa, sea ésta un ideal, un movimiento o una persona. Sin credulidad, no hay sustento, y sin sustento no hay esperanza en la lucha política.

Cualquier similitud de lo anterior con la realidad venezolana no tiene nada de coincidencia. Es el meollo de la tragedia, del atasco que impide que se abran de verdad los caminos del cambio efectivo, a pesar de las miserables condiciones en que sobrevive la mayoría abrumadora de la población, por el dolo y la negligencia de la hegemonía roja y sus satélites. Lo que se llama “catástrofe humanitaria” no es una expresión sin contenido. No. Es el padecimiento cotidiano de millones de venezolanos. Y sin embargo, la hegemonía continúa en el poder.

¿Por qué? En gran medida porque la hegemonía es eso: una hegemonía, un proyecto de dominación que utiliza algunas formas o trapos de democracia para proyectar un disfraz, dentro y fuera del país. Y además con botijas tan repletas como persuasivas, no para el pueblo, que termina recibiendo migajas, sino para los grupos político-militares-financieros, sus mutaciones multicolores, y sus no pocos aliados externos, comenzando por los patronos cubanos. Si no se entiende esto, pues me parece que no se entiende nada,

Algunos llamados expertos sostienen que las “dificultades” están en las “estrategias prácticas”, como si la lucha política contra una hegemonía despótica, depredadora y corrupta, fuera una cuestión técnica, más o menos como de tecnología electoral. Craso error. La cuestión no es técnica, es política, es de comprensión de la naturaleza de la tragedia y de los medios legítimos para enfrentarla. Amplios como lo consagra y exige la Constitución formalmente vigente.

En el presente, la esperanza de cambio tiene un sustento muy precario, para decir lo menos. El poder establecido está ostentosamente desacreditado, y los que aspiran a sucederle no han podido, sabido o querido -esto último, es importante- promover las oportunidades para darle sustento creíble y sólido a la aspiración de superar la hegemonía. Una situación que debe ser transformada de raíz. No nos cansemos de luchar para que así sea.

¡Mantente informado uniéndote al canal de WhatsApp o Telegram del Correo del Caroní!

Hazlo a través de los siguientes links https://chat.whatsapp.com/Gk9ekJ3cLHT6eHXvCIjFBZ | https://t.me/NoticiasCorreldelCaroni

Más del autor

El sustento de la esperanza

Algunos llamados expertos sostienen que las “dificultades” están en las “estrategias prácticas”, como si la lucha política contra una hegemonía despótica, depredadora y corrupta, fuera una cuestión técnica, más o menos como de tecnología electoral. Craso error.

Indignación y sufrimiento

El sufrimiento del pueblo venezolano indigna. Indigna también que sus responsables se burlen malévolamente del sufrimiento popular.

Un país secuestrado

Un país puede ser secuestrado poco a poco, sin que una buena parte del mismo tome conciencia al respecto, e incluso con la aceptación entusiasta de amplios sectores sociales. Lo clave es que se establezca un poder cuya finalidad sea despotizar, depredar, corromper, y hacer todo lo que sea posible para permanecer en el control del país.

Un camino culebrero

El camino culebrero está en medio de una catástrofe humanitaria de tal magnitud, que la principal vía de escape, hasta ahora, son millones de emigrantes que ya no pueden sobrevivir en su patria.

¡Síguenos!

Notas relacionadas

Venezuela en tiempos de Biden: una aproximación

El pragmatismo geopolítico del presidente de los Estados Unidos ante las amenazas internas y externas de su país, aunados a la creciente influencia de China el mundo y los intereses de Rusia, dibujan un nuevo ajedrez político global donde Venezuela no deja de ser preocupación.

Aunque me digan comeflor       

Nadie dice que vivir en Venezuela sea fácil. Sin embargo, hay elementos que animan, acciones que iluminan, pasos lentos que son pasos que abren en pequeño brechas. | Foto William Urdaneta

¿Es la nueva geometría del poder el fin del madurismo?

Los gobiernos locales son, al igual que el Gobierno nacional, gobiernos con autonomías reconocidas por la Constitución; situación que los pone al frente de las estrategias de luchas civiles y políticas en todo el país. | Foto William Urdaneta

La triste mirada de los niños de la calle

Muchos de aquellos niños que hicieron brotar las promesas de los revolucionarios en 1999 fueron a parar a las ergástulas socialistas, los asesinaron por estas calles, o por la exclusión y el hambre huyeron de este territorio hostil. | Foto Archivo Correo del Caroní

¿Qué sigue en el caso de Alex Saab?

Nunca habíamos visto una danza de tantos millones de dólares, en procura de la libertad, de quien ni es un mártir por la humanidad, ni luminaria del rock, estrella del deporte, ni un Bill Gates o Jeff Bezos, sino el supuesto testaferro de un corrupto muy desvergonzado.

México: ¿Negociación o capitulación?

En buena hora y enhorabuena, sobre la marcha de los acontecimientos, los jefes parlamentarios más importantes de Occidente, desde afuera, le han dado su respaldo a la Plataforma Unitaria e intimado a Maduro.