domingo, 20 de junio de 2021 | 11:50 AM

Dar gracias

Cuando dudamos de todo y de todos y el pesimismo nos arropa, sería bueno que encontráramos razones para agradecer, como parte de una “terapia de aguante”.

@cjaimesb

El jueves pasado los estadounidenses celebraron, como todos los últimos jueves de noviembre, el Día de Acción de Gracias. Una tradición que los lleva a todos a casa, mucho más que cualquier otra fiesta. Me gusta esa costumbre de dar las gracias, porque la gratitud nos ennoblece.

En estos momentos cuando los venezolanos nos hemos vuelto tan escépticos, cuando dudamos de todo y de todos y el pesimismo nos arropa, sería bueno que encontráramos razones para agradecer, como parte de una “terapia de aguante” hasta que este régimen caiga. Voy a empezar yo, pero con la idea de que ustedes se unan y hagan sus propios agradecimientos:

Doy gracias por mis hijas. Porque están sanas, tienen amor y son felices. Porque son mujeres echadas pa’ lante (me horrorizan las mujeres inútiles, moscas muertas y víctimas). Doy gracias por los padres que tuve. Porque tengo sus ejemplos de decencia presentes cada día de mi vida. Por la educación que me dieron, que me permitió ser independiente. Doy gracias por mi pareja, porque estoy con el amor de mi vida. Doy gracias por el papá de mis hijas, porque él tiene la mitad del crédito del éxito de ellas. Doy gracias por mis hermanos, porque están bien y estamos unidos. Doy gracias por mis amigas, porque los momentos con ellas son todos de compañerismo, solidaridad y cariño. Doy gracias por las personas que me han tendido la mano cuando lo he necesitado porque nunca esperaron nada a cambio. Doy gracias por quienes han ayudado a mis hijas. Doy gracias por mi trabajo, porque amo lo que hago. Por mis empleadores y clientes, porque confían en mí. Doy gracias por mis alumnos, fuentes de tantas satisfacciones.

Doy gracias por haber nacido en Venezuela. Amo este país con toda mi alma. Doy gracias por este clima maravilloso, por el Ávila, por el azul claro de nuestro cielo y el azul profundo de nuestro mar. Por el verde eterno. Doy gracias por la gente de mi patria porque me encanta por su desenfado, su alegría y su creatividad. Doy gracias por la música, por los chocolates y por mi cámara de fotos, mis mayores aficiones. Doy gracias porque existen el optimismo, el amor y la esperanza. Y doy gracias porque lo único material en esta lista es el chocolate. Eso me demuestra una vez más que lo más importante en mi vida, no tiene precio.

¡Mantente informado uniéndote al canal de WhatsApp o Telegram del Correo del Caroní!

Hazlo a través de los siguientes links https://chat.whatsapp.com/IlKCo7gVPIx2RQo4UGj1js
| https://t.me/NoticiasCorreldelCaroni

Más del autor

Me retracto y pido disculpas

Nunca le he hecho daño a nadie adrede, y no quiero hacerlo en los últimos años de mi vida. Por eso me retracto y les pido disculpas públicas. | Foto William Urdaneta

Las maras venezolanas

Los llamados “colectivos”, supuestos a ser promotores de actividades culturales, defensores de la democracia y de la revolución bolivariana, se convirtieron una fuerza paramilitar, que desde hace rato se le fue de las manos al régimen, primero de Chávez y luego de Maduro. | Foto BBC Mundo

El robo nuestro de cada día

La Cantv ha subido las tarifas y presta el peor servicio del mundo…, la “nacionalizaron”. ¿Para qué? ¡Para destrozarla, como han destrozado todo el país y luego convertirla en un antro de abusos y robos! | Foto William Urdaneta

Hipócritas y arrogantes

Si estudiaron El Capital, dejan atrás las teorías de Marx sobre dinero, valor y trabajo. Los reales sirven para comprar todo lo que quisieron tener y no tuvieron y para ello no tienen que trabajar, solamente echar mano del tesoro público... para eso llegaron al poder. | Foto cortesía

¡Síguenos!

Notas relacionadas

La destrucción avanza

El régimen sabe que la cuenta regresiva está en marcha. Aunque algunos piensen lo contrario adquiere pleno valor aquella vieja frase según la cual “lo bueno que tiene la cosa es lo mala que se está poniendo”. | Foto William Urdaneta

Me retracto y pido disculpas

Nunca le he hecho daño a nadie adrede, y no quiero hacerlo en los últimos años de mi vida. Por eso me retracto y les pido disculpas públicas. | Foto William Urdaneta

Dos mujeres: palabras que pesan onzas de libertad

El juramento de Guayana está en no dejar en el olvido esas voces silenciadas por la violencia. Hay que fomentar la cruzada por la vida, la felicidad y los derechos. | Foto cortesía

Mis días en una cola por la gasolina

A muchos venezolanos nos ha tocado pasar tiempo en una cola para poder echar gasolina. Yo estuve 5 días en una en Barquisimeto. Tomé nota del drama y también de lo rescatable como actitudes positivas de los vecinos de la cola. | Foto William Urdaneta

Un remedio eficaz contra el desamor

Una novela alemana publicada hace casi 250 años podría ser la clave para aliviar los nefastos y molestos padecimientos del guayabo...

El maestro Rafael Rattia

Mi amigo Rafael Rattia desafía al poderoso con la infinita contundencia de su verbo: siempre enjundioso y profundo, porque es un hombre que estudia todos los días.