sábado, 22 de enero de 2022

Curiosidades del Cono Sur

Lo que habrá que ver es cómo se comporta la suerte con los argentinos y con los brasileños en general y qué les depara el futuro. Estos ya han tomado un camino y aquellos lo decidirán en octubre y recién ahí habrá un horizonte más despejado y se podrá vislumbrar, por lo menos, quiénes, efectivamente, tienen más suerte.

 

Por ejemplo, en Brasil el expresidentes Lula está preso condenado a 12 años y un mes de cárcel y acaba de ser sentenciado por otros 12 años y 11 meses más, lo que hacen 25 años si esta última decisión judicial es ratificada en segunda instancia. Y tiene abierta otras tres causas por corrupción.

En Argentina la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en próximos días deberá comparecer en dos juicios, en sus instancias orales. Ya ha sido procesada junto a sus cómplices, socios o más precisamente sus subalternos en una asociación para delinquir y muchas varias cosas más. Está procesada además por traición y tiene otras dos causas abiertas (es difícil llevar las cuentas). Sin embargo CFK está en libertad y ocupada de la campaña electoral. Las encuestas la ubican arriba si es candidata para lo cual aparentemente no tiene obstáculos en el camino. Es senadora, goza de fueros y el Senado no ha querido quitárselos.

Si se analizan los hechos de por qué se les juzga se llega a la conclusión de que si a Lula le tocan 25 años, Cristina merecería no menos de 50 (y Maduro ni que hablar). Lula fue una especie de influencer VIP, con muchos beneficios de todo tipo, incluso económicos provenientes de las empresas a las que ayudaba. Cristina ha sido más: influencer y Odebrecht a la vez, digamos. Tenía sus propias empresas, mas la caja familiar, sin intermediarios o con algunos, pero muy de confianza.

Notoriamente, a lo largo de sus vidas, a CFK le ha ido mejor que a Lula. Este, de origen muy humilde, fue obrero, fundó un sindicato, hizo huelgas contra la dictadura, estuvo preso, fundo un partido y llegó a presidente. Aparentemente lo deslumbraron los focos de la fama y se le llenó la cabeza de pajaritos. Se sintió casi Dios; cosa que pasa con el poder.

Lo de Cristina fue más cómodo. Algunas manifestaciones cuando estudiante y tras casarse con Néstor Kirchner se fueron para el sur y se ocuparon de juntar dinero a costa de la gente más humilde que sufría desalojos y desgracias afines que ellos monetizaban. Coqueteaban con los militares y con la democracia Kirchner fue gobernador, hizo sus buenos negocios que aún no están aclarados y fueron él y su esposa fanáticos menemistas -“de los mayores adulones que tuve” dijo el propio Menem. Por vericuetos de la política Kichner llegó a ser presidente y después puso a su esposa y murió. Quedo Cristina un poco de rebote, pero ya en el poder mostró uñas quizás más afiladas que las de su marido y las de Lula.

La cuestión es que Lula está preso desde hace casi un año con muchos por delante. Como que va camino a un cierto olvido. Lo visitan sus más fervientes seguidores y amigos progresistas de afuera. Pero la calle está en otra cosa. Todo aquello que decían las encuestas, lo que traficaban las redes, lo que contaban los corresponsales y enviados especiales, lo de la explosión popular si no era candidato, se esfumó. No pasó nada.

CFK en tanto está en carrera, aún. Tres veces procesada, se mofa de la justicia. Se dice que los peronistas no tienen mejor candidato para las elecciones presidenciales de octubre próximo. Puede que le pase como a Lula, pero una de las diferencias a favor de la argentina es que la justicia de su país es más lenta que la de Brasil. Además los sondeos dicen a el tema corrupción no está entre los diez primeros motivo de preocupación argentinos. No hay que descartar para nada, entonces, de que CFK sea la próxima de Argentina. Que le gane a Macri. Imagínense.

Sea lo que sea, hasta ahora la suerte ha sido más amiga de Cristina que de Lula. No quiere decir que éste deba estar libre, lo que sorprende es que ella siga suelta.

Lo que habrá que ver es cómo se comporta la suerte con los argentinos y con los brasileños en general y qué les depara el futuro. Estos ya han tomado un camino y aquellos lo decidirán en octubre y recién ahí habrá un horizonte más despejado y se podrá vislumbrar, por lo menos, quiénes, efectivamente, tienen más suerte.

Más del autor

La olvidable Latinoamérica

Definitivamente será un factor decisivo y por ello, será muy importante quien asuma la presidencia el año próximo. Si Bolsonaro o si Lula. Todos dicen que Lula; ¿todos quiénes? Pero no es lo importante, Lula será de izquierda y Bolsonaro de derecha, pero antes que eso ambos son brasileños.

Aniversarios

Putin, fiel a sí mismo, como ruso ultranacionalista, y hombre de la KGB, quien nunca disimuló su disgusto por la disolución de la URSS, retomó la política más ortodoxa, la de que nadie sepa nada, ni pueda discutir nada ni pueda preguntar nada.  

Ahora a gobernar

Hoy todo es incierto más allá de lo que diga Boric, que está un poco obligado a calmar las aguas -de unos y de otros- y ver cómo “equilibra”. Cuando nombre el gabinete recién se podrá comenzar a olfatear.

Es de Ripley

Y entre otras cosas increíbles que se ven por estos días y por esta región, llama la atención el avance del neoprogresismo de izquierda, autoritario y populista en varios países del continente. Todos pro Cuba, con Venezuela, con Nicaragua y con el kirchnerismo argentino. Ya no están tan solos. 

¡Síguenos!

Notas relacionadas

El buscón más buscado

Tiempo mal invertido, desde el poder, incitar al odio público por el solo hecho de disentir.

Nuestra partida de nacimiento

Ocurrido el descubrimiento, superado el tránsito de la conquista, llegado el tiempo colonial, el boceto de la nación que fuimos, por lo visto, era abiertamente doctrinero.

Copei, Curiel y Venezuela

Como ministro de Obras Públicas en el gobierno de Caldera 1 dejó una obra insuperada y yo diría que difícilmente superable. Excelente gobernador del estado Falcón por dos períodos extraordinarios.

¡Pobre mundo!

QAnon es una teoría de amplio alcance y completamente infundada que dice que el expresidente Trump está librando una guerra secreta contra una supuesta elite de pedófilos que adoran a Satanás, tanto en el gobierno como en las empresas y los medios.

La transición constitucional, un sindicato de quiebra

La vigencia del Estatuto original logra sostenerse con su primera reforma de 2020. Cosa distinta es, como se constata, la aprobación de la segunda reforma de 2022. Desde su versión inicial luego modificada, da lugar a un nuevo y distinto Estatuto para la Transición.

Cara o sello

Ya la Asamblea Nacional y el pueblo han descalificado al personaje, por tanto es necesario buscar una fórmula coherente y seria que nos ayude a escaparnos de estos cancerberos.