sábado, 27 de noviembre de 2021

Contexto, veracidad y compromiso social: las claves del buen periodismo

El periodismo ha cambiado. Con la llegada del internet se masificó la cantidad de personas trabajando en medios. Las técnicas se transfiguraron. El mundo se globalizó.

@francescadiazm

Periodismo tiene definiciones vagas en los diccionarios. Se esfuerzan por sintetizar en dos líneas lo que a grandes autores les ha costado libros. Así, con definiciones poco profundas y una idea no tan clara, muchos jóvenes entran a la universidad con el fin de recibirse como periodistas. Yo estaba en esas filas.

Cuando estudias Comunicación (nombre muy ambiguo y poco específico para mi gusto) te preguntas, a veces sin siquiera entrar en materia, qué es periodismo. Hay muchas maneras de responder esta pregunta, la que encontré se titula Los cínicos no sirven para este oficio de Ryszard Kapúsciński.

“El autor es un reportero nacido en Polonia que se dedicó a estudiar el tercer mundo. Muy especialmente, África”. En su libro ofrece aforismos en los que tres líneas contienen el amor por el oficio y la realidad sin adornos de una profesión que, según él, consume rápido, pero toma tiempo construir.

Quienes estudiamos el área de humanidades siempre tenemos dudas. Y estas no se responden con lógica matemática porque nos desarrollamos en el campo de la subjetividad. De la interpretación personal y el estilo que diferencia nuestro trabajo de los de muchos compañeros. En este libro encontré respuestas que a veces las horas de clases no pueden dar. Es difícil hallar cabida en un mundo laboral donde todos parecen ir rápido y nadie tiene tiempo de enseñar. Se llega a avanzar mucho en la carrera aprobando parciales, pero es de suma complejidad evaluar si el aspirante conoce la verdadera esencia de la profesión y su importancia en las sociedades democráticas. ¿Cuál es la intención de describir la realidad? ¿Informamos para que se sepa lo que ocurrió a lo largo del día y mañana se deseche?

El periodismo ha cambiado. Con la llegada del internet se masificó la cantidad de personas trabajando en medios. Las técnicas se transfiguraron. El mundo se globalizó. El lector ya no busca lo mismo que hace 20 años; pero el objetivo siempre se mantiene: escribimos para permanecer. Comprender y reivindicar un mundo donde las injusticias están servidas todos los días. Es fácil para todos olvidar el feminicidio de Ángela Aguirre luego de un año: ¿los medios también va a olvidarlo? Esa es la esencia de servicio público: recordar y no dejar morir. El periodismo no es heroísmo, es dejar registro para que la opinión pública tenga claro qué tiene importancia y qué no. Periodistas todos los días deciden qué merece estar en el ojo público, pero esto no es tan relevante como que sus notas y reportajes deciden qué no tiene importancia, es decir, qué se olvida.

Si esto no se tiene claro, podemos volvernos cínicos. Y “ningún buen periodista fue un cínico”. Trabajaremos para las personas: ellos serán nuestra eterna fuente. Queremos escribir sobre sus existencias. Escribimos sobre ciertas personas para que otras personas nos lean. Somos el canal entre el mundo y ese hombre que llega todos los días de una larga jornada laboral y dedica media hora a leernos o ver el noticiero. Así de sensible es la responsabilidad que tiene el periodista en sus manos. Cada día hace un intento por encender la luz de las conciencias humanas.

El reto es recoger la información, superar las barreras de los idiomas, la falta de ideas, estudiar constantemente y redactarlo de una manera tan condensada que arda en las páginas. Esto para explicarle al lector cómo le afecta, viviendo en su pequeña ciudad, el caso de Covid-19 que acaba de ser detectado al otro lado del mundo… globalización, le dicen, ese fenómeno integrador es un nuevo desafío que busca revestir esta profesión de universalidad.

El libro hace énfasis en que los porqués siempre estarán por encima de los qué. En mucho tiempo, eso que escribimos será historia y no es tan importante recordar en qué fecha se vivió la revolución francesa, sino por qué las monarquías absolutas estaban tan gastadas. No se trata de estudiar hechos aislados. El sentido de informar es comprender los hechos con un sentido dentro del contexto en el que nos desarrollamos para así poder tomar decisiones. Es la información y el raciocinio lo que permite a la ciudadanía tomar buenas decisiones. Ese es el origen del desarrollo social. El primer mundo no lo es solo por sus grandes tecnologías, lo es por su contexto sociocultural.

Kapúsciński escribe como quien le habla a alguien joven sobre ideas que guardan solemnidad y años de labor, pero compresivamente como quien se refleja en sus lectores. Quienes, como yo, lo veían y creían entenderlo, pero necesitaban a alguien que les dijera para quién es este oficio: este texto puede guardar respuestas que los sorprendan más allá de los conceptos gastados. La verdad antes que las ventas es la clave de la ética periodística.

Cuando nos dé igual el contenido, escribir para uno u otro bando y buscar nuevas formas de narrar la misma historia, en ese momento se habrá perdido el objetivo del buen periodismo. Ese que se hace en defensa de aquellos que han sido olvidados o que no descansa hasta revelar la verdad sobre un caso que ya se daba por cerrado. Lucha y sacrificio por mantener a la población consciente e informada. No son superhéroes: son periodistas.

Más del autor

“El sistema educativo es castrador: se basa en repetir y obedecer”

En medio de un desecho tinglado empresarial y de una ciudad que apenas sobrevive se erigen, tercas, iniciativas culturales que devienen en respiros. Una de ellas es Buscadores de libros, iniciativa fundada por Mariela Mendoza, acaso rara avis, acaso ejemplo impertérrito de aquel oficio llamado librero.

“Venezuela era una parada obligatoria para los artistas de todo el mundo”

La artista venezolana Rosa Unda Souki consagra su obra pictórica a recuperar lo que guarda la intimidad de una casa. Esta fue su inspiración para crear Lo que Frida me ha dado, novela inspirada en sus cuadros de la Casa Azul de la pintora mexicana. | Foto Laure Schaufelberger

“Protestar es como escribir: vas borrando, tachando y mejorando”

Convencido de que el deber de un prosista es suscitar el debate y combatir el detrimento social, Carlos Yusti, pintor y escritor inclinado al ensayo, sostiene que no hay divorcio posible entre lo plasmado en una idea y la realidad de un creador. Con esa concepción entre ceja y ceja ha desarrollado una carrera que muchos aplauden por inspiradora.

“El militarismo y el mesianismo son las grandes enfermedades de Venezuela”

Su feminismo y la disertación histórica fueron las herramientas utilizadas por la escritora Michelle Roche para crear Malasangre, una historia a la que dedicó 15 años de su vida y por la que fue finalista del premio Celsius. | Foto Emilio Kabchi

¡Síguenos!

Notas relacionadas

La libertad en la era digital

El acceso ilimitado a datos instantáneos (5G) por las gentes, significan lo que otras generaciones recibían como información durante centurias. Todo comienza a estar conectado con todo.

El 22: necesidad de encontrarnos

Necesitamos lugares de encuentro, extender las manos, escucharnos, cooperar unos con otros, unirnos para resolver y para exigir a quienes tengamos que exigir.

Y después, el extenso Bolívar de pasaporte al futuro

No podemos pretender que con los espejismos de la centralización política o de intentos de líderes con pie de barro podamos lograr la construcción del programa del futuro del estado Bolívar. | Foto William Urdaneta

Ilusos, fracasados o zánganos

Quienes hoy aún creen que el socialismo es la solución, o son unos ilusos que esperan por lo que no va a suceder, o son unos fracasados que quieren que los demás fracasen, o son unos zánganos que se aprovechan del sistema... en ningún caso, algo bueno o deseable.

Venezuela en la etapa final

Por una temporada debemos poner de lado todo lo electoral. Eso será de primera importancia cuando existan condiciones mínimas para que el pueblo pueda pronunciarse en libertad. No sucederá en dictadura como la actual.

Roja casta filotiránica

Quién podría imaginar que los más crueles dictadores contarían con la complicidad e incondicionalidad de pensadores, escritores, creadores, académicos, políticos, artistas y demás fauna socialcomunista.