La modalidad de estudios a distancia, implementada a raíz de la pandemia, impacta poco la estructura de costos de las instituciones privadas.

La pandemia recrudeció la crisis económica en países que arrastraban severas complicaciones como es el caso de Venezuela con una emergencia humanitaria a cuestas.

Las secuelas del Estado de alarma no solo afecta a padres y representantes. Los colegios privados, aun con la educación a distancia, mantienen gastos asociados a la nueva modalidad de estudio. En Ciudad Guayana, algunas instituciones educativas aguardan las asambleas de padres y representantes para decidir lo concerniente a los pagos de matrícula y mensualidades.

Ante la incertidumbre, la directora del colegio, Elsa Gómez, aclara que el ajuste se hará conforme a las resoluciones 114, 027 y 058, normas rígidas toda vez que exigen estudios económicos con base a los ingresos por matrícula que luego no pueden modificarse.

El Colegio Monte Carmelo convocó a una asamblea el pasado 6 de agosto, pero no hubo quórum. Este lunes fijaron para el jueves 13 de agosto una nueva reunión en la que se espera la respuesta de los padres y representantes con respecto a las propuestas presentadas por las autoridades del plantel.

Las opciones para manifestar su elección pueden ser Telegram, WhatsApp, Gmail, para quienes no tengan conexión web, podrá hacerlo directamente en el colegio. El proceso estará abierto hasta el sábado.

Sobre las denuncias por cobros en dólares, Gómez manifestó: “nosotros no estamos cobrando en dólares, estamos cobrando el bolívar anclado al dólar, que es otra cosa. El año pasado, para esta fecha el colegio costaba 38 dólares, no hay tal aumento. Lo que pasa es que el dólar en aquel momento valía menos. Este el único país en el mundo donde el dólar se devalúa”.

Estructura de costos

Niurka Pantoja, contadora de la institución, explicó que cada colegio, dependiendo de las partidas que maneje internamente, realiza un estudio económico en función de los alumnos que estima para el nuevo año escolar. Esto sin garantías de que se inscriban todos los alumnos con los que cuenta en la actualidad, más de 1.500.

La Resolución 0027 establece también que el 70% de los gastos van destinados a los costos laborales, y 30% a materiales de suministros y costos indirectos.


“Un colegio privado que cierra es una oportunidad que pierde la sociedad”, expresa Elsa Gómez
     

“Para dar inicio del nuevo año escolar e iniciar proceso de inscripción se debe presentar la estructura de costo que regirá todo el año escolar. No está previsto presentar dos estructuras, una con pandemia y otra sin pandemia, visto ese escenario, la institución no está violando ningún procedimiento. Sin embargo, en vista de la situación, el colegio presentó cuatro opciones con una reducción considerable de todas las partidas que se evaluaron en el estudio económico”, agregó Pantoja.

Explicó que a pesar de que no se use al 100% las instalaciones, esto no significa una reducción en los gastos de servicios básicos, como internet, telefonía Cantv, electricidad y agua, que mensualmente deben cancelar.

“Con el aseo, en Caroní hacemos declaraciones a la Alcaldía todos los meses, y a través de una normativa que ellos tienen, fijan porción de cobro del aseo de acuerdo con los ingresos declarados. Adicional a eso, la Alcaldía no nos presta el servicio, normalmente el Colegio Monte Carmelo tiene que contratar un servicio privado que no baja de los 100 dólares semanales. Si bien es cierto que sin clases se baja el nivel de basura, también es cierto que debo tener la previsión así sea de forma parcial, para cuando se dé inicio al nuevo año escolar de forma presencial, tenemos que tener presupuestado esas partidas, porque según la Resolución 114 no me van a permitir la variación de costos”, detalló.

Adicionalmente, al hacer las evaluaciones, y en vista de la adaptación a la educación a distancia en tiempo de pandemia, se percataron de que no tenían el soporte para hacer conexiones en línea. Esto significa un proceso de reingeniería y capacitación al personal, que requiere inversión económica.

Gastos fijos

La directora del colegio Los Próceres, Nancy Gómez, destacó que la estructura de costos es muy rígida y se rige por las resoluciones 114 y 027. Los ingresos de cada institución dependen de la cantidad de alumnos inscritos. La estructura se estima con base en esa cantidad de alumnos, aunque pudieran ser menos. De hecho, anualmente suelen tener una significativa deserción escolar que implica un reajuste.

Por otra parte, resaltó que los colegios privados tienen programas de becas para los hijos de los trabajadores del plantel, así como alumnos con deficiencias económicas pero con excelente rendimiento escolar. En el Monte Carmelo, por ejemplo, hay 60.

A ellos se suma la búsqueda de docentes capacitados, que conlleva a una oferta laboral atractiva.

“La educación no es un gasto, es una inversión. Es asegurarles el futuro a sus hijos. Un colegio privado que cierra es una oportunidad que pierde la sociedad”, afirmó Nancy Gómez.

La educación virtual también significa inversiones para el colegio Los Próceres. Tener un programa de inscripciones en línea, invertir en el tema de conectividad, pagar megas a los docentes para impartir las clases, ya que muchos trabajan con sus teléfonos y otros no cuentan con buenos equipos, repotenciar laboratorios de computación, son gastos de esta nueva modalidad escolar.

Recordó que las instituciones privadas están obligadas a pagar una serie de impuestos y pasivos laborales al personal docente, obrero y administrativo.

A diferencia de Los Próceres, la Unidad Educativa Colegio Marie Pape Carpentier no ha fijado el monto de inscripciones y mensualidad. Tienen cuatro estructuras de costo, a la espera de una reunión con el consejo educativo y la supervisora de la Zona Educativa, para entonces presentarla a padres y representantes para la respectiva votación.

“Hay una serie de gastos que no dejan de pagarse por la pandemia. Se pagan impuestos, por ejemplo, y si no se le hace el mantenimiento mínimo a las instalaciones, eso se deteriora”, comentó Elizabeth Guillén, asistente administrativo.

Nuevos retos

Alejandro Gamboa, presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Educativas Privadas en Bolívar, consideró que el año escolar 2020-2021 será de nuevos retos.

“Tenemos muchos retos, porque lo que normalmente iba a ser un período de vacaciones, en este caso para las instituciones educativas en general es adaptarnos a este primer lapso que nos va a tocar ser virtual, desde adaptarnos, no solo a las aulas virtuales, que implica tecnología, esfuerzo, inversión económica, sino también en la formación de los docentes para poder brindar una educación de calidad y de calidez. Es decir, que el alumno, a pesar de que está en casa, se sienta con ese acompañamiento”, explicó.

Aprovechó para felicitar a los docentes que se adaptaron a los dos últimos lapsos de este año académico que recién culminó, y que deberán adatarse a las nuevas tecnologías y pedagogías.