A la sequía de gasolina se suma la inseguridad en las fincas. “Amarran a la gente, rompen las instalaciones, se roban las máquinas, descuartizan al ganado”, relata un ganadero de El Palmar.

Los sectores ganadero y agrícola, a pesar de su importancia para el abastecimiento alimentario, no han sido considerados como prioridad en los planes de emergencia por cuarentena que impuso la pandemia de COVID-19.

Los productores agropecuarios en el estado Bolívar carecen de combustible, que no solo es necesario para la distribución de las cosechas, sino que su uso se hace imperativo para la operación de maquinarias necesarias en el ciclo de siembra, que inició y está en riesgo.

   
El ciclo de siembra que ya comenzó está en riesgo por falta de combustible

La paralización de la producción agropecuaria puede provocar un importante desabastecimiento de alimentos en la población. Octavio Páez, vicepresidente de la Asociación de Ganaderos de Piar, manifestó que las pérdidas se estiman hasta en 50% de la producción anual.

En el foro virtual Crisis Agroalimentaria y su impacto en el productor agropecuario en Bolívar, promovido por La Causa R, Páez hizo énfasis en la necesidad de que se apliquen un plan sanitario, así como un plan de seguridad para el sector.

Comentó que la adquisición de insumos es uno de los retos que enfrentan, incluso, desde antes del confinamiento, debido a que para adquirirlos deben viajar hasta Brasil, elevando los costos de la cadena de producción.

Al no contar con combustible, la producción está por el orden del 10 al 20%. Pese a los obstáculos, en Piar producen actualmente 40 mil reses anuales. El representante del sector ganadero estima que al reactivar el sector se puede producir hasta 150 mil reses anuales, incluso 600 mil reses a largo plazo.

“Se podría engordar 600 mil toros al año y producir 300 mil kilogramos de carne anuales (...) Piar podría aportar y vender carne al exterior”, afirmó Páez.

Sin combustible no hay producción

El presidente de la Asociación de Ganaderos de El Palmar, Julio Malavé Colmenares, recordó que el problema del combustible lo padecen desde antes de las medidas de confinamiento por la pandemia de COVID-19.

“La maquinaria de predios de producción depende de combustible. Nos hemos sentado con diferentes instituciones del Estado y siempre los resultados son los mismos, no tienen capacidad de responder inmediatamente”, criticó.

   
Productores agropecuarios estiman que al reactivar el sector pueden aumentar la producción de 40 mil a 150 mil reses anuales | Foto William Urdaneta

En El Palmar, municipio Padre Pedro Chien, la ZODI solo entregó 17 salvoconductos, cuando son 251 productores agremiados. A eso se le suma que deben viajar hasta Ciudad Guayana, a unos 250 kilómetros de distancia para surtir apenas 30 litros de gasolina una vez a la semana.

Destacó también el tema de la inseguridad, desde la delincuencia común hasta las mafias que operan al sur de Bolívar. En los últimos dos meses, mismo tiempo desde que Venezuela entró en cuarentena obligatoria, se han registrado al menos 17 robos a ganaderos de El Palmar, bajo el mismo modus operandi: “Amarran a la gente, rompen las instalaciones, se roban las máquinas, nuestros insumos, descuartizan al ganado. Es una tristeza ver cómo los entes competentes quedan de manos atadas, no cuentan con vehículos ni combustible”, detalló Malavé.

“Tenemos la tarea de producir, nuestras cosechas se están pasando. No hemos rastreado ni una hectárea por falta de combustible”, agregó.

Por otra parte, recordó que en el tema sanitario, hace un año se produjeron dos incidencias de brote de una supuesta estomatitis vesicular, y a la fecha el gobierno no ha dado respuesta de qué tipo de aftosa hay en Bolívar, lo que significa un problema latente.

“También hay miedo a que el agua subterránea y superficial esté contaminada y perjudique la producción agropecuaria y la salud del ser humano (...) el llamado es a todos los entes. ¿Por qué tratan a los productores con desprecio?”, cuestionó.

Para no perder los productos, terminan por venderlos más a precios más económicos o regalarlos para que botarlos no sea una opción.

Municipio Sucre desasistido

Por el municipio Sucre, la ponencia estuvo a cargo del productor agrícola José Márquez, quien denunció que la entidad no cuenta ni siquiera con salvoconductos para surtir combustible.

“Yo tengo 60 días sin poder surtir gasolina. No ha llegado más gasolina, la poca que hay se consigue en el mercado negro, y ves las gandolas pasar por la troncal 19. Estamos en pleno proceso para preparar las tierras para el ciclo de siembra y no se consigue ni siquiera gasoil, y las maquinarias están por el suelo porque los repuestos son incomprables”, expuso Márquez.

En vista de las dificultades, cuestiona que el régimen imponga una regulación de precios sin considerar toda la cadena de producción, cuyos costos aumentan cuando los productores deben resolver, entre otras cosas, la falta de combustible, cuyo litro de gasolina se vende hasta en 4 dólares el litro.

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