Joanys López sufrió dolores por más de 48 horas hasta que le practicaron una cesárea. Más de una semana después, la herida producto de un desgarro uterino sigue abierta y la joven permanece en casa sin atención médica.

El 15 de octubre, Joanys López, de 22 años, llegó al Hospital Uyapar en Puerto Ordaz, con dolores de parto. Ya había presentado una preclampsia. 

Le practicaron exámenes y todos los valores estaban bien. A través de donaciones, su familia contaba con cuatro equipos de oxígeno, gasas, solución y todo el kit de cesárea, pero no la ingresaron a pabellón sino hasta dos días después.

“Se agarraron esos equipos, hasta las soluciones, todo eso que nos donaron, y no la metieron a pabellón que supuestamente la iban a meter el viernes a las 11:00 a.m. Me la tenían como un animal, pujando. El sábado pasa lo mismo y me dicen que ya la habían metido y lo que estaban era dándole pastillas para el dolor, para que no gritara. Yo estaba afuera porque me habían sacado”, relató Inés Rivero, madre de Joanys.

Rivero aprovechó para ir a asearse. A su regreso, la madre de otra paciente le informó que su hija seguía sin dar a luz y no había ingresado a quirófano, a pesar de que ya le habían dicho que sí. “Resulta que cuando voy corriendo y subo me dicen que estaba en el suelo gritando. El muchacho que vive con ella corrió y fue un alboroto en el hospital”, agregó.

La cesárea la hicieron finalmente el sábado 17 y fue dada de alta el lunes. Sin embargo, la herida seguía abierta. Su familia sostiene que sufrió un desgarro uterino con exposición de vísceras.

Joanys y su madre viven en el sector El Triunfo, en el municipio Casacoima del estado Delta Amacuro. El miércoles comenzó a presentar dolores. Este lunes la llevaron al Hospital Uyapar, pero regresó a su casa sin haber recibido atención médica.

“A esa muchacha la dejaron con esa herida abierta. La doctora dijo que le haría una última cura y estuvimos todo el día y nada. Nos dieron una colita desde el hospital hasta la Plaza Monumento (Alta Vista) y agarramos un autobús. Yo no sé qué va a pasar, estoy pegada a Dios para que no le pase nada”, manifestó Rivero.

La madre de Joanys sostiene que se trató de una negligencia médica. Mientras, intenta curar a su hija limpiándole la herida con alcohol absoluto y Betadine. También usa remedios caseros, como el aceite de palo para evitar que la herida se enfríe, y el jugo de piña para desinflamar.