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Domingo, 01 de Julio de 2012 |
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Una de las alteraciones neurológicas que impactan la vida de las personas jóvenes es la esclerosis múltiple. Se trata de una enfermedad crónica en la que algunas células del sistema inmunológico de los propios pacientes, atacan y dañan la mielina que protege las neuronas del sistema nervioso central, produciendo síntomas como deficiencias visuales, incoordinación y adormecimiento en ciertas partes del cuerpo.
A través de una nota de prensa, la neuróloga española de la Unidad de Neuroinmunología del Hospital General Vall d’Hebron de Barcelona, Mar Tintoré, explicó los escenarios más comunes en cuanto a la forma en que se manifiesta la esclerosis: “sentir dolor al mover el ojo por más de 24 horas y posteriormente ver una mancha negra en la visión central puede ser un posible brote; al igual que ver doble y caminar como borracho”. La recurrencia de estos brotes es la causa principal de discapacidades en el afectado, ya que el sistema nervioso resulta lesionado de forma irreversible.
Aunque se desconocen las causas exactas de la enfermedad, se sabe que nuestras defensas, y en particular los Linfocitos T autoreactivos, son los responsables de penetrar en el sistema nervioso central y dañar la mielina.
Los estudios Transforms y Freedoms han evidenciado la seguridad y superioridad de este medicamento en comparación con terapias inyectables; el último, cuya duración fue de dos años, demostró una reducción del 50 por ciento de los brotes comparados con placebo. Además, se constató que la molécula es capaz de retrasar hasta 37% el riesgo de progresión de la discapacidad que se asocia a la evolución natural de la esclerosis múltiple. (Con información de Novartis)
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