header

Director: David Natera Febres Ciudad Guayana, Martes 21 de Mayo de 2013
Hora de Venezuela

Globovisión

Un rincón de literatura, arte y estudios PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 27 de Junio de 2012

Profesores e investigadores decidieron expresar la ciudad a través de las palabras.

F10CielaGRND. El Centro de Investigación y Estudios en Literatura y Arte (Ciela) de la UNEG se ha convertido en un espacio de rescate y creación de la cultura.

Rolando Azocar Jr.
razocar@correodelcaroni.com

No se puede decir que en algún momento la oficina del Centro de Investigación y Estudios en Literatura y Arte (Ciela) de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) ha sido un lugar de trabajo. Por el contrario, para sus integrantes, el espacio representa el principal alcahuete de sus tertulias literarias.

Se respira libertad entre las paredes artificiales que separan los cubículos del módulo. Es el resultado de años de trabajo, de empeño y, sobre todo, de un compromiso pactado por todos los investigadores que integran el grupo.

En total, son siete profesores. Todos distintos. Expertos en diversas áreas y con tendencias investigativas diferentes; aunque, a simple vista, resultan casi imperceptibles sus discrepancias. No es que las disimulen. No. Simplemente la meta que persiguen los ha acoplado naturalmente a la perfección.

Reunirlos a todos en una misma habitación es casi imposible. “Carmen Rodríguez está fuera de la ciudad en una investigación… Diana Gámez no se encuentra…”, se excusa por partes el coordinador del centro, Roger Vilain, escoltado por otros dos investigadores: Carlos Espinoza y Diego Rojas. Entre ellos, los cargos parecen simples títulos. Se complementan al hablar.

SÓLO UN SUEÑO

Inmersos en su guarida, el límite alcanzable parece infinito. Aquel espacio, ubicado en el segundo piso del módulo II de la UNEG sede Atlántico, es la mejor prueba de ello. No solo alberga sus oficinas, sino, además, una biblioteca de la que se jactan, más que por lo amplio de su repertorio, por los títulos que resguardan bajo el calificativo de “esto no se encuentra en cualquier parte”.

Pero no siempre fue así.

Aunque el objetivo siempre ha sido similar en sus 17 años de constitución, las etapas del Ciela han tenido características propias. Su fundación data del 25 de enero de 1995, cuando los profesores de la UNEG Milagros Mata Gil y Juan Guerrero se percataron de la deuda de la universidad con el rescate de la historia, memoria y cultura de la ciudad y, para saldar la responsabilidad, crearon el Centro de Estudios Literarios, adscrito a la Coordinación General de Cultura y Extensión de la UNEG.

Se dieron algunas investigaciones y se lograron dos títulos publicados. Empero, los problemas presupuestarios del departamento, anudado a la jubilación de algunos investigadores de la época, conllevaron al eminente cierre del departamento en 1999.

Para 2005, de aquella figura solo quedaba un papel de registro. “No teníamos nada, ni oficina, ni libros, nada. El Ciela estaba en un maletín”, recuerda Roger Vilain con algo de añoranza ante aquel grupo de cinco especialistas que soñaban con la reconstrucción del centro en tertulias callejeras.

“No teníamos un lugar. Donde nos encontráramos, ahí se armaban los planes. Algunas veces era en los salones, otras en el cafetín”, añade Diego Rojas rememorando la iniciativa que, en poco tiempo, forjó una nueva institución bajo el nombre que actualmente ondean con gratificación: Centro de Investigación y Estudios en Literatura y Arte (Ciela).

PRESUPUESTO INSUFICIENTE

Con este nuevo renacer surgieron tres líneas de investigación que, ante todo, le otorgan al investigador la libertad de viajar por diversos temas. Así, cada exploración puede ir enmarcada en: Literatura, Arte o prácticas y representaciones de la modernización en Guayana.

Siendo esta última línea, quizás, en la que se concentra con mayor fuerza la importancia del Ciela en Ciudad Guayana. Y es que, aunque son muchas las personas y colectivos que han desarrollado la cultura en la urbe, son pocos los que se han dedicado a formar una visión de la ciudad a través de la reflexión detallada de su memoria colectiva, arte, sociología, literatura, lingüística y ciencias humanas.

Los expertos que integran este grupo han recuperado un espacio literario guayanés que por mucho tiempo se creyó inexistente.

Pero este camino no ha sido fácil. Pese a la importancia de su labor para la urbe, no fue sino meses después de haberse refundado que el centro consiguió un espacio para la investigación.

Además, cada libro representa un reto. En ocasiones, han tenido que invertir todo el presupuesto anual del despacho para la publicación de un título, decisión de la cual, aun hoy, no se arrepienten.

“Nosotros, cuando hacemos investigación, cuando escribimos, no existimos si eso no se pública. Si eso no se saca a la luz, si eso no se da, no tiene sentido”, explica Vilain, recordando el esfuerzo impreso en cada libro logrado bajo el escaso presupuesto que maneja el departamento.

Anualmente se les asignan Bs. 15 mil, con los cuales deben solventar los gastos de las investigaciones, los materiales de oficina, las actividades de extensión que desarrollan y los títulos a publicar.

- ¿Cuál sería un presupuesto justo de acuerdo a las necesidades del departamento?
- Lo que pasa es que como nunca hemos tenido un presupuesto ajustado a nada, no podemos decir. Si tuviéramos alguna referencia, algo así como: oye chico en el año tal nos fue bien con ese presupuesto, pero no. Nunca hemos tenido un presupuesto justo, siempre por el orden del que te estamos hablando. Cualitativamente, un presupuesto adecuado sería el que nos permitiera funcionar como centro de investigación, mínimamente.

CREATIVIDAD ANTE LA CRISIS

La concepción de un libro, sin incluir el diseño y diagramación que son realizados por el Fondo Editorial de la UNEG, acarrea la inversión de Bs. 50 mil. En la mayoría de los casos, el centro no cuenta con los recursos necesarios para cubrir estos gastos. Aun así, desde 2005 el departamento ha publicado un total de ocho libros, tres de ellos electrónicos, e infinidades de artículos en revistas especializadas.

Entre los títulos registrados destaca una colección denominada: Pensando a la Ciudad, la cual consiste en dibujar una mirada reflexiva de las ciudades de nuestra región. La primera entrega fue de Ciudad Guayana como regalo por sus 50 años. En pocos meses saldrá una segunda parte, que estuvo paralizada por recursos, y que relatará las historias de los 250 años de Upata; a largo plazo, se tiene planeado un capitulo para Ciudad Bolívar.

“Nosotros no hemos dejado de trabajar, de investigar y de producir, a pesar de la crisis ¿Cómo? bueno, hemos tratado de ingeniárnosla haciendo publicaciones virtuales. También tenemos la figura de coedición con otras universidades”, sentencia Vilain.

Claro, agrega el profesor Carlos Espinoza, si se manejaran más recursos el número de publicaciones fuera mayor. “La crisis lo que ha hecho es ponernos más creativos, pero si tuviésemos el apoyo que debe tener un centro de investigación, publicaríamos tres o cuatro veces más de lo que tenemos”.

Pese a las dificultades, la recuperación de este espacio literario es un tesoro que los investigadores se niegan a dejar perder. Contrario a esto, han concentrado su esfuerzo en la inclusión de más guayaneses a la labor de conocer, analizar, reflexionar y aprender de la cultura de nuestra región, para que en un futuro seamos todos los ciudadanos los que velemos por dicho patrimonio.

SI LA MONTAÑA NO VA A MAHOMA...

El Centro de Investigación y Estudios en Literatura y Arte (Ciela) representa mucho más que investigaciones. Desde este departamento se desprende una ramificación que, si bien no es su columna principal, ha ido escalando, poco a poco, en su nivel de importancia. Ellos la llaman: “Hacer extensión”.

Es simple, asegura Carlos Espinoza. “Se trata de llevar el conocimiento a las calles. Llevarlo a Ciudad Guayana que, para nosotros, es fundamental porque es nuestro objeto de estudio, tratamos de comprenderla”.

Para esto, el centro cuenta con diversas actividades, entre las que destaca, desde hace 5 años, los sancochos culturales: una suerte de tertulias temáticas en las que se discierne sobre temas diversos. Además, la organización cuenta con el programa radial Cultura Sónica; lo que entre por un oído ahí queda. Este se transmite todos los miércoles, de 4:00 a 5:00 de la tarde, por Pentagrama 107.3.

 






Videos

35 años de Correo del Caroní
35 años de Correo del Caroní

19 años de TVGuayana
19 años de TVGuayana

tvguayana


© 2013 Correo del Caroní.
spacer