Domingo, 14 Septiembre 2014 00:00

“Si no lo resolvieron en un año, ya no espero que lo resuelvan”

 
Valora este artículo
(3 votos)
“Si no lo resolvieron en un año, ya no espero que lo resuelvan”, resume Dula Josefina, madre de Cristóbal “Si no lo resolvieron en un año, ya no espero que lo resuelvan”, resume Dula Josefina, madre de Cristóbal Fotos José Leal

Por casi 15 años, Cristóbal Rivas trabajó en el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). Su relación laboral con la Policía científica terminó abruptamente el 4 de septiembre de 2013, cuando lo asesinaron mientras visitaba a sus tíos en Alta Vista Sur. El desconsuelo de su familia y de amigos está acompañado por la decepción hacia la institución a la que Cristóbal dedicó casi 15 años; consideran que justicia es una parte del lema de este organismo al que el Cicpc no hace honor.
____________________________________________

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Sólo 15 de cada 100 homicidios perpetrados en Ciudad Guayana son esclarecidos por las autoridades policiales. Sólo 15 de cada 100 familias -en 2013 y según el promedio en 2014- han logrado conocer la identidad de la persona que le arrebató la vida a un ser querido. Entre esos 15 no está la familia de Cristóbal Jesús Rivas Villarroel, el funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) asesinado el 4 de septiembre del año pasado.

“Me siento desesperada, porque a los verdaderos asesinos no los han atrapado. Ya hace más de un año que pasó lo de mi hijo y nadie nos ha dado información sobre los culpables (…) a esta fecha, el caso es un homicidio que está impune… que se convirtió en un cangrejo”, comenta entré lágrimas e indignación Dula Josefina Villarroel, la madre del también jefe de la Brigada de Acciones Especiales (BAE) del Cicpc.

Un cangrejo en la jerga policial es un caso muy sonado -complejo o no- y anualmente en el Eje de Homicidios del Cicpc se dan premios (cangrejo de oro, de plata y de bronce) a las delegaciones por los expedientes cuyas investigaciones fueron eficientes y dieron con los responsables del crimen. El asesinato de la exmiss Venezuela y actriz Mónica Spear, por ejemplo; o bien, el homicidio del padre Esteban Wood, ocurrido en Unare II, en 2010.

Para Dula Josefina y para su familia, el hecho no guarda relación con un robo, versión esta que ofrecieron los directivos del organismo en el estado Bolívar para desviar la atención del verdadero trasfondo del caso. “A Cristóbal lo mandaron a matar los suyos. Murió por ser buen funcionario. Él hacía mucho peso en su sitio de trabajo y por eso lo mataron; por eso es que tampoco hay interés en resolver el caso”, asevera con mucha rabia.

Secuelas imborrables
“Bueno, eso es lo que nosotros creemos”, interrumpe Belkis Villarroel, tía del funcionario asesinado en el sector Alta Vista Sur, de Puerto Ordaz. Agrega que la muerte de Cristóbal dejó secuelas que la familia nunca podrá olvidar. “Todos nos sentimos por el suelo, porque él era buen padre, buen esposo, buen hijo, buen sobrino… era bueno en todo lo que se proponía en la vida”, recuerda.

Ejemplifica con el hijo de su sobrino, quien además de perder a su papá… a su ejemplo de vida, también debió suspender sus estudios de Diseño Gráfico en Margarita, estado Nueva Esparta, por no tener cómo costear una carrera cuyo semestre costaba en ese entonces más de 20 mil bolívares. “Se vino y se puso a trabajar en un negocio que Adriana, su mamá, tuvo que montar para salir adelante”, lamenta Belkis.

Ya repuesta del llanto, y volviendo al tema de la desconfianza ante los trabajos del organismo para esclarecer el caso, Dula Josefina manifiesta que “si no lo resolvieron en un año, ya no espero que lo resuelvan. Sólo nos queda pedirle a Dios que haga justicia divina (…) Nos hace mucha falta. No tenerlo a él, al mayor de mis tres hijos, es un dolor muy grande porque ninguna madre debe enterrar a sus hijos, sino al contrario”.

A8TodosPara los familiares y allegados de Cristóbal Rivas Villarroel, su muerte dejó “un espacio que no se puede llenar”


Desconfianza latente

Al preguntarle a la familia el porqué de su recelo ante el organismo para el que Cristóbal laboró por casi 15 años, William, uno de sus hermanos, responde que sospechan que están encubriendo a alguien muy importante dentro del Cicpc y que muestra de ello es que “desaparecieron los videos que les enviamos… los de las cámaras de seguridad que grabaron lo que pasó con Cristóbal ese día. ¿No es como para ponerse a pensar?”.

Resalta que el dolor aumenta cuando observan que la institución que su hermano representaba poco hace para hacerle justicia...

La percepción sobre el Cicpc se interrumpe y el relato vuelve a centrarse en el dolor por la pérdida física de Cristóbal. William admite que lo ocurrido ha sido difícil de sobrellevar para la familia y que no hay un día en que no recuerden a su hermano… sin embargo cada quien lleva el dolor por dentro e intentan seguir adelante pese a las adversidades que les representa su ausencia.

Aunque primeramente asegura no querer participar en la conversa, los sentimientos hicieron que Nelson Herrera interviniera. “Cristóbal era mi amigo desde la infancia y su ausencia es un espacio que no se puede llenar. El vacío estará por siempre porque él era una persona irreemplazable. Día a día lo extrañamos más y sólo queremos que se haga justicia por lo que pasó… ese sería el mejor homenaje de sus compañeros”.

Para recordar
Para Nelson, así como para su amigo Menry Muñoz, el mejor recuerdo que tienen del funcionario dista de su faceta de policía. “Fue fundador del club de ciclismo Command Bike y le dedicó muchísimo tiempo a ese grupo. Ese fue su legado: el cómo hacer las cosas bien, cómo organizarnos, los buenos ejemplos, responder cuando una situación lo amerita. Mantener sus principios es una forma de recordarlo siempre”, comentan.

Tras varios minutos en silencio, tiempo que aprovecha para consolar a su hermana, Belkis revela que su sobrino era una persona muy familiar y que ese cariño hacia sus seres queridos lo hacía actuar con precaución. “Siempre estaba armado y aunque nos visitaba a menudo, prefería que nos reuniéramos en un campo que tenemos en la vía a Upata para él estar más relajado… temía era por nosotros”, recuerda.

Oscar, el otro hermano de Cristóbal, interviene y dice que, aunque era más el contacto telefónico que las visitas, él siempre velaba por la unión familiar y cada vez que le era posible organizaba reuniones, comidas o cualquier fiesta para que la familia compartiera. “Él siempre velaba por la unión de la familia y ese es el mejor homenaje que podemos hacerle… mantenernos unidos y compartir como siempre lo hacíamos”.

A8CristobalCristóbal Rivas Villarroel estaba próximo a cumplir 15 años dentro del Cicpc y era jefe de la Brigada de Acciones Especiales (BAE)


Tema ineludible

“Nunca nos dijo de problemas dentro de la institución, pero madre es madre y madre ve lejos… una madre sabe qué piensa una persona cuando ve a su hijo y eso queda grabado… una madre sabe lo que pasa con sólo una mirada”, comenta Dula Josefina, volviendo al tema de las sospechas que la familia tiene sobre el asesinato de Cristóbal. Recuerda también que el día antes del crimen su hijo la llamó para decirle que visitaría a su tío y luego pasaría a verla.

“Mi hijo no merecía esa muerte. El que lo mató, o lo mandó a matar, lo conocía (…) supo cómo llegarle de cerca, porque él no era una persona confiada, tanto así que cuando lo iban a operar de apendicitis, en el quirófano le pidió al doctor que lo pusiera de frente a la puerta y que lo durmiera de la cintura para abajo. Se quedó con la pistola en el pecho mientras lo operaban (…) es extraño que se le acercaran como lo hicieron”, reitera.

Lamenta que los compañeros de su hijo digan tantas versiones sobre lo ocurrido la mañana de ese 4 de septiembre; sin embargo confía en que tarde o temprano llegará la justicia divina. “Él, en un sueño, le dijo a una amiga mía: Quiero que mi mamá vengue mi muerte. No quiero que mi mamá se muera hasta que no tome venganza. Ahí está involucrada una mujer. Para mí, esa venganza es ver a esas personas tras las rejas”, cuenta entre lágrimas y rabia.

“Quieren hacer creer algo que no es”
El asesinato del jefe del BAE trajo consigo la detención de uno de los supuestos involucrados: Juan Carlos Gómez, así como la muerte de otros dos sospechosos: Yimmiz José Alcázar Vallenilla y Arnaldo Andrés León Murera; esto según información oficial y extraoficial dada por el Cicpc. Pero para la madre del funcionario: “Esto es sólo una manera de ocultar lo que realmente pasó con Cristóbal. Quieren hacer creer algo que no es”.

Para sustentar su afirmación, Dula Josefina revela que ella se trasladó al Internado Judicial de Ciudad Bolívar, también conocido como cárcel de Vista Hermosa, para hablar con el único detenido por el crimen. “Quedé convencida de que él no fue. Me dijo que a él lo agarraron para hacer creer eso, pero que en su vida había visto a mi hijo. Y si eso no basta, al chamo no lo imputaron por la muerte de mi hijo, sino por otros delitos”, indica la mujer.

El dolor por la pérdida de Cristóbal siempre estará presente en los corazones de su madre, de hermanos, de tíos y de demás seres queridos. El dolor estará presente así haya pasado a ser uno del 15 por ciento de los expedientes de muertes violentas cuya identidad del culpable fue revelada; la familia de Cristóbal y sus amigos no creen que el castigo llegue a los responsables del crimen por cómo ha sido manejado el caso por quienes un día adoptaron, tal y como hizo Cristóbal, el lema del Cicpc: Investigamos para llegar a la verdad y hacer justicia.
________________________________________________________

Las cifras de la violencia guayanesa

592 homicidios se registraron en Ciudad Guayana en 2013.

398 homicidios se han registrado en Ciudad Guayana en 2014.

36 homicidios en lo que va de septiembre de 2014.

50 fueron los asesinatos en septiembre de 2013.

29 muertes violentas se cometieron entre el 7 y el 14 de septiembre.

________________________________________________________

     
 

NOTAS RELACIONADAS

“Es duro dormir en la cama que se manchó con la sangre de mi niño”

“Quiero preguntarle al asesino de mi hijo qué se siente matar a un inocente”

“No quiero ver un juego de béisbol por el resto de mi vida”

“Quisiera abrazar a mi mami y no tener que cantarle en el cementerio”

 
     
Visto 5254 veces Modificado por última vez en Lunes, 15 Septiembre 2014 08:58

Tras el temblor, residentes de los diferentes edificios en Ciudad Guayana se mantuvieron en las afueras por temor a una réplica. E...

En promedio han fallecido cuatro niños diarios en el Hospital Uyapar, colapsado desde el cierre del Menca de Leoni, en San Félix. ...

El río llegó este 14 de agosto a los 18.04 msnm, pasando por un centímetro el nivel histórico de 1943 y restando uno para llegar a...

El gobernador del distrito 4370 del Rotary Internacional precisó que al menos 180 pacientes en Bolívar esperan por marcapasos, los...