A pesar del discurso de reivindicación de los pueblos indígenas que repite el chavismo, un refugio de Boa Vista está habilitado exclusivamente para cientos de integrantes de esta etnia que se fueron del país precisamente porque no se sienten nada reivindicados.

La mala alimentación que llevan los indígenas al este del país complica el tratamiento de epidemias como las del VIH, que llevan años propiciando la mortalidad de su población más joven. El Estado aún no ha logrado controlar la propagación del virus.