Lunes, 21 Mayo 2018 00:00

Repudio masivo al fraude electoral deslegitima reelección de Maduro

 
Valora este artículo
(3 votos)
La desolación en centros de votación anunciaron desde el inicio a la abstención como la gran ganadora La desolación en centros de votación anunciaron desde el inicio a la abstención como la gran ganadora Foto William Urdaneta

 Aún con las proyecciones del Consejo Nacional Electoral, la participación en el proceso de este 20 de mayo no llegó ni a 50%: con más de 20 millones de inscritos en el registro, participó poco más de ocho millones. 5 millones 800 lo hicieron por el heredero de Hugo Chávez: fue la cifra anunciada por un CNE cubierto por la sombra de la duda y de la desconfianza. El principal candidato contendor, Henri Falcón, antes del anuncio, desconoció el proceso por considerarlo plagado de abusos y ventajismo: el estilo del chavismo, pues, llevado a su máxima expresión.

  barra 13aNaranja220

MÁS INFORMACIÓN

“No voto porque es como pelear con las manos amarradas”

barra 4naranja220

En San Félix lamentan que “las elecciones ya no son lo de antes”

barra 4naranja220

Parroquia Unare: entre apatía generalizada y euforia en los “megacentros”

 

Los resultados no sorprendieron, no solo porque el Consejo Nacional Electoral anunciara la reelección de Nicolás Maduro como presidente, sino que la abstención, por primera vez, se impuso para deslegitimar un proceso fraudulento.

El primer avance de la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, indicó una participación de 46% con tendencia a subir a 48%. No llegó a 50%, aun con la desconfianza que existe hacia el ente electoral y las imágenes de unos centros desolados.

Una vez más, el oficialismo no le llega ni cerca a su eterna e inalcanzada meta de los 10 millones de votos, pero lo más resaltante es que en esta oportunidad los votos a favor fueron tres millones menos que en las también fraudulentas elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Los electores manifestaron al no votar su desconocimiento a este evento, lo mismo que, previamente, hizo gran parte de la comunidad internacional.

Esta vez el madurismo no pudo

Los puntos rojos a las afueras de los centros de votación, más registros del carnet de la patria, evidenciaban una movilización por parte del Partido Socialista Unido de Venezuela (empujada por las amenazas hacia trabajos, viviendas, beneficios y comida) y una participación electoral inclinada a esta tendencia. El resto respondió con la no participación a un proceso que estuvo viciado, y cuyo objetivo fue mostrar el desconocimiento de la población al acto electoral del 20 de mayo.

Para ser unas elecciones presidenciales, que incluían las diputaciones de los consejos legislativos, la afluencia de electores en sus respectivos centros mostraba una participación semejante a las elecciones de alcaldes en diciembre de 2017, y hasta el proceso de la ANC.

La distancia que debía haber entre un punto rojo y un centro de votación no fue respetada en algunos casos, pero la denuncia no sorprendió a la población, pues esta irregularidad se ha repetido desde comicios anteriores. Las fallas en las máquinas y hasta retrasos en las votaciones por falta de luz tampoco faltaron.

Más allá del llamado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el Frente Amplio Venezuela Libre de no participar este 20 de mayo por todas las irregularidades, el proceso exhibió también el poco interés del Consejo Nacional Electoral (CNE) en brindar información para garantizar un proceso transparente.

Además de las fallas técnicas que suelen presentar las máquinas electorales, parte de los inconvenientes durante el proceso de votación fueron: el desconocimiento del electorado con respecto al tarjetón y la ubicación de candidatos. Además, hasta este domingo, muchos desconocían que no solo debían votar por un candidato a presidente, sino por los diputados al consejo legislativo, y la representación indígena, en el caso de Bolívar.

El acompañamiento internacional

En Ciudad Guayana participó una delegación de cinco observadores de Gran Bretaña y uno de Holanda. Entre la representación británica estuvo Francisco de Paula Domínguez Durán, cuya apreciación fue la de un “sistema impecable e impregnable”.

Precisó que la observación que hacen es de carácter técnico.

“Testigos de todas las corrientes me han dicho que el sistema es confiable, de allí a lo que piensan del país es un asunto interno de Venezuela”, afirmó.

“Mi primera impresión es que desde afuera hay una imagen del país bastante diferente, y no es que no tengan problemas, todos los países tienen problemas, sino que en un proceso muy polarizado electoral, el país está en una calma y tranquilidad extraordinaria”, manifestó.

 
 

Explicó que su trabajo fue visitar diferentes centros y elegir al azar las mesas electorales, hablar con sus miembros y con testigos de los diferentes candidatos, así como con los electores antes y después de votar: de estos últimos, aseguró, el 100% confía en el sistema electoral.

Y aunque no han cesado los argumentos de por qué se calificó de fraude electoral este proceso, entre quienes participaron también manifestaron su confianza, no en el CNE pero sí en el poder de elegir, a pesar que en esta ocasión todo las irregularidades indicaban que se trata de un voto más no una elección.

El 20 de mayo tuvo a la abstención de protagonista, con un electorado chavista que insistió en haber votado por convicción y no por regalías, como la serie de bonos otorgados a través del carnet de la patria, cajas CLAP (comités locales de abastecimiento y producción), entre otros. Fue la demostración de un desconocimiento a la continuidad del régimen y el no avalar la simulación de una elección frente a la crisis social del país, y aunque se trata de un sentimiento compartido por un sector opositor, esa misma fracción todavía mostró tener por lo menos una mínima esperanza en un cambio a través del voto, aun cuando nunca estuvieron dadas las condiciones.

El afectado no es solo el ala de Maduro, una fracción opositora liderada por Henri Falcón queda desacreditada al haber continuado con su participación. Además, el reto del resto de la dirigencia opositora que llamó a no participar y sobre quien se espera sus acciones a tomar y su estrategia para recuperar también la confianza de una ciudadanía opositora que dejó de creer en los líderes políticos.

Ocurrió este domingo lo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó en un comunicado el viernes: un proceso sin libertad ni justicia, viciado por varios elementos, como “estar al margen de la ley y de la Constitución, un órgano electoral sin garantías ni independencia, obstáculos para la libre participación de partidos políticos y candidatos y la exclusión de nuevos votantes y venezolanos en el extranjero”.

La comunidad internacional ya ha comenzado a reaccionar. De una vez, Panamá desconoció la elección. La Iniciativa Democrática de España y las Américas (Idea), grupo de expresidentes latinoamericanos, llamó al desconocimiento no solo de la elección, sino a Maduro como representante del Estado venezolano y, por ende, como miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Antes del anuncio, Henri Falcón desconoció la elección por todos los vicios que la mancharon antes y durante y retó a Maduro a medirse en condiciones limpias. Entretanto, Maduro, una vez declarado ganador, convocó un diálogo nacional, no sin antes denigrar de su contendor llamándolo Falsón.

Visto 2211 veces Modificado por última vez en Lunes, 21 Mayo 2018 02:37

En una declaración aprobada por la bancada mayoritaria, la Asamblea Nacional ratificó que el gobierno de Maduro “ejecuta políticas...

El ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, señaló que el diputado opositor de la legítima Asamblea Nacional fue e...

El fiscal de la ANC Tarek William Saab había informado previamente sobre los trámites realizados para allanar la inmunidad parlame...

El Sebin detuvo de manera violenta y arbitraria a ambos hermanos en la noche de este martes en Caracas. Primero Justicia, partido ...