El partido de Leopoldo López emitió un comunicado en el que rechaza las imágenes difundidas por redes sociales, e intenta deslindarse del hecho al recordar sus estatutos.

Las imágenes de unos frascos de leche con etiquetas con el logo de Voluntad Popular, las cuales fueron entregadas a niños durante una jornada social, generó inmediatamente el repudio de usuarios de redes sociales que condenaron la práctica del populismo como una forma de seguir haciendo política e, incluso, fueron comparados con el Partido Socialista Unido de Venezuela.

Las fotos difundidas por Twitter son de una jornada social presuntamente realizada en La Fría, estado Táchira, el pasado 24 de agosto. El rechazo no fue solo al uso del logo en los frascos, también cuestionaron los gastos en impresión del material POP para esa jornada.

Por su parte, Voluntad Popular emitió un comunicado en el que rechaza “las imágenes difundidas a través de las redes sociales en las cuales se utiliza el logo oficial de la organización política en una presunta distribución de alimentos, a través de las cuales se pretende insinuar que la tolda naranja ejerce manipulación social sobre los ciudadanos”.

La organización recordó a dirigentes, diputados, autoridades y activistas sobre la prohibición de usar el logo oficial, imagen y nombre del partido en actividades de tipo religioso, envases de medicamentos, alimentos o cualquier insumo.

“Reiteramos que toda publicación debe estar alineada con las directrices emitidas por la dirección nacional de Voluntad Popular (...) Desde Voluntad Popular debemos demostrar nuestro compromiso en llevar a cabo una política de altura en nuestro país, lejos de ejercer la manipulación social de nuestro pueblo como lo ha hecho el régimen durante los últimos 20 años”, indica el comunicado.

Lo recién sucedido con Voluntad Popular hizo recordar la Semana Santa de 2016, cuando se repartieron botellas de agua bendita con etiquetas que tenían impreso el rostro del entonces alcalde de Chacao, Ramón Muchacho.

Muchacho ofreció disculpas y alegó que las botellas repartidas en el acto religioso de la Plaza Bolívar de Chacao fueron una donación de un particular, y que él no estaba al tanto del diseño con su imagen en los frascos.