La coordinadora de Vente Venezuela, María Corina Machado, acusó a Nicolás Maduro de ordenar los ataques sufridos en Upata por parte de grupos armados

Jhoalys Siverio 

María Corina Machado y al menos 25 miembros del equipo de Vente Venezuela fueron agredidos por oficialistas armados, para impedir una asamblea ciudadana que estaba prevista desarrollarse la tarde de este miércoles en Upata. Pese a los ataques, de los que responsabilizó al presidente Nicolás Maduro, la dirigente opositora mantuvo sus actividades convocadas en Puerto Ordaz y afirmó que ahora seguirán con más fuerza.

"Se equivocan los grupos violentos, se equivoca Nicolás Maduro y el régimen castro-comunista cubano si piensa que vamos a tirar la toalla y a permitir que se apoderen del país. Lo que vivimos hoy y lo que ocurrió ayer en Upata fue una orden de Nicolás Maduro, quien es el respóndale de estas agresiones, del ataque que sufrimos, como también es el responsable de las muertes de niños por la difteria y el paludismo que azota a la nación venezolana, como es responsable de las masacres en Las Claritas, en Tumeremo", condenó.

Machado ratificó que la tarde de este jueves estará en el sector La Churuata en Puerto Ordaz, en cuya asamblea -agregó- harán un reconocimiento a ciudadanos de Upata, quienes los acompañaron y defendieron de los grupos del oficialismo que -según testigos y dirigentes de la zona- fueron comandados por la alcaldesa de Piar, Yulisbeth García.

"Estamos enfrentando a un régimen criminal con psicópatas en el poder.  Este régimen no saldrá por la vía electoral y los que hoy plantean un nuevo diálogo, les digo vayan para Upata", sentenció Machado, quien rechazó la posibilidad de un nuevo intento de diálogo y recordó los asesinatos ocurridos luego de estos encuentros.

 
"Este régimen, como todas las tiranía, solo entienden de fuerza, y fuerza no es violencia, violencia son ellos"


"Después de cien mil muertos después se les ocurre decirle a los venezolanos que hay que bajar la cabeza otra vez y aceptar los términos que ofrece la narco-dictadura. Este régimen, como todas las tiranía, solo entienden de fuerza, y fuerza no es violencia, violencia son ellos, fuerza es cuando el empleado público no hace caso a las órdenes corruptas del régimen. Esa es la fuerza que llevará al punto de quiebre, y cuando llegue estaremos preparados para una transición ordenada que traerá alivio a los venezolanos", reiteró.

La dirigente se refirió también a las protestas de trabajadores, maestros y las que diariamente ocurren en Venezuela, y reafirmó que la solución pasa por la salida de Maduro del poder.

"El verdadero liderazgo acompaña a los ciudadanos en sus aspiraciones, aunque implique todos los riesgos como quedó demostrado ayer. Venezuela no está dividida, eso es mentira, eso es lo que algunos quieren transmitirle a la comunidad internacional, hay una comunidad unida y clara, se trata de salvar nuestra nación y nuestra vida, y eso pasa por sacar a Maduro y las mafias del poder. Cada día que pasa Maduro en el poder es más hambre y más éxodo", puntualizó.

María Corina Machado sostuvo que lo que hoy ocurre en Venezuela, como las mafias al sur del estado Bolívar, ya se había advertido, incluso la hiperinflación que vive el país producto del saqueo por parte de quienes ostentan el poder. "Cuando decían que Chávez quiere a los pobres, yo decía: sí bien pobres los quiere. Quieren hacer una sociedad de prófugos o esclavos, no lo vamos a permitir".

María Corina en La Churuata

Días previos, los colectivos Mersuv (Movimiento Estudiantil Revolucionario Socialista Unido de Venezuela) y Simón Bolívar difundieron en redes su rechazo a la visita de Machado, manifestando que ella y sus seguidores serían tratados como enemigos de la patria.

Aun así, la asamblea en La Churuata se dio. Desde allí, ratificó su discurso: “Este es el momento para que cada comunidad se organice para protegernos y avanzar a la lucha final”.

Machado insistió en que todo régimen comunista, como calificó el de Maduro, no sale por vía electoral, sino por la fuerza, al tiempo que aclaró que no se trata de violencia sino de enfrentar los abusos del régimen. “Todas las democracias del mundo están con nosotros (...) no vamos a permitir que nos desvíen de la ruta”.