Opinión

García siempre tiene una as en la manga: ni se fugó ni esperó a que lo metieran preso ni al show: eligió la alternativa de preso político y que se arreglen los gobiernos de Perú y Uruguay.
El tipo de tesis que la MUD y su sociedad civil, ahora disfrazadas de frente amplio, no pueden asumir porque ellos forman parte de ese sistema clientelar de partidos que, junto al régimen chavista, hay que liquidar.
Con relación a los presos políticos, confieso que no se me quitan de la mente. Quizás por haber sido uno de ellos y estar aún, contra toda norma y la misma sentencia condenatoria de la que fui objeto.
La novela ha sido interpretada tanto como una sátira de los intentos comunistas por crear al hombre nuevo y como una crítica a la eugenesia.
El sostenimiento de los principios democráticos exigía no sólo de cambios económicos, sino y por sobre todo de reformas constitucionales y de base, articuladas a las realidades distintas y en ebullición.
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