Opinión

Estamos en un momento visagra o de pliegue en que se va una época y se asoma otra. Por ello debe ser la aparición de estas especies raras como Obama y Trump o Lula y Bolsonaro.
Maduro y los suyos no merecen el beneficio de la duda. Merecen la necesidad de una condena. Lo que han hecho y están haciendo para destruir a Venezuela así lo confirma.
Luchamos, entre otras cosas, por lograr un ordenamiento jurídico sabio y estable que garantice la vigencia plena de la dignidad de la persona humana y la justicia social como instrumento para alcanzar el bien común.
El día después... ¿por dónde empezar? Yo diría que por una profunda reflexión sobre los hechos que nos trajeron aquí para poder decir como los judíos después del holocausto: “nunca más”.
La pregunta obvia es ¿desde cuándo se viene reuniendo esta presunta dirigencia con la cúpula dictatorial? Visto lo visto, es fácil inferir que hubo otros encuentros clandestinos.
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