Opinión
Héctor Lucena

Héctor Lucena

La asignación arbitraria de divisas y el desplazamiento de las empresas existentes por aquellas que gozan del favoritismo del gobierno son parte de los miedos, tanto para los dueños como para sus empleados.

En nuestro medio personas que opinan sobre políticas laborales con posiciones cercanas al gobierno, identifican como “salario social” todo el espectro amplio y diverso de la asistencia social y económica que brindan los programas estatales, lo que incluye el desde el precio subsidiado de la gasolina, pasando por la educación gratuita, las tarifas del transporte público, los programas de alimentación, las pensiones

La inflación desbordada agrede cada día a quienes viven de un salario que sólo venden su fuerza de trabajo. El tiempo transcurre sin que se construyan salidas y alternativas.

Muchos de los propios sindicatos y algunas organizaciones no gubernamentales llaman la atención, reclaman y protestan por estos retrasos, o mejor dicho por estas violaciones, pero hasta ahora sin generar mayores impactos.

Con la entrada del siglo XXI, y concretamente con la instauración de un nuevo régimen político que demoniza términos como competitividad o productividad y que cambia las reglas de juego del sistema de relaciones laborales, decae el interés por la modernización organizativa y por tanto el de su estudio. Ello no quiere decir que desaparece el tema plenamente pues se sigue trabajando sobre algunas de sus perspectivas como es la gestión de los recursos humanos o la importancia del capital social dentro de las organizaciones.

Las empresas son activos de la nación; ellas han sido levantadas, construidas y mantenidas con el esfuerzo no sólo de sus dueños, sino de quienes ahí trabajan y sus organizaciones, así como de los consumidores que eligen sus productos.

Héctor Lucena aborda las siguientes interrogantes ¿cuál es la situación de los salarios? ¿Cómo se viene manejando desde el gobierno? ¿Qué mecanismos se vienen aplicando?

Cuando se ha puesto en práctica el diálogo social, ha estado dominado por los temas del interés del Estado y del capital. En fin el modelo de desarrollo de ellos han influido más en su determinación y conducción.

 |  Lunes, 13 Julio 2015 00:00
Etiquetado como

Urge recuperar la paz e institucionalidad perdida en los espacios y actividades productivas, donde la violencia se ha impuesto.

Cuando el Estado deja de ejercer su papel de garante es cuando a los afectados les toca que fortalecer su propia ciudadanía y autonomía, para perseverar en el análisis, las estrategias y la lucha para ganar su reconocimiento y hacer valer sus derechos.



Página 9 de 18

El supuesto atentado presidencial en los primeros días de este mes, convertido en burla nacional sin importar la gravedad que tal ...

Al observar los borbotones del Orinoco, del Caroní o del Caura, asalta la inquietud sobre el espíritu de la población que ha resis...

El historiador Rafael Marrón González continúa su repaso de la vida del Libertador en su columna de esta semana. ...

Ya sabemos que este año que termina hemos tenido pupitres vacíos: no vino aquel niño porque no tuvo para el transporte, el otro po...