Opinión

De la misma manera como la gente en esta fecha contempla el soberbio Orinoco, en una mezcla de ritual sagrado y admiración inevitable ante la grandiosidad de la naturaleza, la población ha venido viendo cómo la ciudad se ha hecho escombros. 

La Alcaldía de Heres decidió autorizar a los trabajadores de la economía informal a ocupar varios espacios del Paseo Orinoco y de la Calle Venezuela en la capital bolivarense durante la temporada navideña.

Habitantes de la capital del estado organizaron Un día de duelo por las víctimas de la violencia.

No existe una calle en la zona comercial de la capital del estado Bolívar que no tenga un bote de aguas negras o una calle sin huecos. La calle Venezuela y sus trasversales están convertidas en un completo chiquero, ante la existencia de aguas putrefactas que atraviesa esa zona perteneciente al casco histórico bolivarense.

El supuesto atentado presidencial en los primeros días de este mes, convertido en burla nacional sin importar la gravedad que tal ...

Al observar los borbotones del Orinoco, del Caroní o del Caura, asalta la inquietud sobre el espíritu de la población que ha resis...

El historiador Rafael Marrón González continúa su repaso de la vida del Libertador en su columna de esta semana. ...

Ya sabemos que este año que termina hemos tenido pupitres vacíos: no vino aquel niño porque no tuvo para el transporte, el otro po...