Opinión
Viernes, 20 Julio 2018 00:00

Los bancos, los músculos que hacen o construyen el andamiaje económico de la sociedad, en nuestro país son caricaturas, calamidades con pinta de instituciones, son laberintos surrealistas herrumbrosos, donde confluyen todos los encuentros lastimeros de nuestros fracturados días.

El Puente Caroní no ha fallado un día, desde 1964 cuando fue inaugurado bajo un gran goce popular, en la labor encomendada: comunicar a los habitantes de San Félix y Puerto Ordaz para propiciar el desarrollo industrial y humano de la zona del hierro.

El supuesto atentado presidencial en los primeros días de este mes, convertido en burla nacional sin importar la gravedad que tal ...

Al observar los borbotones del Orinoco, del Caroní o del Caura, asalta la inquietud sobre el espíritu de la población que ha resis...

El historiador Rafael Marrón González continúa su repaso de la vida del Libertador en su columna de esta semana. ...

Ya sabemos que este año que termina hemos tenido pupitres vacíos: no vino aquel niño porque no tuvo para el transporte, el otro po...