“Carece de una fecha exacta”, ha explicado Zambrano en declaraciones recogidas por Globovisión, indicando al mismo tiempo que confía en que “en una o dos semanas la fracción oficialista se pueda incorporar”.

El diputado opositor Timoteo Zambrano, dirigente de Cambiemos, uno de los partidos minoritarios que ha firmado un acuerdo de diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro, ha aclarado este jueves que la vuelta de los diputados chavistas a la Asamblea Nacional “carece de una fecha exacta”.

El pasado lunes, el Gobierno y cuatro partidos minoritarios de la oposición venezolana, la denominada Mesa Nacional, acordaron iniciar un nuevo diálogo con miras a que en el futuro se puedan sumar las fuerzas políticas que lo deseen, tras la ruptura de las negociaciones en Oslo y Barbados con la oposición mayoritaria reunida en torno a Juan Guaidó.

El acuerdo incluía ya pactos concretos para la reincorporación de los diputados del gobernante PSUV y sus aliados a la Asamblea Nacional, la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la liberación de presos políticos.

El ministro de Información de la dictadura, Jorge Rodríguez, informó el mismo lunes que el regreso de los legisladores oficialistas sería inmediato, pero en la sesión ordinaria del martes, cuando se esperaba su vuelta, no hubo novedades.

“Carece de una fecha exacta”, ha explicado Timoteo Zambrano en declaraciones recogidas por Globovisión, indicando al mismo tiempo que confía en que “en una o dos semanas la fracción oficialista se pueda incorporar”.

Crisis institucional

La oposición venezolana, reunida en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), logró una histórica victoria en las elecciones parlamentarias de 2015 que se tradujo en una súper mayoría de 112 diputados que le permitía controlar y renovar a las máximas autoridades del Estado, incluido el gobierno de Maduro.

El triunfo electoral de tres diputados del estado Amazonas fue impugnado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por supuesto fraude. Tras meses de controversia, finalmente renunciaron a sus escaños para evitar que la coalición opositora perdiera la súper mayoría.

Sin embargo, el TSJ declaró en desacato a la Asamblea Nacional y mantuvo su decisión pese a la salida definitiva de los tres diputados amazónicos. En línea con la resolución judicial, los parlamentarios chavistas abandonaron la sede legislativa, aunque algunos se fueron reincorporando después como disidentes.

La crisis institucional se consolidó con la instalación de una Asamblea Constituyente en 2017 a propuesta de Maduro que está integrada exclusivamente por chavistas porque la MUD decidió no participar en esas elecciones por considerar que la convocatoria y el propósito de la misma eran ilegítimas.

Desde entonces, oposición y chavismo permanecen separados y enfrentados en la Asamblea Nacional y en la Asamblea Constituyente, que paradójicamente conviven en el mismo edificio, el Palacio Legislativo de Caracas. El Parlamento ha seguido legislando pero sus actos han sido declarados nulos por el TSJ y, por ende, el Gobierno tampoco los ha reconocido.

Guaidó se juramentó presidente encargado de Venezuela el pasado 23 de enero, precisamente, en calidad de presidente de la Asamblea Nacional, cargo que asumió ese mismo mes conforme a las normas de rotación interna de la MUD, que adjudicaban el puesto a Voluntad Popular (VP).