No solo las enfermeras, en su día 24 de protesta, salieron a la calle nuevamente por un salario que cubra sus necesidades básicas. Maestros estadales, profesores universitarios, quienes llevan más de un mes paralizados, así como médicos, trabajadores del sector eléctrico y de las empresas básicas, se unieron en una marcha en la que exigieron respuesta por parte del Gobierno, que insiste en desoír el clamor de sus trabajadores.

Cruz, signo de castigo, de dolor. Signo del inocente sentenciado, o peor aún, de aquel que está lejos de la conducta mancillada. Pues, ¿qué puede pechársele al gremio enfermeros de Guayana, esos que, al igual que los del resto del país, persisten en su labor pese a la crisis humanitaria, a la escasez de insumo y medicinas, y aun así han soportado la indolencia de un Estado que insiste en menospreciar su labor con salarios de hambre?

El gremio de Enfermería en Ciudad Guayana realizó la “marcha de pies descalzos”, a propósito de que muchos acuden a sus labores con zapatos rotos y degastados, pues el salario no alcanza para cubrir las necesidades básicas, menos para sus uniformes. La protesta no es más que la reiteración de una exigencia hasta ahora desatendida por el Ejecutivo, cuya indolencia ante la emergencia humanitaria se traduce, también, en la desinversión en los centros de salud de todo el país.

El gremio de enfermeras en Ciudad Guayana cumplió una semana de paro por un salario justo, sin obtener hasta ahora repuesta a sus reclamos. Para este martes convocaron a la “marcha de pies descalzos”, en alusión a que lo que perciben quincenal y mensualmente no les alcanza para alimentación, mucho menos para reponer el calzado de su uniforme. 

La convocatoria anual de la ONU se suma de esta forma a las decenas de acciones de concienciación y reducción de los residuos de plástico que se están poniendo en marcha a escala mundial en los últimos meses.

La falta de transporte público o institucional no existe cuando se trata de una movilización del PSUV. En ese híbrido partido-Estado-Gobierno que echa por tierra la legalidad, estos activaron una significativa flota de autobuses de distintas empresas para movilizar a los asistentes a la marcha de trabajadores en la que asistió el primer vicepresidente del PSUV.

Este 17 de abril los médicos, enfermeras y trabajadores de la salud pública de Ciudad Guayana se sumaron a la marcha nacional por el derecho a la salud, y alertaron del incremento de la mortalidad infantil y de la mortalidad por malaria, como consecuencias del colapso de todo el sistema de salud pública. Reclamaron políticas de prevención y denunciaron la escasez crítica de insumos en los hospitales, una situación que afecta a todos los estados del país, y que en Bolívar ha dejado no pocas víctimas mortales. 

Levantando irrefutables verdades en pancartas y en marcha silente, el Movimiento Cultural Cristiano en Ciudad Guayana volvió a protestar contra las causas del hambre, en un año donde solo en el municipio Caroní han muerto más de 40 niños por desnutrición. “Hoy hay más hambrientos que ayer, esta situación de injusticia creciente nos pone en el camino de la lucha solidaria contra las causas del problema estas navidades”, sostiene el movimiento católico.

Para los independentistas, la convocatoria de elecciones en Cataluña no es una solución.

Entregaron un documento dirigido al coordinador del Ministerio del Trabajo, Alfredo Spooner, para que sirva de mediador ante al ministro del Trabajo, Néstor Ovalles.

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