Las fumigaciones casa por casa para erradicar el mosquito y prevenir contagios disminuyeron en 2 mil por ciento en la entidad, de acuerdo con la revisión de las dos últimas memorias y cuentas publicadas por el Ministerio de Salud, correspondientes a los años 2014 y 2015. La epidemia de malaria no llegó de sorpresa y el sufrimiento de cientos de miles de familias en los ambulatorios por falta de tratamientos pudo evitarse.