Gremios de ganaderos atribuyen el foco de enfermedad vesicular a la falta de vacunas. Las dosis aportadas por los organismos gubernamentales cubren solo la tercera parte del rebaño nacional.

Dirigentes del sector agrícola y ganadero aseguran que temen hacer denuncias ante los cuerpos de seguridad, pues piden pruebas y testigos y, finalmente, son delatados ante los delincuentes.