Mediante denuncias de la sociedad civil, Amnistía Internacional determinó que, desde 2015, el número de muertes a causa del virus se han incrementado: el sida arrasa cada vez más sin importar condición ni edad. Y gran parte de la responsabilidad está sobre el régimen venezolano, más específicamente en los ministerio de Salud y de Finanzas.  La organización, por ello, ha lanzado un alerta más que urgente: a mediados de año podría no haber tratamientos.

En respuesta a una manifestación en el ambulatorio de Manoa, en San Félix, para exigir medicinas contra la enfermedad, funcionarios del Ministerio de Salud aseguraron que los fármacos escasearon en los últimos 15 días porque están varados en aguas internacionales. Obvian los burócratas que desde enero de 2016, los guayaneses protestan por la misma razón y que, por ejemplo, esta semana tres personas murieron en Pozo Verde por la enfermedad.

Son tres estudiantes infectados de paludismo, según sus síntomas. Uno de ellos, Kevin Rojas, estaría contagiado también de hepatitis, sin recibir todavía la mínima atención médica, como parte del derecho a la salud que debe garantizar el Estado.

La iniciativa comprende una semana de protestas consecutivas para desmentir a las autoridades e insistir en la grave crisis de infraestructura y suministro de medicamentos en este hospital universitario del estado Bolívar.

El temor de morir a causa del paludismo aumenta en los familiares y pacientes al no contar con el medicamento para tratarse la enfermedad causada por el mosquito infectado del género Anopheles. “Hay personas aquí que están desde el jueves buscando un tratamiento. Ayer vinieron y no había. Vinieron hoy y tampoco, ¿Cómo puede ser que uno se vaya a morir porque no hay el medicamento?”, reclamó indignada Nexuali Vallenilla.

Un centro de aislamiento de la capital liberiana fue atacado y saqueado por hombres armados con cuchillos y garrotes el pasado domingo, que aseguraban no creer en la presencia del virus, lo que tuvo como consecuencia que los pacientes huyeran del lugar.