Lunes, 22 Diciembre 2014 00:00

Huele a Navidad

 
Valora este artículo
(3 votos)
Huele a Navidad Foto Linny Suárez

Promiscua. Así ha sido mi mesa navideña durante los últimos años. Desde que crucé el Atlántico para recibir el nuevo milenio en Polonia, he transitado mis diciembres por varias culturas gastronómicas hasta reencontrarme nuevamente con la criolla de cara a la maternidad.

 

Promiscua. Así ha sido mi mesa navideña durante los últimos años. Desde que crucé el Atlántico para recibir el nuevo milenio en Polonia, he transitado mis diciembres por varias culturas gastronómicas hasta reencontrarme nuevamente con la criolla de cara a la maternidad.

De aquella Navidad de 1999 recuerdo el pescado en la mesa como protagonista. No había ninguna preparación con carnes, ahora que lo pienso, y 12 platos componían el menú. Muchas coles, la tradicional sopa de remolacha y crepes rellenos de setas y champiñones. Antes de la cena de vigilia, que empezó cerca del atardecer cuando apareció la primera estrella en el cielo, hicimos una oración familiar y compartimos pequeñas hostias entre los comensales para intercambiar deseos de Nochebuena. Fue una linda y gustosa Navidad.

Luego regresé a Venezuela y alterné entre costumbres italianas, españolas y venezolanas, de todas las regiones. Incluso, visitando familias que querían evitar los mismos sabores llegué a cenar paella, arroz chino y hasta pizza.

La mesa venezolana es en particular compleja, y en el último mes del año se vuelve untuosa y para los gurús del fitness, hipercalórica. Nuestra hallaca es la receta emblema de cada diciembre. La comunión de las foráneas aceitunas con carnes envueltas en maíz y cubiertas de hojas de plátano convierte este plato en una muestra de tolerancia y unión cultural.

Rafael Cartay dice que “la cocina de cada país, no es más que la suma de las cocinas regionales. En ellas se encuentra la base de la verdadera cocina…” y aplicando esa lógica al plato navideño existen infinitas variaciones de nuestra tradición culinaria.

Aunque nací en Maracaibo y crecí en Ciudad Guayana, mis favoritas son las hallacas andinas. Son las que hacía mi abuela paterna, oriunda de Trujillo. Tienen garbanzos, carne de res, de cerdo, tocino y el guiso se marina en vino y vinagre durante un par de días ante de ir al fuego, una vez que está armada cada hallaca. Las de pollo ha ido ganando mi respeto en los últimos, pero la hallaca más curiosa y sorprendentemente agradable que he probado es la de caraotas negras.

El pan de jamón es el joven de la cena navideña. Tiene unos escasos 100 años formando parte de la tradición nacional, y asegura Miro Popic que fue creado en 1905 por una panadería caraqueña. Hoy se ha convertido en todo un icono y en el complemento ideal de la ensalada de gallina. El de hojaldre es un plus.

Mi debilidad por la torta negra llegó hace pocos años. Con una versión achocolatada menos alicorada, con porciones moderadas de trozos de frutos secos, pasas y frutas confitadas. El origen de esta torta se remonta al siglo XIX y desciende de la tradicional Selva Negra alemana. Aunque se consume en diciembre, la maceración se prepara con un trimestre de antelación. La próxima vez que prueben una, dejen un pedazo para acompañar el café mañanero. Glorioso.

Otro postre típico de nuestra Navidad es el dulce de lechosa. Color papelón, especiado, dulce e intenso. Esta receta me la debo porque nunca he preparado uno, pero he probado miles. Si saben quién lo hace en Puerto Ordaz, espero su recomendación.

Y llegamos al brindis. El sitio de honor lo tiene el Ponche de Crema, con una patente otorgada por Cipriano Castro a Eleodoro González en 1904. Esta si es una bomba de carbohidratos, y un sello de nuestro repertorio culinario. Bien sea a base de flan, con clara de huevos, de leche condensada, con aroma de limón, fuerte, saborizado, muy caserito o la popular versión comercial esta bebida es otro imprescindible en las fiestas decembrinas.

Para pensar con el café: Si tuvieses que elegir un solo sabor para presentar la Navidad Venezolana, ¿cuál sería? Difícil, verdad. Después de este recorrido se me hace agua la boca, pero me anima que falta poco para sentarnos a la mesa y dar gracias por toda esta historia convertida en festín. ¡Feliz Navidad!

Más gastrohistorias en
Blog: www.hungryly.com
Twitter: @HungryLy
Instagram: @Hungry_Ly

Visto 4194 veces Modificado por última vez en Domingo, 15 Marzo 2015 09:41

En Venezuela ya somos expertos en reemplazar alimentos. El mango es un noble comodín aunque la escasez de productos arrecia y el b...

No es lo mismo hablar de la tan denostada comida chatarra que de lo que es, literalmente, comida basura. Comida salida de los dese...

La desnutrición y obesidad conviven en muchos venezolanos como resultado de la escasez de alimentos y sus altos costos. No comen b...

La oscuridad no es solo la ausencia de luz por los racionamientos, sino también la falta de desarrollo y de calidad de vida que im...

El Gobierno de los Estados Unidos ha revelado efectos perjudiciales que tiene el cambio climático en la calidad alimentaria. ...

Este jueves se inauguró la segunda sede de Pasapalos Express en el Centro Comercial El Tiamo. Sus dueños destacan este negocio de ...

La cifra representa 336 millones de transacciones hasta el décimo mes del año, informó la institución bancaria. ...

Ambos productos están siendo comercializados desde la semana pasada en los principales clientes de cadenas de supermercados, farma...

La labor del grupo clínico Ceciamb con sus jornadas médicas a favor de los niños y la promoción de valores en el personal es el cu...

Deportes, música, baile y literatura serán algunas de las disciplinas que harán parte de la celebración en la Plaza Aluminio. ...

La tarifa para este trayecto inicia en 1.700.000 bolívares, con impuestos incluidos. La empresa anunció que estarán disponibles pa...