Una nueva medida de escala salarial basado en el petro, la criptomoneda del chavismo, será la nueva referencia para calcular salarios de los contratos colectivos. Voces como la del abogado y director general del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin), León Arismendi, alertan que en esta hora son los sindicatos los llamados a defender “las tablas, no puede aceptar esta maniobra. Aunque es una operación que está en curso creo que van a poder evitar que el sindicalismo oficial salga a revirar (la medida)”. Pero el letargo impera en el movimiento mientras el régimen madurista impone, de manera inconsulta y nuevamente, una desmejora en el mundo laboral.

Casi 70 por ciento del “salario integral” ahora estará compuesto por “bonificación” que no puede sustituir el salario. Una política que, en 1997, motivó la reforma de la Ley Orgánica del Trabajo. Este viernes, Nicolás Maduro decretó el tercer ajuste en el año, en un contexto de hiperinflación, con opacidad de los datos que deben ser publicados por el Banco Central de Venezuela (BCV) y un panorama sombrío sin productividad.

El movimiento sindical discute convenciones colectivas en un contexto adverso de precios imparables y bajísima productividad.