Lunes, 18 Diciembre 2017 00:00

El hambre está matando a los niños en la Venezuela de Maduro

 
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Kelly Hernández llora junto con sus familiares durante el velorio para su hijo Kleiver, de tres meses, en agosto Kelly Hernández llora junto con sus familiares durante el velorio para su hijo Kleiver, de tres meses, en agosto
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“Venezuela tiene las mayores reservas comprobadas de crudo en el mundo, pero su economía ha colapsado en los últimos años. El hambre ha azotado a la nación y, ahora, está matando a niños. El Gobierno venezolano lo sabe, pero no lo reconoce”. Con estas certeras y cortas frases, el medio estadounidense The New York Times referencia mundial del periodismo, introduce al reportaje titulado La malnutrición mata en Venezuela, resultado de cinco meses de investigación que permitieron corroborar cifras récord de niños con desnutrición severa.

Durante cinco meses, The New York Times dio seguimiento a veintiún hospitales públicos donde los doctores dijeron ver cifras récord de niños con desnutrición severa, cientos de los cuales han muerto. El resultado de esta investigación fue un reportaje publicado este domingo que lleva por titulado La malnutrición mata en Venezuela

El trabajo arranca con el relato de la muerte por hambre de un bebé de 17 meses: Kenyerber Aquino Merchán. “Su padre salió de la morgue del hospital antes de la madrugada para llevarlo de regreso a casa. Cargó al bebé esquelético a la cocina y se lo entregó a un trabajador funerario que hace visitas a domicilio para las familias venezolanas que no tienen dinero para realizar un funeral. Se podían ver claramente la espina dorsal y las costillas de Kenyerber mientras le inyectaban los químicos de embalsamar”, se lee en los primeros párrafos.

El texto estuvo a cargo de los periodistas Meredith Kohut e Isayen Herrera quienes dieron “gracias a todos los que contribuyeron a hacerle justicia a cada bebé con hambre en este país, por la confianza y su valentía. Sin ustedes este reportaje no iba a ser posible”.

  Lea aquí el reportaje integro de NYTnuevo  

“Para muchas familias de escasos recursos, la crisis ha sacudido por completo su panorama. Padres como los de Kenyerber pasan días sin comer y, a veces, terminan pesando lo mismo que un niño. Hay mujeres que hacen fila afuera de clínicas de esterilización para evitar embarazarse de bebés a los que no van a poder alimentar. Niños pequeños dejan sus hogares y se unen a pandillas que escarban por doquier en busca de alimentos: sus cuerpos tienen cicatrices por las peleas a cuchillo contra sus rivales. Adultos en multitudes revuelven la basura de los restaurantes después de que estos cierran. Muchos bebés mueren porque es difícil encontrar -o poder costear- la fórmula para el tetero, incluso en salas de emergencia”, son algunas de las realidades retratadas por el reportaje, cuyo contenido íntegro invitamos a nuestra audiencia a leer en su versión original, en parte, porque es un tema que hace estragos en el estado Bolívar, donde solo en el municipio Caroní han muerto más de 40 niños a causa de la desnutrición severa en 2017.

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Dayferlin Aguilar, de cinco meses, fue diagnosticada con desnutrición y deshidratación. Fotos Meridith Kohut | The New York Times
 
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