Miércoles, 13 Abril 2016 00:00

CIEV alerta que Arco Minero del Orinoco es un “sacrificio biológico innecesario”

 
Valora este artículo
(2 votos)
La minería tiene consecuencias en ocasiones irreversibles contra el ambiente La minería tiene consecuencias en ocasiones irreversibles contra el ambiente William Urdaneta/ Archivo
 

BARRA5

MÁS INFORMACIÓN

■  AN busca recuperar su competencia en aprobación de empresas y alianzas para la explotación del oro

■  Abandono de parques nacionales acelera deterioro de la calidad de vida del venezolano

■  Humedales, ecosistemas amenazados por la deforestación y la explotación minera

 
     

La creación del Arco Minero del Orinoco y las implicaciones que conlleva preocupa a las organizaciones que velan por el ambiente.Son 111 mil kilómetros cuadrados que estarían destinados a la mineríadeoro, cobre, diamante, coltán, hierro, bauxita y otros de alto valor industrial.

Aunque el ministro de Petróleo y Minería, Eulogio Del Pino, ha explicado que la exploración y explotación de este nuevo frente se hará preservando los recursos naturales y las culturas originarias, en cumplimiento de la Ley para el Desarrollo Productivo Minero 2016-2018 que reserva al Estado las actividades de exploración y explotación del oro y demás minerales estratégicos, poca confianza tiene Alejandro Lanz, presidente del Centro de Investigaciones Ecológicas de Venezuela (CIEV) que esto suceda.

“Estamos hablando de una amplia zona de gran biodiversidad que abarca gran cantidad de bosques, selvas que están protegidas por decretos de reserva forestal como el caso de Imataca, de 3 millones 800 mil hectáreas, La Paragua y El Caura con 5 millones 134 mil hectáreas, monumentos naturales como el caso de Guanay decretados en 1991 y cuencas que están protegidas igualmente por leyes ambientales y convenios internacionales como la Cuenca del Caroní de 96 mil kilómetros cuadrados, que provee de las reservas de agua dulce más importantes del país y generadora de 60% de la energía hidroeléctrica que alimenta la represa del Guri y el complejo hidroeléctrico”, expresó.

En este sentido, el ecologista destaca que, para la activación del Arco Minero, el Ejecutivo nacional, tendrá que violar importantes decretos realizados por el Estado venezolano.

“Aún más, si estamos en frente de una crisis energética, lo lógico es cuidar las cuencas del Caroní y Paragua, activar planes de reforestación, de eliminación de la minería en estos ríos que socava su cauce y manda lodo y sedimentos a Guri (…) y por el contrario, la respuesta no debería ser activar un Arco Minero que haga legal la explotación de minerales preciosos o no en estos vitales cuerpos de agua, de los cuales depende la generación de la electricidad de todos los venezolanos”, destaca Lanz.

Sacrificio ambiental

El ecologista considera que la activación del llamado Motor Minero, como un sacrificio ecológico innecesario, que afectará a generaciones presentes y futuras.

Agrega que Arco Minero iniciaría actividades incumpliendo las obligaciones constitucionales de realizar estudios de impacto ambiental y sociocultural en las actividades susceptibles de generar daños a los ecosistemas (artículo 129), así como la consulta de manera previa, libre e informada a los pueblos originarios cuando se aprovechen recursos naturales en hábitats indígenas (artículo 120, Convenio 169 de la OIT).

“El modo de vida de los pueblos indígenas como Inga, Mapoyo, Eñepá, Yekwana, Piapoco, Kariña, Arawak, Akawako, entre otros, sería afectado por la actividad minera”, manifiesta Lanz, para quien y de igual forma, todos los pobladores del sur-oriente del país se verían afectados ante el incremento de contaminación del río Orinoco.

Por otro lado, el decreto del Arco Minero del Orinoco, prohíbe y penaliza el ejercicio de los derechos a la reunión, manifestación pacífica y a la huelga, contrario a lo establecido en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; al convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo relativo a libertad sindical y a los artículos 53, 68 y 97 de la carta magna.

A pesar de la utilización de un lenguaje en el que abundan términos como “endógeno”, “sustentable” o “ecosocialismo” la política de expansión y el incremento de la minería ilegal en toda Guayana, traería grandes pasivos ambientales que se traducirán en desmejora de la calidad de vida de todos los pobladores de Amazonas, Bolívar, sur de Monagas y Delta Amacuro, por citar a los afectados más directos.

“Comprendemos que hay una crisis económica, pero a pesar que el Ejecutivo nacional obtenga grandes ganancias por el Arco Minero y disminuya el rentismo petrolero, la salud y calidad de vida de todos los ecosistemas de la región Guayana se verán afectados en demasía, y con ellos, la calidad de vida de sus pobladores”, alecciona Lanz.

Indígenas preocupados

Las organizaciones indígenas del Amazonas se han comunicado con el CIEV en aras de hacer un llamado al presidente Nicolás Maduro tanto para la implementación de medidas en torno a la minería ilegal, como la preocupación por la entrega de concesiones para la extracción de minerales a trasnacionales en territorios indígenas. (Prensa CIEV)

Visto 4852 veces Modificado por última vez en Miércoles, 13 Abril 2016 12:15

Autoridades en el estado Bolívar priorizan la construcción de una plaza recreacional en tiempo récord para los actos oficiales por...

Durante 2016, los vecinos del sector II solo recibieron la bolsa en dos oportunidades. Este año los supermercados estatales les di...

Tres días de kilométricas colas para surtir combustible han tenido que sortear los conductores de Ciudad Guayana. Las fallas en el...

Adolfo Salazar acudió a la Fiscalía Segunda por los golpes que recibió en las afueras del supermercado chino Atlántico Center en P...

La primera promesa de finiquitar este espacio para la disposición final de desechos sólidos data del 29 de octubre de 2014, cuando...