Afectados denunciaron que sus viviendas siguen anegadas por las aguas que se mantienen en el interior de las viviendas, además de los enseres perdidos. Manifestaron que la solución ofrecida por las autoridades es mudarse a casa de vecinos, familiares o amigos, o -en última instancia- refugiarse en las instalaciones del Comando de la Guardia Nacional o la milicia. Mientras tanto, los afectados hablan: “Perdimos muchas cosas, los enseres, los electrodomésticos, puertas, le hago un llamado a las autoridades para que no envíen a personas a verificar si lo que decimos es cierto, que vengan ellos mismos”.

Hasta este viernes, familias refugiadas en escuelas de Ciudad Guayana no contaban con un plan de reubicación, luego de que se les ordenara el desalojo de las instituciones, debido a que iniciarán el año escolar el próximo lunes, 1 de octubre. Hace 15 días, el ministro Aristóbulo Istúriz dijo que para esa fecha ya debía estar solventada la reubicación de estas personas, tanto en Bolívar como en el resto de los estados afectados por las inundaciones. 

Refugiados denunciaron que no les han dado respuesta: sus viviendas siguen inundadas y desconocen si podrán ser nuevamente habitadas por las afectaciones presentadas. Además, la mayoría perdió sus enseres. 

“Perdimos muchas cosas, los enseres, los electrodomésticos, puertas, le hago un llamado a las autoridades para que no envíen a personas a verificar si lo que decimos es cierto, que vengan ellos mismos. Queremos que el año escolar empiece, pero no podemos abandonar el único sitio donde nos sentimos de manera segura, ya que Protección Civil no ha ido a verificar si podemos regresar a las casas, que todavía tienen agua y suciedad”, señaló José Noguera, refugiado de la Escuela Roraima en el sector Los Monos en Puerto Ordaz. 

No hay plan de reubicación y mucho menos desarrollo de un nuevo urbanismo, ya lo había advertido el gobernador Justo Noguera Pietri, quien admitió que no estaba planteada la construcción de viviendas. Las autoridades de Protección Civil y Seguridad Ciudadana en Bolívar ya se esperaban que las afectaciones de este año fueran peores a las de 2017, y así fue. No hay previsiones para el año próximo. 

Ibis Niño, afectada por las inundaciones en el sector Castillito de Puerto Ordaz, denunció que de nada sirvieron las visitas de varios ministros el año pasado, pues igual no dieron solución, y esta vez mucho menos. Agregó que solo el Movimiento Venezuela ha ayudado a los afectados ubicados en los refugios, pero los que están fueran han quedado desatendidos. 

“Tengo dos meses y medio viviendo donde mi hermana, quiero regresar a mi casa porque no es igual estar arrimado. Protección Civil y los de Somos Venezuela nos dicen que nos vayamos donde un familiar, un vecino o amigo. Creo que no es la respuesta que tienen que dar. A veces me emociono porque veo en la televisión que están entregando viviendas dignas en algunos estados, ¿por qué en Bolívar no veo eso?”, cuestionó Niño. 

“La otra solución que nos dan son las instalaciones militares, ya sea de la Guardia Nacional o la milicia, sería una última instancia”, agregó Noguera. 

Solo en la Escuela Roraima hay 23 familias refugiadas, precisó la concejala del municipio Caroní Aida González. 

“Después de tres meses no tienen claro a dónde los van a llevar. Solo les dijeron que se fueran a casa de un vecino o un amigo. Por favor, en tres meses el Gobierno no se ocupó de darle una respuesta a los damnificados de todas las parroquias afectadas en Ciudad Guayana”, reclamó la edil, quien destacó que la situación se registra en todos los refugios de las parroquias afectadas en Ciudad Guayana. 

Ocho estados perjudicados 

El pasado 18 de septiembre, Yoslen Cabeza, coordinador de sala situacional, informó a Correo del Caroní que en los municipios Heres, Caroní y Cedeño había un total de 63 escuelas que funcionan como refugios, además de 13 planteles afectados por inundaciones. 

Cabeza aseguró que se estaba trabajando en un plan de reubicación y que faltaba por definir los lugares. 

Además de Bolívar, en Amazonas fungen 32 planteles como refugios, ocho en Monagas, seis en Delta Amacuro, cinco en Apure, cuatro en Guárico, dos en Cojedes, uno en Anzoátegui y uno en Barinas. De las escuelas inundadas, 54 están en Amazonas, tres en Apure y cuatro en Delta Amacuro, lo que registra una matrícula de 7.312 niños. 
Hasta el 12 de septiembre se contabilizaron 300 familias, 954 personas en 24 refugios en Caroní, municipio en el que se registró hasta entonces 1.457 familias (4.417 personas) afectadas. 

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