Tras los anuncios económicos, el sector privado ha tenido que adaptase para sostenerse.

El año 2018, especialmente el mes de septiembre, ha sido un tiempo en el que ser empresario y seguir brindando servicios y productos de calidad a los venezolanos es un mérito digno de ser reconocido.

Con una tasa de inflación superior al 200% en el mes de septiembre, según los datos aportados por Econométrica, el incremento de los impuestos, la falta de divisas para importación y medidas de control económico por parte del Estado, encontrar la manera de continuar en el contexto actual no es tarea fácil, un hecho que se ve reflejado en las más de 640 empresas que han cerrado según la Confederación Venezolana de Industriales, Conindustria, quienes expusieron que a comienzos del año abrieron 3.200 industrias y en los últimos nueve meses cerró el 20% de estas, quedando operativas alrededor de 2.560.

Además del sector comercio, el sector educativo también se ha visto afectado, con más de 400 planteles privados que han tenido que cerrar entre julio y septiembre, debido a la fuga de docentes, la diáspora, la falta de mantenimiento de la infraestructura, y las medidas económicas entre otros factores.

Precios acordados

La semana pasada se anunciaron los resultados de las mesas técnicas entre el gobierno, representado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, y los diferentes gremios de institutos educativos privados como la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), Asociación de Promoción de la Educación Popular (APEP), Asociación Nacional de Instituciones Educativas Privadas (Andiep) y la Cámara Venezolana de la Educación Privada (Cavep), para acordar los precios del sector.

El presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Educativas Privadas (Andiep) en el estado Bolívar, Alejandro Gamboa, calificó esta negociación como “exitosa” y señaló que fueron dos semanas de reuniones entre la Vicepresidencia de la República, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el Ministerio de Educación y la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) en las que se llegó a catalogación de las diferentes instituciones educativas en diferentes bandas, de acuerdo a los servicios, la infraestructura, la cantidad de profesores y la calidad de los alumnos, además del plan educativo y el plan de inversiones, para la definición de una fórmula en la que el 70% de la estructura de costos será destinada a sueldos y salarios del equipo de trabajo y el 30% a mantenimiento.

Además destacó que en este momento, la mejor inversión que se puede hacer es en educación y en formación, debido a que en comparación con el resto del mundo, su costo es muy bajo y su valor es alto.

Para Gamboa, la educación es uno de  los valores más importantes del ser humano, y para una buena educación, es necesario un buen equipo de trabajo que solo se logra cuando las personas, más que la capacitación, que es el principio fundamental, están motivadas por un buen salario. Y para esto, es necesario que los venezolanos entiendan la educación como una inversión necesaria.

Sin embargo, no todas las fijaciones de precios entre el gobierno y el sector privado han resultado en estos términos.

Otro de los sectores afectados ha sido el sector cárnico, ya que en la fijación de los precios acordados, los ganaderos han manifestado su desacuerdo por el hecho de que no se tuvieron en cuenta los costos de producción, lo cual ha generado escasez por inviabilidad en la producción y pérdidas.

Según el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, Armando Chacín, el precio del rubro debe estar al menos en un dólar libre, con el objetivo de poder cubrir los costos de producción. “Nosotros estamos sobreviviendo, como cualquier ciudadano y sector económico. En ese precio no tenemos la posibilidad de mantener nuestras estructuras de costo. Sin embargo, sobrevivimos gracias a que hemos dejado de invertir. Hemos dejado de mantener infraestructura y maquinarias y nos estamos comiendo los semovientes. Cada día tenemos menos carne”, expresó el dirigente del gremio.

Aunado a esto, a nivel nacional han incrementado los casos de abigeato, extorsión, secuestro, robo y hurto a sus unidades de producción, una situación que preocupa a los representantes de los ganaderos, quienes piden apoyo por parte de las fuerzas de seguridad para poder seguir produciendo y exhortan al gobierno a que en apego a la realidad nacional, respete los mecanismos naturales de comercialización de carnes que permitan el libre funcionamiento de la cadena productiva y comercial.

 Solicitudes

Teniendo en cuenta las razones expuestas, el sector empresarial solicita condiciones adecuadas para poder brindar al estado y al país, servicios y productos de calidad y recalca la necesidad de que el Estado vea en el sector empresarial a un aliado para impulsar la economía nacional a través del comercio y la producción. (Prensa Fedecámaras Bolívar)