Domingo, 21 Agosto 2016 00:00

El atletismo le dijo adiós a los juegos

 
Valora este artículo
(0 votos)
El británico Mo Farah volvió a imponerse en la prueba de los 5 mil metros. Foto as.com El británico Mo Farah volvió a imponerse en la prueba de los 5 mil metros. Foto as.com

Río de Janeiro.- El Estadio Olímpico cerró sus puertas en una intensa noche con siete finales en la que brillaron el británico Mo Farah, la sudafricana Caster Semenya y la estadounidense Allyson Felix.

El maratón, que tendrá su final en el emblemático Sambódromo de Río de Janeiro, pondrá punto y final  a las competencias de atletismo.

Farah fue una de las estrellas de la última noche de carreras en el estadio al imponerse en los 5.000 metros y repetir el doblete en las pruebas de fondo que logró ya hace cuatro años en Londres 2012.

El atleta de origen somalí, que se había impuesto en el 10.000 hace una semana, ganó con otra exhibición de fortaleza en 13:03,30 minutos.

El segundo en entrar en meta fue el estadounidense Paul Chelimo, pero su medalla tardó horas en estar asegurada. El norteamericano fue primero descalificado, pero su recurso fue aceptado más tarde y recuperó el metal.

El etíope Hagos Gebrhawit se quedó con el bronce, mientras que el veterano estadounidense Bernard Lagat, de 41 años, fue finalmente cuarto, pese a que por un tiempo saboreó la posibilidad de subir al podio.

El campeón se puso en cabeza poco después del ecuador de la prueba y respondió a todos los ataques con una asombrosa vuelta final en 52,83 segundos.

"No iba a dejar escapar la calle interior. No quería que me encerraran", explicó el británico. "Esto es lo que sueña todo atleta, pero aún no puedo creerlo. Ahora sólo quiero volver a casa y ver las medallas colgadas alrededor del cuello de mis hijos".

Con sus victorias, Farah emuló al finlandés Lasse Viren, que también triunfó en el 5.000 y el 10.000 en 1972 y 1976. El británico de 33 años enlazó además dobletes en los Mundiales de 2013 y 2015, y está actualmente imbatido en un global de nueve finales desde que terminó segundo en los 10.000 metros de Daegu 2011.

Todavía más dominante fue la sudafricana Caster Semenya, que no dio hoy ninguna opción a sus rivales y se proclamó por primera vez campeona olímpica de los 800 metros.

Semenya, que fue oro en el Mundial de 2009, el mismo año en el que se vio inmersa en un proceso de verificación de sexo que la tuvo mucho tiempo apartada de las pistas, se impuso con el mejor tiempo del año y su mejor marca personal: 1:55,28 minutos.

Francine Niyonsaba, de Burundi, logró la plata con 1:56,49, mientras que la keniana Margaret Wambui se llevó el bronce con 1:56,89.

"La carrera fue un poquito rápida, pero mi entrenador me dijo que fuera paciente y esperara al momento adecuado. Sabemos que soy rápida en los últimos 200 metros, sólo hay que aprovecharlo", dijo la sudafricana, que tras su victoria mostró sus poderosos biceps.

Felix conquistó su sexto oro en Juegos Olímpicos, más que ninguna otra mujer, con su victoria en el 4x400 con el equipo estadounidense, en el que hizo el último relevo.

Junto a Courtney Okolo, Natasha Hastings, Phyllis Francis, Felix logró una nueva victoria con un tiempo de 3:19,06 segundos, por delante de Jamaica, plata con 3:20,34, y Reino Unido, bronce con 3:25,88.

Felix ya había logrado el récord de oros olímpicos el viernes con su triunfo en el relevo corto. Además, se colgó otra plata -ya tenía dos- en la prueba de 400 individual.

Otras cuatro finales

El 4x400 masculino también fue dominado por el cuarteto de Estados Unidos, que se impuso con un tiempo de 2:57,30 minutos, claramente por delante de Jamaika (2:58,16) y Bahamas (2:58,49).

En el 1.500, el estadounidense Matthew Centrowitz sorprendió a los favoritos africanos con una valiente carrera y venció con un tiempo de 3:50,00 minutos después de ponerse en cabeza al paso por la campana y sostener su posición en la última vuelta.

De esta forma, le dio a Estados Unidos el primer oro olímpico en la distancia desde 1908. El argelino Taoufik Makhloufi fue plata (3:50,11), mientras que el neozelandés Nicholas Willis se quedó con el bronce (3:50,24).

El gran favorito, el keniano Asbel Kiprop, campeón en 2008 y tres veces campeón mundial, se fue con las manos vacías como sexto clasificado.

En la altura, la española Ruth Beitia se proclamó por primera vez campeona olímpica a los 37 años. La campeona de Europa saltó 1,97 metros, la misma altura que la búlgara Mirela Demirewa y la croata Blanka Vlasic, que se quedaron sin embargo con plata y bronce por su peor concurso.

Por último, el alemán Thomas Röhler lanzó la jabalina hasta los 90,30 metros para quedarse con el oro olímpico por delante del keniano Julius Yego (88,24) y el triniteño Keshorn Walcott (85,38).

Visto 994 veces