Sábado, 20 Agosto 2016 00:00

Una final con promesa de partidazo

 
Valora este artículo
(0 votos)
Italia llega con el cartel de favorito luego de eliminar a los Estados Unidos en las semifinales. Italia llega con el cartel de favorito luego de eliminar a los Estados Unidos en las semifinales.

Río de Janeiro.- Brasil e Italia definirán este domingo la medalla de oro en el vóleibol masculino de Río 2016 tras dejar en el camino a Rusia y Estados Unidos, que se disputarán la medalla de bronce.

El histórico Maracanazinho vibró con su equipo como no lo había hecho en todo el torneo, porque a Brasil, por fin, le salió el partido perfecto. Nuevamente comandado por el opuesto Wallace, que hizo otra exhibición de remates y bloqueos tal como había sucedido en cuartos de final ante Argentina (18 puntos en total), el equipo local derrotó con más comodidad de la esperada al ahora destronado campeón olímpico de hace cuatro años.

Fue 3-0, con parciales de 25-21, 25-20 y 25-17 y una superioridad constante de los brasileños que a sus virtudes les sumaron el aprovechamiento de los errores rivales. Rusia falló en exceso, regaló puntos con saques mal ejecutados, no estuvo firme en el bloqueo y terminó flaqueando incluso en el manejo de la pelota.

Brasil, que había comenzado el torneo con demasiado nerviosismo, cediendo un set ante el inexperto conjunto mexicano y perdiendo frente Estados Unidos e Italia hasta quedar cuarto en su grupo, llega ahora a la final en pleno crecimiento. Se quitó sucesivamente de encima a Francia, Argentina y Rusia, y parece lanzado rumbo al título.

Su rival, Italia, fue el equipo más sólido del campeonato. Sólo perdió un extraño partido ante Canadá (los italianos ya eran primeros de su zona y en ese momento su derrota eliminaba a un rival de riesgo como Francia o Brasil) y ya le ganó al local en la primera fase.

Sin embargo, estuvo a punto de sucumbir ante el empuje de Estados Unidos, que lo llevó a un tie-break y se dio el gusto de infligirle un humillante 25-9 en el tercer set. 

Al final, fue 30-28, 26-28, 9-25, 25-22 y 15-9 en dos horas y cuarto de juego, pero Italia caminó por la cornisa de la derrota en el cuarto capítulo.

Estados Unidos, liderado por un colosal Matthew Anderson (25 tantos) ganaba 22-19 ese parcial, pero en ese momento aparecieron en escena Birarelli y Zaytsev, y entre aces y remates rescataron a los suyos para llevarlos a la definición rápida, donde por fin lograron dominar con claridad.

El domingo será el encuentro decisivo, sin favoritos y con la promesa de partido de alto voltaje. Antes, rusos y norteamericanos definirán el bronce. Maracanazinho será testigo de un partidazo.

Visto 937 veces