Lunes, 15 Agosto 2016 00:00

Rosa Rodríguez dejó Río con un sabor agridulce

 
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La criolla llegaba a Río como la campeona sudamericana en la especialidad La criolla llegaba a Río como la campeona sudamericana en la especialidad CORTESÍA

La venezolana Rosa Rodríguez se despidió de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro con un sabor agridulce, después de no poder pasar del décimo lugar en la final de lanzamiento de martillo.

"Me voy con una buena sensación, pero, al tiempo, un poco triste, al no haber podido mejorar mi marca", aseguró Rodríguez, alicaída.

Sus 69,26 metros, en el último intento, se quedaron muy lejos de su mejor marca de personal (73,64) y a años luz del 82,29 que lanzó la polaca Anita Wlodarczyk para llevarse el oro y, de paso, fulminar el récord del mundo.

"Creo que repetí mucho la competición en mi mente y que la sobrecargué", analizó la atleta venezolana. "Eso influye a la hora de pasar la información que quieres a los músculos, porque va más lenta", prosiguió la campeona sudamericana de la especialidad.

Algo parecido le sucedió ya en la clasificación para la final del pasado Mundial de Pekín a Rodríguez que, como la mayoría de atletas venezolanos, se entrena fuera de su país -en Eslovenia-, y ahora promete seguir trabajando para corregir esos fallos.

"A veces, una también comete el error de estar metida en las redes sociales, donde hay muchos comentarios, buenos y malos", añadió la finalista venezolana.

"Ahora, se trata de trabajar mucho con el psicólogo también para poder estar enfocados al cien por ciento", concluyó.

Otro venezolano, el obstaculista José Pena, también dijo adiós a Río 2016 sin poder clasificarse para semifinales de su prueba.

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