Domingo, 14 Agosto 2016 00:00

Michael Phelps se despidió por la puerta grande

 
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Fue un broche de oro para una carrera mítica Fue un broche de oro para una carrera mítica CORTESÍA

La leyenda se fue por la puerta grande. Michael Phelps se despidió de la natación celebrando un último oro, el vigesimotercero de su carrera, al imponerse con el equipo estadounidense en los relevos 4x100 combinados de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Con una actuación acorde a su trayectoria, el deportista más laureado de la historia del olimpismo se impuso junto a sus compañeros Ryan Murphy, Cody Miller y Nathan Adrian estableciendo un nuevo récord olímpico de 3:27,95 minutos. La plata fue para el Reino Unido (3:29,24) y el bronce para el cuarteto australiano (3:29,93). 

Phelps celebró así su quinto oro en Río, donde se impuso también en los 200 mariposa, los 200 combinados y los relevos 4x100 y 4x200 libre. Además, logró una insólita plata compartida con el sudafricano Chad Le Clos y el húngaro Laszlo Cseh en el 100 mariposa. 

Fue un broche de oro para una carrera mítica. Y una cosecha que pocos hubieran imaginado cuando se auto-ingresaba en una clínica de rehabilitación por sus problemas con el alcohol y era marginado de los Mundiales del año pasado en Kazán.

El nadador estadounidense deja así su cuenta de medallas en Juegos Olímpicos en 28 (23 de ellas de oro, tres de plata y dos de bronce), una cifra descomunal y sin comparación en el deporte. Por detrás se ubica, muy lejos, la gimnasta soviética Larisa Latynina, que sumó nueve preseas doradas y 18 medallas en total en las décadas del 50 y el 60.

Acompañado en las gradas del Estadio Acuático Olímpico por su hijo Boomer, de tres meses, por su prometida Nicole, y por un público que le dedicó una enorme ovación, Phelps tuvo una actuación decisiva para que Estados Unidos cerrara las pruebas de natación con un nuevo oro.

No fue un actor de reparto Phelps en su despedida. Salió en tercer turno por la calle cuatro y su presencia en el tramo de mariposa fue decisiva para que Estados Unidos pudiera revertir la desventaja con el Reino Unido, que lideraba entonces la prueba.

El conjunto británico, gracias a la actuación estelar de Adam Peaty en braza, había conseguido colocarse al frente en la mitad de la prueba. 

Pero entonces saltó a la piscina Phelps, que ganó claramente el duelo cabeza a cabeza con Guy James, recuperó la desventaja y dejó a Estados Unidos 41 centésimas por delante. En el final, Adrian remató la faena.

Con absoluta tranquilidad, el mito de 31 años celebró entonces junto a sus compañeros y recibió la ovación del público que lo acababa de ver por última vez en una piscina. 

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