La actividad no tuvo poder de convocatoria, la concentración no llegó ni a la mitad de la estrecha y corta calle al frente de la entrada de la CVG-casi matriz. Ninguno de los dirigentes hizo referencia al acuerdo salarial firmado en Caracas, donde algunos sindicatos fueron excluidos. En las inmediaciones, trabajadores de Planta Casima manifestaron su rechazo al acto que calificaron como una manipulación del Gobierno.

La "Concentración por la paz y el crecimiento económico de Guayana" , actividad convocada por el Gobierno y dirigentes de la Central Bolivariana de Trabajadores apenas tuvo asistencia de los empleados de las empresas básicas, quienes después de una semana de firmado un acuerdo salarial en Caracas, aún desconocen su contenido.

La actividad se realizó al frente de la entrada de la sede de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), una estrecha y no muy extensa calle que no llegó a llenarse, así como tampoco contó con la visita del vicepresidente para el Área Económica, Tareck El Aissami, el gobernador Justo Noguera Pietri; y el ministro del Trabajo, Eduardo Piñate, como se había anunciado previamente.

Aunque la concentración tenía como fin el apoyo al acuerdo salarial firmado el pasado 10 de octubre con la vicepresidenta Delcy Rodríguez, en cuya reunión fueron excluidos sindicatos de las empresas básicas, entre los trabajadores asistentes admitieron no saber aún el contenido del acuerdo, pero estaban seguros que como parte del mitin de los dirigentes oficialistas, eso sería informado.

Sin embargo, no fue así. Se mantuvo el discurso político, defender una revolución que -afirman- han reivindicado a los trabajadores, aun con el parque industrial en la peor crisis de su historia y trabajadores con más de un mes de reclamos por la vulneración de sus beneficios contractuales.

"No podemos permitir que venga la derecha a imponer procesos privatizadores en nuestras empresas básicas", manifestó Arquímedes Hidalgo, presidente de Alcasa y secretario de Organización de la CBST.

"Nos están robando la renta petrolera a través de nuestro salario por la inflación inducida", agregó el constituyente Ángel Marcano después de exponer lo que -a su juicio- fueron todas las desgracias de la IV República.

 

Trabajadores de Planta Casima calificaron la concentración oficialista en CVG como un acto de manipulación y traición / FOTO JHOALYS SIVERIO

Rechazo al acto oficialista

En las inmediaciones de la concentración oficialista, trabajadores de Planta Casima (antigua Sidetur) manifestaron su rechazo a un acto en respaldo a un acuerdo que a la fecha desconocen, pero de lo que están seguros es que si los beneficios no son según lo estipulado en los contratos colectivos, van en desmejora.

Alejandro Álvarez, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Siderúrgica Nacional (Sidernac), calificó la concentración como un "acto entreguista y de traición a los trabajadores".

"Para el Gobierno, los trabajadores somos desestabilizadores, pero no dice que hay una matanza en el sur y una tranca de comunidades indígenas que claman por comida y medicinas. La desestabilización la causa es el Gobierno", manifestó Álvarez.

Señaló que el último pago que recibieron fue entre 450 y 630 bolívares soberanos, de las cuales todavía no se ha terminado de pagar a todos los trabajadores.

Por otra parte, aseguró: "no tenemos la menor idea de cómo quedarán los pagos con el acuerdo firmado".

El pasado 5 de octubre, introdujeron un reclamo ante la Inspectoría del Trabajo, cuyo documento -detalló- fue extraviado en la institución.

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