El slugger del Magallanes fue elenco como el jugador más valioso de la ronda eliminatoria. Los jugadores de los Navegantes dominaron los premios en esta temporada.

Valencia.- 109 jonrones y 566 carreras empujadas en Grandes Ligas, eran parte de las credenciales con las que llegó Delmon Young a la LVBP. Al final, el estadounidense cumplió con creces las expectativas que se generaron en torno a él y destrozó la liga con sus batazos, una actuación que le catapultó a ganar el premio Jugador Más Valioso de la temporada 2018-2019.

Young tuvo una campaña histórica, al despachar 19 cuadrangulares, remolcar 52 carreras, anotar 41, todas cifras tope en la zafra, y dejar promedio de .294, en 61 compromisos disputados. Además terminó primero en carreras creadas (48.7) y slugging (.567), mientras que fue segundo en OPS (.908).

A pesar de esos abultados guarismos, la diferencia en la votación en la que participó la prensa acreditada en cubrir el circuito, fue mínima. Young totalizó 178 puntos, gracias a que recibió 23 votos para el primer lugar, 18 para el segundo y nueve para el tercero, aventajando a Willians Astudillo de Caribes de Anzoátegui, apenas por 12 unidades. El jugador de los orientales, recibió solo un sufragio menos que el estadounidense para el primer puesto, tres menos para el segundo y lo superó por dos para el tercero.

“Es muy bueno, porque hace dos años no estaba haciendo nada relacionado con el beisbol. Después comencé a jugar, fui a México y ahora estoy en Venezuela en un gran equipo, con muy buenos jugadores, que me han hecho las cosas más fáciles a mí”, expresó el slugger, de 33 años de edad.

Producto de sus gigantescos batazos, el toletero incluyó su nombre en los anales de la liga, al convertirse en apenas el sexto pelotero con al menos 19 batazos de vuelta entera en una zafra y ser, además, el segundo bateador designado del circuito con más jonrones – igualado con Roberto Zambrano-, siendo superado solo por Alex Cabrera (21).

“No, en ningún momento lo pensé (ser el más valioso). Sólo estaba tratando de hacer mi juego todos los días para tratar de ayudar al equipo”, dijo Young, que empató a Bob Darwin (1972-1973) como los jugadores con más vuelacercas en una contienda para el Magallanes.

En gran medida, Young contribuyó para que los turcos terminaran la ronda regular líderes colectivamente en jonrones (63), rayitas anotadas (310), impulsadas (290), bases alcanzadas (893), slugging (.419) y OPS (.761).

“Es un bateador que trabaja duro y eso es importante. Él sabía qué pitcheos le hacían daño, como los envíos quebrados y la recta alta, buscó la manera de hacer los ajustes y le fue mucho mejor. Creo que eso es lo que ha estado trabajando bastante en la caja de bateo y fue determinante para ganar el premio de MVP”, opinó el coach de bateo de la nave, Richard Hidalgo.

Y es que, Young, no tuvo piedad con el pitcheo rival desde que comenzó la temporada, siendo el primer jugador en más de 70 años de existencia de la LVBP, en pegar como mínimo cinco jonrones por cada mes de campaña. En octubre, el fornido pelotero sacó cinco pelotas del parque y fletó 13 carreras, en noviembre se voló la cerca en seis oportunidades y empujó a 18 compañeros y, en diciembre, pegó ocho estacazos de cuatro bases y remolcó 21 rayitas.

“El papel que jugó Richard Hidalgo fue gigante. Cuando llegué le di algunas pistas a Richard de cómo ayudarme y él siempre estuvo pendiente de lo que hacía en el home, dándome indicaciones. Cuando iba al cuarto de video, veía y me daba cuenta de que Richard tenía razón. Además, yo llegué aquí y al 90 por ciento de los pitchers nunca los había enfrentado, entonces con más razón tenía que escucharlo a él, porque tenía reportes muy buenos de los lanzadores y eso me ayudó bastante”, consideró el estadounidense.

Tan valioso fue Young para el equipo naviero, que se convirtió en el primer jugador en 101 años de historia de la franquicia, con al menos 50 fletadas, 40 carreras registradas y tal cantidad de batazos de vuelta entera.

“Fue el más valioso y el mayor productor. Creo que ese premio previo le dio el plus de ser el más valioso. Él empujó muchas carreras, algo que esperábamos de él. Dio los batazos oportunos, más allá de que se poncha bastante. Pero nos dio más satisfacciones que decepciones”, expresó el mánager filibustero, Luis Dorante, que se mostró afortunado de contar con un pelotero como Young en la novena que dirige.

Estando siempre en el medio de la alineación naviera, el estadounidense era el responsable de que Magallanes produjera carreras en los compromisos, labor en la que no falló, al totalizar 33 empujadas como cuarto bate, con average de .317 en 35 desafíos, en ese orden en el lineup.

“Yo creo que no, tengo que ser honesto”, reflexionó Hidalgo, sobre el hecho de que, sin Young, los turcos probablemente no hubiesen sido tan productivos en la contienda. “Con él en el lineup fue diferente, se necesitaba una clase de bateador así, con fuerza, que empujara las carreras, fue una pieza muy fundamental en el equipo con su bateo”.

Para el ganador del premio “Productor del Año” en esta misma zafra, no le es nuevo acreditarse un galardón de tanta importancia en el beisbol. El recio bateador derecho, había sido designado como el Jugador del Año en Ligas Menores en 2005, cuando apenas estaba en su segundo año como pelotero profesional. Asimismo, también recibió la distinción de MVP (por sus siglas en inglés) en la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 2012, cuando jugaba con los Tigres de Detroit.

“Lo igualo este galardón a cuando gané el premio a jugador del año en Ligas Menores. Y lo coloco detrás de cuando fui el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana”, reveló Young, que en diciembre ganó el Festival del Jonrón Pepsi, con 38 bambinazos.- Por lvbp.com

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