Domingo, 18 Diciembre 2016 00:00

There will be blood: Sed de ambición

  Víctor Rodríguez
Valora este artículo
(0 votos)

Un vistazo a la naturaleza humana a través del ojo de Paul Thomas Anderson en su pieza maestra: There will be blood.

Víctor Rodríguez

Daniel Plainview tiene en su mano un cigarrillo, y un vaso de whiskey; frente a él: su hijo H.W, quien le explica sus planes a futuro. Daniel Plainview con desprecio le revela a su hijo la verdad: “eres un huérfano en una canasta en el medio de desierto”. Daniel Plainview, toma un sorbo de whiskey sin quitarle la mirada a su hijo y continúa: “Y te tomé por la única razón de que necesitaba una cara dulce para comprar tierra. ¿Entiendes? Ya lo sabes ¡Mírame! Eres más bajo que un bastardo”.

Esta es una de las escenas más reveladoras de “There Will Be Blood”, la pieza maestra de Paul Thomas Anderson, director de películas como Magnolia (1999) y Boogie Nights (1997), con la cual se llevó a casa el Oso de plata a mejor director y banda sonora en el festival de cine de Berlin (2007) y logro ser nominada a mejor película en los Oscars (2007).

La película se ambienta a principios del siglo 20 en medio de un reventón petrolero y cuenta la historia de Daniel Plainview (Daniel Day Lewis), un minero pobre que pasa a convertirse en un magnate al descubrir un mar de petróleo en medio de un pueblo olvidado llamado “Little Boston”. Una vez en el pueblo Daniel se encuentra con Eli Sunday (Paul Dano) un carismático, y joven, sacerdote.

Todo parece ir de maravilla para Daniel pero las cosas no tardan en ponerse turbias entre el sacerdote y el magnate, quienes a pesar ser distintos ambos comparten una gran sed por el éxito y una ambición visceral, y a medida que la película avanza estos hombres van mostrando cada vez más sus verdaderas pieles.

El film destaca por varias razones la primera de ellas: su increíble dirección, mostrando planos precisos, nada esta al aire, todo está cuidado desde la primera escena de 15 minutos – donde no hay absoluto diálogo, solo un silencio lleno de tensión- hasta la última dónde vemos el enfrentamiento final de Plainview y Eli Sunday.

Trailer de There will be blood

Paul Thomas Anderson nos da entender el contexto donde se desarrolla la película, abriendo con grandes planos generales y tomas largas, como si contrastara la grandeza del lugar con la pequeñez de los personajes.

Segunda razón: la musicalización. Esta juega un papel importantísimo en esta película. Un soundtrack completamente original compuesto por Jonny Greenwood, compositor inglés e integrante de la banda Radiohead, quien además ha hecho la banda sonora de películas como We need to talk about kevin y Norwegian Wood; There Will be blood se apoya en la musicalización para crear increíbles ambientes de tensión y una atmosfera completamente energizante y en ciertos casos genialmente irónica. Cabe destacar que la película fue galardonada con el premio a mejor banda sonora en el 2007, en el festival de cine de Berlín.

Última pero no menos importante: la actuación. Este film no sería la pieza maestra que es sin la actuación de Daniel Day Lewis. Desde su primera aparición en cámara es capaz de atrapar al espectador con su increíble interpretación de Daniel Plainview, un hombre lleno de ambición y creciente odio por el mundo que lo rodea, un verdadero animal sin piedad engendrado por el capitalismo, escondido bajo la máscara de un buen hombre de negocio con valores familiares y honesto y de principios claros.

Es allí donde se centra el mensaje del film, en la naturaleza humana, y es que Paul Thomas Anderson no tuvo el miedo de mostrarla tal y como él la ve. Para Thomas Anderson el hombre es un ser despiadado, en una lucha constante, donde los humanos son cegados por su sentido de supervivencia. Como si dijera: no importa qué, no importa cómo, no importa cuándo, no importa quién, el hombre hará todo lo posible por satisfacer su necesidad más primitiva: sobrevivir.

Y en un mundo en pleno desarrollo, donde las grandes compañías se comen a las pequeñas y todos luchan por su pedazo de tierra, es allí donde el hombre se mostrará realmente, cuando valores como el amor, la confianza, la esperanza sean carcomidos por la corrupción, la mentira, la ambición y la violencia. Si Daniel Plainview, tuviera una frase favorita quizás sería: El fin justifica los medios.

Siguiendo el orden de ideas de Maquiavelo, hay una frase que resumen bien esta película: “La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad”.

LBO FichaThereWillBeBlood

Visto 1215 veces

El excantante y bajista de PInk Floyd, durante su gira Us + Them, en Estados Unidos, alertó el peligro que representa el magnate y...

En la Venezuela de la democracia recién estrenada, esta mujer se empecinó en que la modernidad también debía llegar a través del a...

El concejal Armando Betancourt hace referencia a la deficiencia de los servicios públicos en el municipio El Callao, en la víspera...

El guión del cineasta José Zamora centra su historia en la comunidad de Campo Rojo, reflejando la tradición de niños que se lanzan...