Miércoles, 18 Septiembre 2013 21:40

Spring Breakers: combustión en la inocencia

 
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@karollyon

La estrategia de Harmony Korine para sacar al espectador de su zona de comodidad funciona. El escritor y director estadounidense usa el desenfreno adolescente para experimentar y bombardear visualmente en Spring Breakers.

C7Franco2Para tal caos, Korine utiliza a cuatro actrices con reputaciones distintas. Dos de ellas chicas Disney: Selena Gómez, aún con la inocencia en el rostro, y Vanessa Hudgens, quien perdió parte de esa inocencia años atrás cuando se filtraron unas fotos de ella desnuda. A ellas se suman Ashley Benson, de la serie juvenil Pretty Little Liars, y Rachel Korine, esposa del director.

El filme cuenta una aventura que emprenden cuatro amigas universitarias que deciden robar una tienda para juntar suficiente dinero y huir a Florida de vacaciones.

Sexo, drogas y música protagonizan la primera parte del filme. Desenfreno total hasta que las chicas son arrestadas en una de las fiestas. Logran salir de la comisaría gracias a Alien, un gánster/cantante interpretado por James Franco.

Alien paga la fianza y, para las chicas, comienza una nueva aventura, una mucho más peligrosa que la anterior.

Llena de colores saturados, tornos desnudos, un montaje desordenado (más no mal hecho) y situaciones aleatorias e incoherentes juegan con la tolerancia del espectador; primero en el libertinaje fiestero y luego en el mundo del narcotráfico y la lucha de poder que éste implica.

Rápidamente el sueño americano se disipa, pues para encontrarse a sí mismas en lo que serían las mejores vacaciones de su vida, se convierte en una pesadilla llena de manipulación.

Korine no es ajeno a esta obsesión por el desenfreno adolescente. En 1995, escribió el guión de Kids, dirigida por Larry Clark, en el que expuso los cambios en la adolescencia del siglo XXI; en 1997, dirigió y escribió Gummo, también relacionada con las drogas y los excesos. Y ahora se lanza con Spring Breakers, un coctel visual que me deja un par de escenas memorables.

La primera: el plano secuencia del robo en la tienda; y la segunda memorable no precisamente por algo bueno, sino por algo que a mi parecer fuera de lugar: Alien sentando en un bello piano de cola improvisa Everytime, de Britney Spears. Pero luego recordamos que se trata de Korine, cuyo objetivo parece ser sacarnos de la comodidad visual.

Ciertas escenas no dejan de evocar el estilo de videoclip o de reality show de MTV. Todo va intrínsecamente ligado a la banda sonora, y el montaje fragmentado conduce a esa meta de dejar sensaciones en el espectador, ya sea de euforia por la cantidad de estímulos o cansancio, por la misma razón.

Las interpretaciones están a la medida, sobresalta James Franco por la caracterización y las dimensiones del personaje, un gánster y cantante de hip hop, con el cabello trenzado y dientes de oro, está muy lejos de lo que habitualmente trae el talentoso actor, sin embargo, esa versatilidad nunca ha estado en duda.

Así como tampoco se puede dudar que Spring Breakers es otra visión, otra forma de hacer cine. Korine aún tiene muchísimo qué mostrar y creo eventualmente dejará su marca en el quehacer cinematográfico.

Visto 2432 veces Modificado por última vez en Jueves, 19 Septiembre 2013 22:31

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